Colores Económicos

Existe un nuevo modo de ver la forma de hacer negocios, según el economista Gunter Pauli una economía azul accesible para todos y que de verdad diese soluciones satisfactorias a los problemas a los que se enfrenta nuestro planeta. ¿Y por qué ese nombre? Pues porque es como se conoce a la Tierra, el Planeta Azul, debido al color de sus mares, causado este por el ozono reinante en nuestra atmósfera.

Para que la economía azul resulte exitosa, todos los actores implicados en el proceso deben ser capaces de establecer objetivos medibles. Estos deben ser claros, y por supuesto coherentes con la evolución de las distintas economías. Pero está claro que no basta con esto, ¡los objetivos están para cumplirlos! Es necesario medir y compartir la información con el resto de los países, porque solo así nos obligaremos a mejorar.

El ser humano forma parte de la naturaleza y encuentra en ese espacio exterior un verdadero paraíso. El entorno puede analizarse como un sistema en el que todos los ingredientes están perfectamente conectados. La observación plena de aquello que ocurre en el horizonte natural ofrece ideas prácticas para utilizar los recursos de manera constructiva.

Aprovechar las materias primas para ofrecer bienes y servicios de forma responsable es una prioridad esencial. De este modo, los procesos de producción están perfectamente alineados con el objetivo principal: cuidar el medioambiente. La naturaleza se convierte en una gran maestra en el marco de la teoría analizada. Y, a su vez, el uso de productos situados en el entorno local trae beneficios positivos a largo plazo. Al poner en relación la demanda con los ingredientes disponibles en el contexto inmediato, se reduce el nivel de contaminación derivado del uso del transporte.

No solo las empresas pueden extraer lecciones de la naturaleza, sino que una persona también posee la capacidad de implementar cambios en su estilo de vida particular para reducir la huella ambiental.

Por otro lado, en su forma más básica, una economía verde sería un modelo económico que tiene bajas emisiones de carbono, utiliza los recursos de forma eficiente y es socialmente incluyente. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, considera que esta economía puede mejorar el bienestar del ser humano y la equidad social, a la vez que reduce significativamente los riesgos ambientales y las escaseces ecológicas.

¿En qué consiste la economía verde? La economía verde, también llamada economía ecológica o bioeconomía, fomenta y lucha por un nuevo modelo de crecimiento económico mejorando las condiciones sociales y ambientales, para afrontar los retos provocados por las últimas crisis económicas.

Esta nueva economía es una herramienta para cumplir la agenda 2030 y los 17 objetivos de desarrollo sostenible propuestos en 2015 por los líderes mundiales de las Naciones Unidas. En la actualidad es un tema de tendencia mundial para movilizar a los gobiernos y el poder. Los beneficios de la economía verde son:

* Busca el bienestar de las personas.              * Promueve la equidad social.

* Minimiza los impactos ambientales.              * Reduce la pobreza.       

* Reduce las emisiones de carbono.                * Evita la contaminación.

* Usa recursos renovables.                              * Genera empleos verdes.

* Previene de la pérdida de biodiversidad.       * Gestiona los residuos.

Esta es la economía ideal en cuanto a sostenibilidad, ya que une en un mismo objetivo el aspecto social, ambiental y económico. Reduce la presión sobre los sistemas naturales, mejora el bienestar humano y facilita el desarrollo económico. Los países, dependiendo de su grado de desarrollo, utilizan diferentes herramientas para enverdecer su economía y crear empleos verdes. Desde regulaciones del consumo de recursos, pasando por impuestos por las emisiones del carbono, incentivos fiscales, investigación o inversiones en sectores innovadores.

La economía que sea verde o azul, pero siempre sostenible. Económicamente sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, que no comprometan el futuro de las generaciones venideras y que, además, sean capaces de no abusar del uso de los recursos que brinda la naturaleza para su actividad empresarial o económica. Estas son sólo algunas de las exigencias y premisas que las sociedades modernas comprometidas valoran de los proyectos económicos que van a usar o consumir.

Ambas modalidades económicas están plenamente asentadas en nuestra consciencia medioambiental, salvar el planeta es un objetivo común que debemos perseguir, no sólo por humanidad y respeto a los recursos naturales, sino también por practicidad.

“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron las preguntas”.

Mario Benedetti

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: