ARETÉ en nuestra sociedad

La educación desde tiempos antiguos ha sido la forma ineludible para transmitir los valores de una comunidad o sociedad determinada. Un sistema educativo orientado por el Estado para modelar al niño o al adolescente en función de las costumbres nacionales, para alcanzar un perfeccionamiento de las capacidades y vocaciones: al Areté.

Este término griego con el que se designaba la excelencia de alguien o de algo y que, especialmente desde los sofista y Platón, y luego también por Aristóteles, fue utilizado con el significado de virtud.

A partir de la excelencia, de la virtud, del areté se pueden construir una sociedad, donde un elemento fundamental será la idea de mérito constituye un concepto central en las reflexiones contemporáneas acerca de la justicia. En el ámbito anglosajón se asume explícitamente que todo debate sobre la justicia distributiva pasa por el equilibrio entre dos valores en tensión: la igualdad material (o la solidaridad) y el principio del mérito personal.

Valores Podemos: Ser los mejores no es suficiente, buscamos la excelencia |  by fernandoorta | Cultura Podemos | Medium

El mérito personal entendido como acción que hace a una persona merecedora de estatus y posiciones o acreedora de un determinado cargo o beneficio lleva implícita la idea de desigualdad legítima. Efectivamente, muchas de las desigualdades materiales (salariales, o en general, retributivas) que hoy se presentan como legítimas están asociadas a exigencias morales o estratégicas (premios, beneficios, procesos de selección y promoción laboral, acceso a cargos públicos, etc.) relativas a la valoración de méritos personales, entendiendo por estos la capacidad (o capacitación) la inteligencia, el esfuerzo, la aportación o desempeño individual en una empresa privada o en el acceso y promoción en la función pública.

Todo esto remite, como es sabido, a aquel conjunto de ideas que se opuso a los privilegios estamentales de tipo adscriptivo-natalicio que habitualmente situamos en la modernidad. Locke fue de los primeros en asociar el ingenio y esfuerzo individual en la base de la justificación de la desigualdad material. La formulación se encuentra en el Segundo ensayo sobre el gobierno civil: «Cada hombre es propietario de su propia persona […] el trabajo de su cuerpo y la labor de sus manos son también suyos». Más tarde, Adam Smith, asume el desarrollo de ese esfuerzo individual como clave de un proyecto de filosofía político-económica: «El esfuerzo natural de cada individuo por mejorar su propia condición […] es un principio tan poderoso por sí mismo capaz no solo de conducir la sociedad hacia la riqueza y la prosperidad, sino de superar cien obstáculos impertinentes con que la locura de las leyes humanas a menudo dificulta sus operaciones».

Virtud, ego, entrenamiento | Ego de Kaska

La búsqueda del propio interés fue celebrada como pasión benigna (más allá de su corroboración empírica) prácticamente en todas partes, así lo recoge el atractivo ensayo del sociólogo Albert O. Hirschman, Las pasiones y los intereses. Weber subrayó, como es sabido, que fue precisamente el espíritu del ascetismo protestante lo que engendró uno de los elementos constitutivos del moderno espíritu capitalista, y no sólo de éste, sino de la misma civilización moderna: la racionalización de la conducta sobre la base de la idea profesional. Los elementos del espíritu del capitalismo coincidieron con el contenido de la ascesis profesional puritana y con la desigual productividad del trabajador. En lo que toca al ámbito público, la idea quedó perfectamente reflejada en el artículo 6º de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789: «La ley es la expresión de la voluntad general. […] Todos los ciudadanos al ser iguales ante ella son igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según su capacidad y sin otra distinción que sus virtudes y sus talentos».

Entonces, ¿es posible hablar de areté en nuestra sociedad?

Tiempo para pensar

Ikigai se compone de: iki (生き), que se refiere a la vida, y gai (甲斐), que significa «la realización de lo que uno espera y desea». Es una filosofía vital japonesa que nos invita a encontrar un propósito en la vida, una razón de ser que nos acerque a la felicidad, y que podría ser una de las razones que explicaran la longevidad de los nipones

La filosofía ikigai no busca la felicidad a toda costa, sino que ésta se convierte en una consecuencia de nuestro propósito en la vida, ya que, al tenerlo en nuestro horizonte, aunque las cosas nos vayan mal en la vida, todo nos resulta más llevadero, más soportable, nos sentimos útiles, con un objetivo por el que pelear cada día y, por tanto y como resultado, somos más felices.

Tener en cuenta el ikigai o sentido vital puede tener grandes repercusiones a nivel de estilo de vida o incluso reducir el riesgo de diferentes enfermedades. No en vano, algunas de las regiones con mayor longevidad del planeta son de Japón, pudiendo este tipo de conceptos ser uno de los posibles facilitadores de ello.

El ikigai no es algo que tu creas; siempre está ahí. Los japoneses consideran que el descubrimiento de tu ikigai requiere una búsqueda profunda y prolongada dentro de ti que pueda dar satisfacción y significado a la vida. Solo necesitas profundizar lo suficiente para encontrarlo. El ikigai de una persona se puede encontrar en la intersección entre cuatro círculos diferentes: lo que ama, lo que el mundo necesita, por qué actividad le pueden pagar y en qué es bueno.

Encontrar tu ikigai no es fácil. Y ciertamente no va a pasar de la noche a la mañana. Pero si se toma el tiempo de desarrollar una comprensión más profunda de uno mismo y de nuestro lugar en el mundo, podemos sorprendernos gratamente con el resultado. El descubrimiento de nuestro ikigai consiste en un trabajo que puede durar toda la vida, es una búsqueda que requiere una gran introspección. Cuando se alcanza o durante el camino de alcanzarlo, el ikigai nos ayuda a superar circunstancias estresantes, replanteándonos con ello nuestras vidas y encontrando en ello el significado de nuestra razón de ser, que nos aporta motivación y felicidad diaria.

Se trata de una herramienta de autodescubrimiento, que nos permitirá reflexionar sobre temas de los más importantes. Se pueden seguir algunas recomendaciones para conseguir esa felicidad:

1. Mantente activo y realiza ejercicio todos los días.

2. Intenta vivir de una manera más tranquila, dejando las ‘urgencias’ detrás.

3. Rodéate de buenos amigos.

4. Come hasta que estés lleno al 80%.

5. Sonríe.

6. Reconecta con la naturaleza.

7. Se agradecido con lo que tienes.

El Ikigai podríamos decir que se encuentra en la suma y unión en un punto de cuatro parcelas fundamentales de la vida: PasiónVocaciónMisión Profesión.

Es una brújula vital que ayuda a la hora de orientar esfuerzos y recursos a un propósito vital que dé sentido a nuestra existencia. El ser humano es curioso por naturaleza, y precisamente ese afán por buscar nuevas sensaciones y experiencias pueden contribuir a expandir tu mundo y posibilidades; ayudándote además a que cada día sea pleno y asacar lo mejor de ti mismo. Lo importante es ir valorando lo que vamos construyendo a diario siguiendo nuestros propósitos, para progresivamente encontrar la verdadera felicidad.

Es importante que sepamos que dentro de cada uno de nosotros hay una pasión, un talento único que da sentido a nuestros días y si no lo has encontrado aún, tu próximo objetivo podría ser encontrarlo.

Esfuerzo, Habilidad….Talento

El talento es una capacidad que posee el ser humano de forma natural, con la que realizar cierta tarea o desenvolverse con facilidad frente a nuevas actividades. El talento está estrechamente relacionado con la inteligencia. Si es cierto, que no todas las personas poseen el mismo talento, ya que cada uno tiene unas capacidades, y no siempre somos educados acorde a nuestras capacidades, aun así, aunque no hayas descubierto tu talento no desesperes, porque tienes uno. Siempre habrá algo que hagas con más facilidad que los demás, que no te cueste trabajo y sea algo natural para ti. 

El talento humano ha adquirido una importancia vital en las organizaciones ya que son las personas las que llevan a cabo los proyectos, marcan los objetivos y trabajan por alcanzarlos. Podríamos definir el talento como aquellas características que tienen las personas para centrar sus capacidades en llevar a cabo tareas que permitan mejorar los resultados y alcanzar los objetivos de la organización.

Por otro lado, las empresas siempre buscarán entre sus talentos el poder de decisión, la capacidad de anticiparse a riegos u oportunidades y el cumplimiento de los objetivos. No hay que olvidar que el talento se puede entender desde diferentes perspectivas: creatividad, motivación, experiencia, conocimientos, intereses, actitud positiva… En resumen, el talento se basa en tener la inteligencia y la capacidad para resolver situaciones y ejercer labores que le permitan solucionar dicha situación.

La gestión del talento en las empresas es una cuestión compleja, ya que no se trata solamente de saber captar y atraer a las personas con talento para incorporarlos a la plantilla. Luego queda posiblemente lo más complicado: desarrollar y potenciar ese talento, así como motivar y cuidar continuamente a los mejores profesionales para conseguir retenerlos.

A continuación, ofrecemos 5 claves fundamentales para gestionar el talento de manera que sirva a los intereses de la empresa:

* Aprender a identificar y captar el talento

* Cuidar y motivar al empleado con talento

* Fomentar el compromiso

* Fomentar el trabajo en equipo

* Crear un entorno de trabajo apropiado

Una persona con talento puede aparentar no tenerlo debido a que no tiene o no ha tenido la oportunidad para desarrollarlo; es frecuente que debido a variables psicológicas no puedan hacerlo; por lo que, en ese caso es aconsejable buscar la atención psicológica profesional cuanto antes.

Una característica que comparten estas personas es que parecen tener una dosis de energía extra y una pasión por lo que les interesa, lo cual les hace destacar o al menos cumplir con los objetivos. Las personas talentosas a lo largo de la historia humana han dejado un gran legado para nosotros, por lo que realmente pueden beneficiar a los que están en su entornogracias al desarrollo de sus virtudes puestas al servicio de los demás en cualquiera de las formas que el talento se manifieste.

Pero que es más importante el talento o el esfuerzo….

La evidencia científica surgiere de que la relación entre el esfuerzo y el talento es bastante compleja. Por un lado, hay claramente una tensión natural entre ambas cualidades; uno no puede entenderse sin el otro. De hecho, el talento es esencialmente rendimiento menos esfuerzo: cuanto mas talentoso eres, menos esfuerzo tienes que poner para alcanzar un cierto nivel de rendimiento.

Por otro lado, dado que el esfuerzo se basa principalmente en los rasgos del personaje, como lo ambicioso, motivado, concienzudo o centrado que eres en general, podría decirse que es parte del talento. Algunas personas son sistemáticamente más propensas a mostrar altos niveles de esfuerzo, lo que significa que sus líneas de base de motivación mas altas realmente cuentan como un atributo clave de su potencial.

El talento es la rapidez con la que tus habilidades mejoran cuando te esfuerzas en ello. Los logros son lo que ocurre cuando aplicas las habilidades adquiridas. En otras palabras, con esfuerzo logras perfeccionar las habilidades, lo que a su vez redunda en la productividad.

Recuerda que:

-La habilidad la adquirimos cuando le ponemos a nuestro oficio horas y horas.

– Sin esfuerzo el talento no es más que nuestro potencial sin manifestar.

-Sin esfuerzo, nuestra habilidad no es más que lo que podríamos haber hecho y no hemos hecho.

-A base de esfuerzo el talento se convierte en habilidad y, al mismo tiempo, el esfuerzo hace que esta se vuelva productiva.

Alguien con el doble de talento y la mitad de esfuerzo que otra persona, alcanzará el mismo nivel de habilidad, sin embargo, con esfuerzo llegará más lejos…..

Ángela Duckworth, en su libro “Grit: el poder de la pasión y la perseverancia”.

FGM como exito en las empresas

En realidad, el principio detrás de Feel Good Management (FGM) no es ningún secreto: quienes están felices trabajan mejor. Sin embargo, muchos empleadores continúan subestimando la importancia de la satisfacción de los empleados para el éxito corporativo. La escasez de trabajadores calificados, el mercado laboral y los valores sociales cambiantes son la realidad. En el futuro, será cada vez más una cuestión de hacer algo bueno por sus propios empleados, aparte del aumento salarial. Las empresas necesitan una “gestión para sentirse bien” bien pensada para seguir siendo atractivas y competitivas.

La creciente popularidad del Feel Good Management ha puesto de manifiesto la conexión entre el sentir de los colaboradores y su efectividad en el trabajo. Justamente, su énfasis reside en encontrar formas personalizadas para hacer que los colaboradores o sus equipos se sientan felices en su trabajo.

Los trabajadores felices aseguran el éxito de las empresas.

Feelgood Managers, Chieff of Happiness. Marcada tendencia. - Coach Empresa  Saludable y Bienestar

Desde hace décadas, el equilibrio entre vida profesional y personal se ha consolidado como el elemento clave del crecimiento de un negocio. Es sencillo: una compañía crece cuando sus empleados se sienten plenos pues esto los hace mucho más productivos.

Por otro lado, la figura del Feel Good Manager es una persona que además de controlar el trabajo de las personas que tiene a su cargo, es responsable de que éstas se sientan bien, estén motivadas y de esta forma puedan llegar al nivel máximo de su productividad. Y ssus funciones se resumen en :

Motivar. Motivar no es solo decir que todo irá bien y que uno es capaz de hacerlo, sino poner al alcance de los compañeros o empleados las herramientas adecuadas para que puedan conseguir sus objetivos.

Fomentar el trabajo en equipo. El Feel Good Manager no fomenta las rivalidades entre compañeros, sino que promueve el dar lo mejor de uno mismo a nivel de grupo. Aunque parezca una paradoja, lo importante es saber cuál es nuestra mejor cualidad, para poder ponerlo al servicio de todo el equipo.

Gestionar el estrés. Uno de nuestros principales enemigos en el trabajo es el estrés. Es también tarea del Feel Good Manager asegurarse de que sus empleados no trabajan bajo una situación de estrés ni se sienten presionados negativamente en su tarea diaria.

Desarrollo personal. Aunque la teoría nos dice que aquello personal no tiene que interferir en lo laboral, la práctica nos hace ver algo distinto. ¿Por qué no aprovecharse de todo lo bueno que podemos dar a nivel personal para mejorar en el ámbito laboral? De esto se encarga también un buen manager.

Y por qué no, que la diversión también forme parte del trabajo. Los compañeros de trabajo también pueden ser grandes compañeros de ocio. Y eso se notará en el ambiente y en nuestro estado de ánimo. Aquellos que nos rodean no serán solo personas que hacen lo mismo que nosotros, sino personas que comparten su trabajo con nosotros.

El Feel Good Management se relaciona fuertemente con la productividad de los empleados y la imagen de marca de la empresa como empleador. Es decir, una compañía que se compromete con sus trabajadores hace que éstos se “pongan la camiseta”, adopten los objetivos empresariales como propios y los lleva a dar más allá de lo que sus responsabilidades les exigen. Además, reduce la rotación de empleados y reduce las ausencias por enfermedades.

La metodología no se trata de dar premios a “diestra y siniestra” a los empleados, sino de promover prácticas regulares que definan a la empresa y que refuercen los valores de la misma en acciones que involucren a todas los colaboradores, desde el CEO hasta el último de los trabajadores.

El estilo de gestión “Feel-Good” todavía es relativamente nuevo en el mundo laboral, y generalmente es considerado como alguien “exótico”. La gestión Feel-Good se basa en la motivación de los empleados y en la creación de una cultura empresarial cómoda. El objetivo es inspirar a los empleados a venir a trabajar todas las mañanas con una sonrisa, a la vez que los alienta a disfrutar no solo de su trabajo, sino también a completar sus tareas de manera más eficiente.

Mahatma Gandhi, uno de los grandes líderes espirituales que ha tenido la humanidad, dijo: «La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía». 

Feel Good Management: ¿La nueva respuesta al estrés?

La resilencia y la sostenibilidad

Sostenibilidad es impacto sobre el entorno, Resiliencia es preparación para la reacción del entorno.

Los sistemas agroecológicos diversificados son más resilientes, esto es, tienen una mayor capacidad para recuperarse de las perturbaciones, en particular de fenómenos meteorológicos extremos como la sequía, las inundaciones o los huracanes, y para resistir el ataque de plagas y enfermedades. Tras el azote en 1998 del huracán Mitch en América central, las explotaciones agrícolas basadas en la biodiversidad, en particular la agroforestería, la labranza en curvas de nivel y los cultivos de cobertura, retuvieron entre un 20 por ciento y un 40 por ciento más de la capa superficial, sufrieron menos erosión y registraron menos pérdidas económicas que las explotaciones vecinas con monocultivos convencionales.

Resiliencia y el concepto de adaptación

Gracias a que mantienen un equilibrio funcional, los sistemas agroecológicos tienen mayor capacidad de resistir el ataque de plagas y enfermedades. Las prácticas agroecológicas recuperan la complejidad biológica de los sistemas agrícolas y promueven la comunidad necesaria de organismos que interactúan entre sí para autoregular los brotes de plagas. En la escala del territorio, los territorios agrícolas diversificados tienen un mayor potencial para contribuir a las funciones de control de plagas y enfermedades.

A lo largo de este 2020 se ha puesto en evidencia cómo una situación de crisis global como la actual acentúa la necesidad de una mayor celeridad en la toma de decisiones trascendentales que lleven a la acción y sean capaces de lograr un cambio real. Hemos sido testigos de cómo la pandemia ha acelerado la urgencia de abordar, con más ímpetu si cabe, los desafíos a los que ya nos veníamos enfrentando con anterioridad: la reducción de la desigualdad, el cambio climático y la apuesta por la sostenibilidad. Es ahora más importante que nunca atajar estas cuestiones con el fin último de reconstruir un nuevo mundo futuro, contextualizado en la era post-covid, donde imperen valores de igualdad y sostenibilidad.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) elaborados por Naciones Unidas definen precisamente los lineamientos a los que es benéfico sumarse para generar procesos de sostenibilidad tanto internos en las empresas y organizaciones como externos en las sociedades y países. No obstante, lo que muchas veces se olvida es que la sostenibilidad comienza desde uno de los factores más importantes que existen del mundo: la resiliencia.

Los enfoques agroecológicos pueden igualmente mejorar la resiliencia socioeconómica. A través de la diversificación y la integración, los productores reducen su vulnerabilidad en caso de que falle uno de los cultivos, especies de ganado u otro producto. Reduciendo la dependencia de los insumos externos, la agroecología puede reducir la vulnerabilidad de los productores al riesgo económico. La mejora de la resiliencia ecológica va unida a la mejora de la resiliencia socioeconómica; al fin y al cabo, los seres humanos son parte integrante de los ecosistemas.

La Sostenibilidad debe ser “resiliente” y la Resiliencia debe ser sostenible

TURAS: Transición hacia la resiliencia urbana y la sostenibilidad - Bioazul

Dos factores para el éxito

El objetivo de un buen líder es conseguir que el equipo trabaje de manera efectiva tanto individualmente como grupal. Su figura es clave para que el departamento funcione. Por ello, el líder debe

1.Fijar metas y expectativas es imprescindible para que los equipos trabajen unidos con un objetivo común:  Por eso, se vuelve imprescindible que un líder les trasmita a sus equipos cuál es la misión, la visión y la estrategia.

2. Invertir en las personas:  Las personas con cualidades de liderazgo son capaces de reconocer las habilidades especiales y saben cómo utilizarlas en beneficio de la empresa.  

3. Potenciar el talento: Es importante crear planes de carrera para cada una de las personas que trabajan contigo.

4. La comunicación, clave para liderar de forma efectiva: La clave es comunicar con transparencia, de manera clara y concisa.

5. Escucha activa: La escucha activa implica observar y preguntar, flexibilidad y confianza, apertura y firmeza.

6. El entusiasmo y el espíritu de superación: Motivar e inspirar a sus empleados y fomentar su entusiasmo por los proyectos es una de las habilidades más importantes y la clave del éxito. Los empleados motivados son buenos empleados.

7. Predicar con el ejemplo: Albert Einstein dijo que “el ejemplo no es la mejor manera de enseñar, es la única” y esta frase, cobra especial sentido cuando se habla de la relación entre un líder y su equipo.

Es cierto que las cualidades que tiene un buen líder son universales: buen juicio, integridad y empatía, y que con la globalización se ha llegado a una puesta en común de formas de liderar y tendencias que se siguen en todo el mundo, pero sabemos que cada región tiene formas diferentes de socializar y trabajar.

La Cultura en realidad representa las reglas no escritas de cómo las cosas realmente suceden en una organización. Es la manifestación de los valores compartidos, de las creencias, de las asunciones escondidas que moldean la forma en cómo el trabajo se hace y cómo las decisiones se toman. Es la forma en como una organización como un todo responde a los estímulos externos.

La cultura tiene un poderoso efecto en los resultados del negocio, ayudando a construir o a romper incluso la estrategia más perspicaz o a determinar el rendimiento de los ejecutivos más experimentados. Puede fomentar la innovación, el crecimiento, el liderazgo del mercado, el comportamiento ético y la satisfacción del cliente. Por otra parte, una cultura desalineada o tóxica puede erosionar el rendimiento del negocio, disminuir la satisfacción del cliente y la lealtad y el compromiso de los empleados.

Una empresa que tiene una Cultura de Liderazgo es aquella en la que se cometen errores constantemente porque existe apertura a las equivocaciones y es justo ahí cuando se mide el progreso de las organizaciones.

Los 3 pasos para crear una cultura de liderazgo son bastante sencillos:

  • Lo primero es trazar un objetivo a largo plazo que sea ambiciosos y para identificar quiénes son las personas con alto potencial de liderazgo.
  • El segundo paso es establecer planes concretos con metas alcanzables, debe ser algo realista para que las personas puedan visualizar cómo llegarán a cumplirlas.
  • El tercer paso y el más importante es la accountability; hacer responsable a las personas del equipo para hacer que se sientan parte de los pequeños proyectos que constituyen los objetivos a largo plazo.

Tener un propósito como organización, unos valores compartidos hace de la cultura corporativa un valor diferencial, uniendo liderazgo, estrategia y personas. La cultura corporativa será una gran fortaleza de la organización en la medida que esté alineada con sus objetivos y estrategias, de lo contrario podrá convertirse en su principal debilidad.

Es la responsabilidad del líder defender los valores y las creencias de la cultura organizacional, a través de sus acciones y decisiones. Esta forma de actuar hace posible la ejecución de la estrategia. La cultura corporativa, el liderazgo y la estrategia son los tres componentes requeridos para dirigir a la organización hacia la excelencia, por lo que deben estar en sincronía para una relación de trabajo efectiva.

Un líder que no se alinea con los valores de la organización, que no actúa en concordancia con ellos o que no los defiende puede encontrar obstáculos que afectan su capacidad para impulsar los resultados. Un liderazgo pobre puede reforzar valores, comportamientos y actitudes incongruentes, crear interferencias que pueden dar como resultado una cultura tóxica y propiciar un conflicto entre la imagen de la organización y su forma de operar.

Los dos factores para el éxito, el liderazgo y la cultura, deben de empoderar a todos los ámbitos de la empresa y ser capaces de que cada uno de los miembros de la organización puedan:

“Sentir que el proyecto le pertenece a cada una de las personas de la empresa”

Creatividad e Innovación

Muchas personas confunden creatividad e innovación o dudan a la hora de explicar en qué consisten. Una de las mejore definiciones que podemos encontrar de innovación y creatividad es la de William Coyne:

“La creatividad es pensar en ideas nuevas y apropiadas, mientras que la innovación es la aplicación con éxito de las ideas dentro de una organización. En otras palabras, la creatividad es el concepto y la innovación es el proceso”

La principal diferencia entre la creatividad y la innovación es el enfoque. La creatividad tiene que liberar el potencial creativo del cerebro para generar nuevas ideas. Los conceptos que puede manifestar tienen distintas formas o pueden considerarse experimentos dentro de la propia mente. La creatividad es subjetiva, por lo que es difícil de medir. 

La innovación, por otra parte, es completamente medible. La innovación consiste en introducir cambios en un sistema existente. Es utilizar nuestra capacidad para llevar a la realidad una idea. A partir de la identificación de un problema o una necesidad no satisfecha, una persona o una organización puede utilizar la innovación para aplicar sus capacidades creativas (generación de nuevas ideas) para diseñar una solución adecuada, aportar valora a alguien y obtener un retorno normalmente económico.

Tradicionalmente siempre se ha hablado de la creatividad desde el punto de vista individual. Sin embargo, cualquier esfuerzo creativo es mucho mas eficaz si se realiza en conjunto, y lo podemos fomentar, por ejemplo:

1. Vive en la posibilidad. Debes saber que todo problema tiene muchas soluciones posibles. Mantente en la creencia de que tú y tu equipo de trabajo pueden encontrar una mejor forma de hacer cualquier cosa en la que pongan sus mentes a trabajar.

2. Siempre cuestiona qué es lo que haces y porqué lo haces. Continuamente nuestras tareas y proyectos no se dirigen hacia la consecución de nuestras metas y propósito en la vida. Asegúrate de que todo lo que hagas se alinea con tus metas y produce los resultados que deseas.

3. Desafía las creencias que has tenido desde hace mucho tiempo. Solamente porque algo se ha hecho de cierta manera durante largo tiempo no quiere decir que todavía sea la mejor manera de hacerlo. Es necesario aprender nuevas formas de hacer las cosas, debemos ser flexibles y abrirnos a nuevas posibilidades.

4. No aceptes la primera solución inmediatamente. Hay muchas posibilidades de solución para cada problema. La mayoría de las personas se van con la primera que surge que parece la más adecuada y se pierden del valor que implica el pensar un poco más de tiempo y encontrar soluciones más efectivas y elegantes.

5. Lee. Cuanto más sabes acerca de algo, más te das cuenta de que no sabes. Incrementando tu base de conocimientos encuentras más y más asociaciones. Y hacer asociaciones es donde aparentemente cosas mágicas suceden. El conocimiento es esencial y nunca termina. Si te mantienes preparado puedes ir al ritmo de todo lo que te rodea, si no lo haces puedes quedar rezagado.

6. Diviértete. Descubriendo nuevas ideas sobre cómo hacer las cosas más rápido, más fácil, con menos recursos y mejor es realmente divertido. Y las cosas que son divertidas de hacerse se hacen más seguido. Planea sesiones dedicadas a crear ideas, lo que en inglés llaman “brainstorming”, y que significa tormenta de ideas. Reúne a tu grupo de trabajo y elijan un tema sobre el que trabajar. Concéntrense y generen tantas ideas como se les ocurran sobre ese asunto. La práctica hace al maestro. Si lo practican regularmente lograrán entrenarse y para cuando surja un problema estarán preparados para generar muchas soluciones creativas.

7. Conoce a gente de diferentes industrias. Saliéndote del territorio con el que estás familiarizado, abres la posibilidad para nuevos y diferentes puntos de vista que puedes utilizar en tu favor. No te circunscribas solamente al ambiente que te rodea, ábrete y conoce otras cosas y otras formas de trabajar, puedes aprender mucho.

8. Desafía a tu grupo a llegar más profundo. Cuando Henry Ford pidió a sus ingenieros diseñar el motor V-8. Ellos contestaron que no se podía hacer. Él dijo pues se HARÁ y eventualmente se hizo. No permitas que tu equipo llegue rápidamente a la conclusión de que algo no puede hacerse. Empújalos a buscar soluciones y hagan una lista de todas las ideas que surjan, después cuando la revisen más calmadamente, se darán cuenta de que entre ellas hay alguna idea valiosa.

9. Asegúrate de tener tiempo para relajarte y no hacer nada. Cuando constantemente estamos ocupados haciendo cosas, no creamos el terreno fértil para que las ideas se fortalezcan. Es necesario descansar y soltar, dejar el tema al menos conscientemente, porque nuestra mente seguirá trabajando en ello. Al soltar le damos a nuestro cerebro la libertad y el tiempo de asimilar la nueva idea.

10. Dale tareas a tu inconsciente. Dale a tu mente algo en que pensar mientras duermes. Selecciona un problema que deseas resolver, un proceso que deseas mejorar o el nuevo producto que deseas crear antes de irte a dormir y luego olvídalo.

Un buen proceso empieza con creatividad y termina con innovación. Lo que a menudo falta no es creatividad en el sentido de la idea de creación, es la innovación en el sentido de la acción, es decir, poniendo ideas a trabajar.

Economía Circular como modelo

La economía circular plantea un modelo económico y productivo caracterizado por la sostenibilidad y el ahorro de recursos y fuentes de energía. Los bienes se producen, se consumen, se reciclan, se producen y se vuelven a consumir, entrando en un ciclo de vida circular. Es un concepto reciente y cada vez más extendido basado en los principios económicos y otros aspectos como el medio ambiente.

En ese sentido, la economía circular propone un modelo productivo austero en términos de utilización de los recursos. De esta manera, a través del respeto al medio ambiente se pretende posibilitar la máxima reparación y reutilización de las materias primas y las fuentes energéticas del planeta, imitando el trabajo desarrollado por la naturaleza.

La Economía circular es un modelo que prima el aprovechamiento de recursos y la reducción de las materias primas. Este sistema se convierte así en una alternativa al actual modelo de extracción, producción, consumo y eliminación, el modelo económico lineal.

Todos los procesos de fabricación de bienes o servicios implican un coste ambiental, tanto a la hora de producir como al acabar su ciclo de vida. Para minimizarlo, la economía circular aboga por la optimización de los materiales y residuos, alargando su vida útil. De este modo se huye del actual sistema lineal de ‘usar y tirar’ y se apuesta por otro respetuoso con el medio ambiente y basado en la prevención, la reutilización, reparación y reciclaje. Este modelo permite extender la vida útil de los productos y dotarlos de una segunda vida.

Para ello es necesario el concepto de las 7Rs Rediseño, Reducir, Reutilizar, Reparar, Renovar, Recuperar y Reciclar, que los productos sean diseñados para ser reutilizados. El ecodiseño considera la variable ambiental como un criterio más a la hora de tomar decisiones en el proceso de diseño de los productos.

Con el modelo de producción actual estamos agotando nuestros recursos naturales, por lo que la economía circular propone un nuevo modelo de sociedad que utilice y optimice los materiales y residuos, dándoles una segunda vida. Para tener un desarrollo sostenible, el producto debe ser diseñado para ser reutilizado y reciclado. Gracias al ecodiseño, desde la primera pieza hasta la última pueden reutilizarse o reciclarse una vez terminada su vida útil. 

Pero la Economía circular no afecta solo a los envases y al gran consumo sino también a otros sectores como la construcción (en los estudios del ciclo de vida de los materiales y en el uso optimizado de los espacios construidos), en la gestión del agua (con procesos de mejora y reutilización) o la movilidad (análisis de los costes de un vehículo en relación con su vida útil y los tiempos de uso).

La economía circular trata de convertir los residuos en nuevas materias primas. Y, además, generar empleo en el contexto de la llamada economía verde

Hay diez rasgos configuradores que definen cómo debe funcionar la economía circular:

El residuo se convierte en recurso: es la principal característica. Todo el material biodegradable vuelve a la naturaleza y el que no es biodegradable se reutiliza.

El segundo uso: reintroducir en el circuito económico aquellos productos que ya no corresponden a las necesidades iniciales de los consumidores.

La reutilización: reusar ciertos residuos o partes de los mismos, que todavía pueden funcionar para la elaboración de nuevos productos.

La reparación: encontrar una segunda vida a los productos estropeados.

El reciclaje: utilizar los materiales que se encuentran en los residuos.

La valorización: aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar.

Economía de la funcionalidad: la economía circular propone eliminar la venta de productos en muchos casos para implantar un sistema de alquiler de bienes. Cuando el producto termina su función principal, vuelve a la empresa, que lo desmontará para reutilizar sus piezas válidas.

Energía de fuentes renovables: eliminación de los combustibles fósiles para producir el producto, reutilizar y reciclar.

La eco-concepción: considera los impactos medioambientales a lo largo del ciclo de vida de un producto y los integra desde su concepción.

La ecología industrial y territorial: establecimiento de un modo de organización industrial en un mismo territorio caracterizado por una gestión optimizada de los stocks y de los flujos de materiales, energía y servicios.

Facultad de Contaduría y Administración - UNAM on Twitter: "Economía lineal  vs economía circular El modelo de economía actual tiene como objetivo  principal el consumo;Actualmente, las organizaciones deben entender que es  necesario

ODS 2030

La Agenda 2030 es un plan de acción para las personas, el planeta y la prosperidad. También trata de fortalecer la paz universal de modo más libre. Reconoce que la erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la extrema pobreza, es el desafío mundial más importante y es un requisito indispensable del desarrollo sostenible. Todos los países y partes interesadas, actuando de común acuerdo, están poniendo en práctica esta Agenda.

Los Objetivo de Desarrollo Sostenible son una llamada universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad. Para el mundo empresarial es una invitación a sumarse a ejercer como agente de cambio, una invitación a hacer posible unos objetivos ambiciosos pero alcanzables. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible aportan una perspectiva trasversal a través de las 5 esferas que se definen-personas, planetas, prosperidad, paz y alianzas abarcando cuestiones que nos afectan a todos.

Son unos objetivos alcanzables ya que la declaración de las Naciones Unidas aporta elementos importantes para su logro pues establece, junto con esos principios y objetivos, los medios para su ejecución y seguimiento aportando además los indicadores de medición necesarios para que las empresas puedan evaluar su contribución a la sociedad. Como ocurre de forma habitual en los desafíos de la sociedad moderna, los escenarios sociales, económicos y ambientales son complejos, por tanto, se requiere una intensa colaboración de actores y un marco de gobernanza que permita alinear las diferentes acciones impulsadas desde los distintos niveles de administración del país.

Son objetivos inclusivos, todos deben sumar, y no se quiere dejar a nadie atrás, cada empresa suma y contribuye a su logro en los países en los que realizan su actividad. Esto es de máxima importancia ya que la estabilidad y los logros sociales de los países dependen en buena medida de la estabilidad del tejido empresarial.

Y como bien se indica en el Plan de acción estatal para la implementación de la Agenda 2030 “Una sociedad informada, gestionada por administraciones e instituciones públicas transparentes y abiertas, está en disposición de exigir a sus gobernantes el cumplimiento de los compromisos adquiridos por éstos sobre la base de hechos probados y ciertos. […] En España debemos tener en cuenta la dimensión local, y la relevancia de los Gobiernos Locales como instituciones más próximas a los ciudadanos, que requieren la adopción de mecanismos y herramientas para dotar a los mismos de los recursos personales y materiales.”

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son una llamada a todos los países y partes interesadas a colaborar dentro de un marco de las alianzas y al sector privado a prestar su ayuda económica y contribuir a crear unas relaciones laborales basadas en la justicia y la libertad. Esto, sin duda, contribuirá a la paz en todas las naciones.

En definitiva, los Objetivo de Desarrollo Sostenible, son las claves de la sostenibilidad, son un reto de todos para todos.  El impacto que supondrá su logro se mide en la mejora de la calidad de vida de las personas, la eliminación de la pobreza y el freno del cambio climático. Aquellas empresas que se suman a estos objetivos y esfuerzos globales en la construcción de un mundo mejor, y son merecedoras de ser premiadas y valoradas por sus clientes, proveedores, empleados y todas las partes interesadas.

EFQM 2020

El modelo EFQM de excelencia 2020 ha pasado de ser una herramienta de evaluación, a una guía que ofrece la metodología necesaria para ayudar a convivir con la transformación y la disrupción a las que las empresas se enfrentan en su día a día. Con este marco de referencia, muchas empresas pueden poner en orden sus procesos de transformación, comprobando si consiguen o no los resultados que se habían planteado en su estrategia. 

El Modelo EFQM (versión 2020) está pensado para ayudar a las organizaciones a gestionar y hacer frente a los principales problemas que suelen surgir en el llamado entorno VUCA: Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad). Un concepto que empezó a cobrar fuerza en los primeros años de la última gran crisis económica.
No obstante, mantendrá el principio de universalidad que caracteriza al Modelo EFQM, siendo útil para las diferentes organizaciones, independientemente de su tamaño, sector, complejidad, realidad y geografía. Esto es, multinacionales, grandes empresas, pymes, administraciones públicas, etc.

Pero, además, para otras compañías que deben seguir gestionando su negocio, el EFQM puede ser una oportunidad para reinventarse, construyendo una base que les ayude a hacer una transición en sus líneas de negocio.

Este marco de referencia permite a las empresas evaluar su resistencia a los cambios dado, que no solo hace hincapié en lo bien que lo están haciendo, sino también, en qué hacen para prepararse para el futuro.

Las 5 claves del nuevo Modelo EFQM 2020 son:

1.La cultura organizativa sobresaliente facilita que las organizaciones gestionen e inspiren a las personas para ofrecer un valor objetivo y sostenible. Además, combina las creencias, la diversidad, el medio ambiente y el estilo de la organización.

2.El liderazgo efectivo mantiene a la organización fiel a su propósito y visión; defendiendo un enfoque de líderes a todos los niveles. Esto facilita una toma de decisiones eficaces, colaboración y trabajo en equipo.

3.La transformación y funcionamiento. Gestión del cambio. Está pensado para ayudar a las empresas a gestionar y hacer frente a los principales problemas que suelen surgir en el llamado entorno VUCA (“Volatility, Uncertainty, Complexity and Ambiguity”).

4.La flexibilidad y adaptabilidad a cualquier tipo de empresa, tamaño, sector, actividad, complejidad, realidad y geografía

5.El futuro. Este modelo ha sido diseñado teniendo en cuenta que los mercados cambian continuamente, para comprender los beneficios del análisis organizacional, las previsiones a futuro y la inteligencia predictiva para impulsar una verdadera transformación.

La gestión excelente y la responsabilidad social corporativa confluían en un mismo objetivo: la sostenibilidad de la organización, entendida como su supervivencia en el tiempo. Bien es verdad, que la responsabilidad social corporativa bien entendida amplía su foco de actuación para procurar la sostenibilidad del ecosistema en el que desarrolla su actividad: medio ambiente y entorno social, en particular. Y que la excelencia en gestión se basa en herramientas de diagnóstico incluyendo algunos aspectos, como la medida de la percepción de los grupos de interés, que exceden los marcos habituales de la RSC. El lanzamiento a finales de octubre del año pasado, del modelo EFQM 2020 abre una nueva perspectiva, a mi entender, del concepto “sostenibilidad”.

El nuevo modelo EFQM 2020 ya no es un Modelo de Excelencia en la gestión. O no sólo de excelencia, entendida como hasta ahora. Se hace hincapié en que es un marco de gestión para guiar a las organizaciones en su transformación. Y esta es la palabra clave, junto con una serie de conceptos que, desde luego, tienen que tomarse en consideración para favorecer (porque nada se puede asegurar hoy en día) su sostenibilidad

Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un habito.

Aristoteles.