Metodología de Procesos

La gestión de procesos es el conjunto de las actividades de planificación, ingeniería, mejora continua y control de procesos de una organización para mantener el rendimiento de la organización. En su esencia, es un enfoque sistemático para hacer que el flujo de trabajo de una organización sea más efectivo, más eficiente y capaz de adaptarse a un entorno en constante cambio.

El propósito final de la gestión y mejora de procesos es entregar un mejor servicio o producto al cliente o usuario final, reducir los costos de producción y reducir el consumo de recursos (tiempo, insumos, hora hombre, etc.).

Podemos visualizar un proceso de negocio como una cadena de valor en la cual existen un grupo de actividades que son ejecutadas para cumplir un objetivo organizacional con el propósito de satisfacer los requerimientos del cliente. En consecuencia, el objetivo de la gestión de procesos es reducir el error humano y falta de comunicación en la ejecución del proceso y enfocar a la organización a mejorar su entorno operativo utilizando métodos de mejora de procesos.

Dentro de las dinámicas empleadas en los Sistemas de Gestión de Calidad para la mejora de los procesos de las empresas destaca la definida por Rummler y Brache que perfila los llamados procesos primarios o principales y los procesos de apoyo. 

Esta metodología fue desarrollada bajo la filosofía de organizar una empresa entorno a los procesos y foco en el cliente final. Rummler y Brache consideran un proceso como “una serie de pasos definidos para la producción de un artículo o servicio”. La mayor parte de los procesos se consideran interdepartamentales e interfuncionales de modo que “atraviesan” el llamado “espacio en blanco” de los organigramas empresariales. Se trata de una metodología que establece una gestión horizontal modo que se pueda lograr mediante el “mapeo de procesos” los flujos de trabajo de las empresas.

El proceso de trabajo se genera mediante:

a.-Abordar el desempeño del proceso de manera integral.

b.-Identificar las desconexiones dentro de un proceso, estas pueden darse a nivel de personas, procesos o tecnología.

c.-Identificad las sus causas fundamentales para iniciar mejoras.

d.-Asegurar que se entienda la experiencia del proveedor, cliente, empleado.

e.-Identificar nuevas necesidades del proceso.

f.- Mejorar la satisfacción del cliente y garantizar que existan resultados medibles para clientes y partes interesadas.

g.- Identificar y mejorar la forma en que la fuerza laboral interactúa y contribuye a los procesos y garantizar que el componente humano esté a la vanguardia de cualquier cambio propuesto.

La “división de procesos” entre primarios y de apoyo concede a los primeros el resultado de un determinado producto o servicio que recibe o se presta a un cliente. Por su parte los procesos de apoyo ofrecen “resultados” invisibles para el cliente pero que son determinantes para la gestión correcta de la organización. Bajo esta premisa los procesos primarios son los que crearían valor al cliente y los procesos de apoyo estarían relacionados con la gestión de las actividades internas de la entidad.

Su dinámica de aplicación se basa en varias fases donde inicialmente se mapean los procesos de la empresa y se analizan cuáles son los problemas más críticos y los de impactos más relevantes tanto en el cliente como en los objetivos estratégicos de la entidad. Posteriormente se analiza el funcionamiento actual de cada proceso (IS) y se redefinen sus cambios para conseguir su mejora (SHOULD). A continuación, se pasaría a la fase de implementación donde las nuevas prácticas y conceptos se ponen en práctica implicando cambios en las personas, infraestructura, modo de gestión, etc. (esta es considerada la fase más importante de la metodología). El proceso concluiría mediante el análisis de datos que relaciona “lo conseguido” frente a “lo esperado y planificado”.

En resumen, esta metodología se basa en dos conceptos básicos:

Los tres niveles de actuación son: la organización, los procesos y el/los ejecutantes/es (personas) que realizan las tareas de los niveles. Para efectuar el cambio en una organización, es necesario comprender los impactos potenciales a los tres niveles. Por ejemplo, un proceso de cambio podría significar modificaciones significativas en las responsabilidades del trabajo y las habilidades necesarias para ejecutarlas.

Las tres dimensiones del desempeño son: los objetivos, el diseño y la gestión. Tener los objetivos claros en cada nivel asegura la alineación con los resultados deseados; cuando se tiene un diseño robusto en cada nivel, maximiza la eficiencia de las operaciones y contar con sistemas de gestión en cada nivel nos asegura que esta universidad verde podrá superar los cambios en el entorno empresarial.

La gestión por procesos se confirma como uno de los mejores sistemas de organización empresarial para conseguir magníficos índices de calidad, productividad y excelencia. Sus excelentes resultados han ido extendiendo la aplicación de este enfoque de gestión en empresas y organizaciones de todo tipo, independientemente de su tamaño o sector de actividad. En un contexto empresarial y económico tan complejo, globalizado y competitivo como el actual, la gestión de procesos se ha convertido en una necesidad de las empresas, no ya para tener éxito, sino incluso para subsistir. 

«Lo que vemos cambia lo que sabemos. Lo que conocemos cambia lo que vemos»

J. Piaget

La cadena de valor

La cadena de valor es un concepto teórico, definido y popularizado por el profesor Michael Porter en su obra Competitive Advantage, que describe el modo en que se desarrollan las acciones y actividades en una empresa.

Dicho concepto tiene una gran relevancia para la gestión basada en procesos, puesto que distingue distintos eslabones interrelacionados entre sí en todo circuito productivo. De esta forma, existirían las actividades primarias, enfocadas a la elaboración física de los productos y las acciones de apoyo, que no proporcionan valor en sí mismas, pero no por ello carecen de importancia.

Según esta teoría, la elaboración de la materia prima sería un valor primario y el marketing secundario, pero todo tiene importancia en el proceso económico porque cada eslabón de la cadena añade algún tipo de valor añadido. La gestión basada en procesos tiene en cuenta toda la cadena de valor en su conjunto y de manera horizontal.

Una óptima gestión basada en procesos implica poder representar, a través de un mapa de procesos, cuál es la cadena de valor de una empresa u organización, definiendo sus distintos elementos y las personas implicadas.

Cada eslabón de la cadena tiene una serie de subprocesos y en el correcto análisis de sus relaciones y vinculaciones, a través de los indicadores adecuados se encuentra la clave del éxito de una gestión por procesos.

Por otra parte, es fundamental delimitar y asumir cuál es la responsabilidad de cada profesional en el proceso productivo lineal y continuo, lo que se conoce como process owner.

En cuanto a las fases de la gestión por procesos, podemos comentar que en primer lugar hay que analizar la situación de la que se parte. Después es necesario analizar la cadena de valor y posteriormente rediseñar los procesos. Por último, habrá que llevar a cabo un seguimiento a través de medidas corporativas. Una vez tengamos el diseño de las medidas será fundamental aplicarlas, analizar los resultados que se han obtenido y finalmente tomar las decisiones oportunas para intentar mejorar dichos resultados lo máximo posible.


El modelo de gestión de procesos constituye el entorno o marco organizativo ideal para llevar a cabo planes de mejora continua, optimización de gastos y aprovechamiento de recursos. Para ello, es fundamental planificar y tomar siempre todas y cada una de las decisiones empresariales en función del proceso en su conjunto, pensando en el bien general de la empresa. Aunque los departamentos se mantengan en funcionamiento, la visión y el interés debe ser, en todo momento, lineal y general.  

Para lograr un flujo eficaz y constante de mejora continua es necesario seleccionar adecuadamente los proyectos de mejora y gestionarlos de manera óptima con la metodología adecuada y las herramientas más idóneas. Sin olvidar hacer un correcto análisis y uso de la información de la empresa (datos, estadísticas, comparativas, etc.) con el objeto de tomar de las mejores decisiones.

Con la metodología y organización adecuada, sumado a una implicación decisiva de la dirección y los empleados, es factible solucionar la mayor parte de conflictos y obstáculos, logrando así unos proyectos de mejora exitosos y alineados con los objetivos y el interés general de la organización.

Concept image for stock exchange, finances and data

Además hay que evitar “efecto silo” de la gestión de procesos, es decir ,una serie de problemas de comunicación y establecimiento de prioridades que se suelen dar en las empresas al pasar de una organización tradicional o funcional a una gestión por procesos.

Dicha situación o «efecto» se opone o dificulta a un enfoque más integral y general de la estructura departamental, donde lo importante debe ser el proceso en conjunto y no los intereses de cada departamento por separado. Muchas veces lo que es positivo para un departamento concreto, por ejemplo, el de marketing, no es la mejor decisión para la empresa u organización en general.

La organización clásica o por departamentos podría representarse gráficamente como una estructura vertical y segmentada. Mientras que la gestión basada en procesos sería una línea horizontal y continua.

La principal diferencia entre ambas es que la gestión por procesos está orientada a satisfacer al cliente, mientras que en el modelo por departamentos a quien se busca agradar es al jefe. Y eso es algo que no tiene cabida en una empresa que quiera seguir siendo competitiva y abrirse a nuevos mercados.

Quienes critican al modelo por departamentos aseguran que en este sistema los diferentes departamentos actúan de forma independiente, lo que provoca que no haya coordinación e incluso que se dupliquen las tareas. También son frecuentes los fallos de comunicación entre los departamentos y la desmotivación de los empleados. Además, los organigramas verticales potencian que haya jefes y no lideres.

«Tenemos que entender que lo que es bueno para la comunidad es realmente buenos para los negocios»

Michael Porter

Dos factores para el éxito

El objetivo de un buen líder es conseguir que el equipo trabaje de manera efectiva tanto individualmente como grupal. Su figura es clave para que el departamento funcione. Por ello, el líder debe

1.Fijar metas y expectativas es imprescindible para que los equipos trabajen unidos con un objetivo común:  Por eso, se vuelve imprescindible que un líder les trasmita a sus equipos cuál es la misión, la visión y la estrategia.

2. Invertir en las personas:  Las personas con cualidades de liderazgo son capaces de reconocer las habilidades especiales y saben cómo utilizarlas en beneficio de la empresa.  

3. Potenciar el talento: Es importante crear planes de carrera para cada una de las personas que trabajan contigo.

4. La comunicación, clave para liderar de forma efectiva: La clave es comunicar con transparencia, de manera clara y concisa.

5. Escucha activa: La escucha activa implica observar y preguntar, flexibilidad y confianza, apertura y firmeza.

6. El entusiasmo y el espíritu de superación: Motivar e inspirar a sus empleados y fomentar su entusiasmo por los proyectos es una de las habilidades más importantes y la clave del éxito. Los empleados motivados son buenos empleados.

7. Predicar con el ejemplo: Albert Einstein dijo que “el ejemplo no es la mejor manera de enseñar, es la única” y esta frase, cobra especial sentido cuando se habla de la relación entre un líder y su equipo.

Es cierto que las cualidades que tiene un buen líder son universales: buen juicio, integridad y empatía, y que con la globalización se ha llegado a una puesta en común de formas de liderar y tendencias que se siguen en todo el mundo, pero sabemos que cada región tiene formas diferentes de socializar y trabajar.

La Cultura en realidad representa las reglas no escritas de cómo las cosas realmente suceden en una organización. Es la manifestación de los valores compartidos, de las creencias, de las asunciones escondidas que moldean la forma en cómo el trabajo se hace y cómo las decisiones se toman. Es la forma en como una organización como un todo responde a los estímulos externos.

La cultura tiene un poderoso efecto en los resultados del negocio, ayudando a construir o a romper incluso la estrategia más perspicaz o a determinar el rendimiento de los ejecutivos más experimentados. Puede fomentar la innovación, el crecimiento, el liderazgo del mercado, el comportamiento ético y la satisfacción del cliente. Por otra parte, una cultura desalineada o tóxica puede erosionar el rendimiento del negocio, disminuir la satisfacción del cliente y la lealtad y el compromiso de los empleados.

Una empresa que tiene una Cultura de Liderazgo es aquella en la que se cometen errores constantemente porque existe apertura a las equivocaciones y es justo ahí cuando se mide el progreso de las organizaciones.

Los 3 pasos para crear una cultura de liderazgo son bastante sencillos:

  • Lo primero es trazar un objetivo a largo plazo que sea ambiciosos y para identificar quiénes son las personas con alto potencial de liderazgo.
  • El segundo paso es establecer planes concretos con metas alcanzables, debe ser algo realista para que las personas puedan visualizar cómo llegarán a cumplirlas.
  • El tercer paso y el más importante es la accountability; hacer responsable a las personas del equipo para hacer que se sientan parte de los pequeños proyectos que constituyen los objetivos a largo plazo.

Tener un propósito como organización, unos valores compartidos hace de la cultura corporativa un valor diferencial, uniendo liderazgo, estrategia y personas. La cultura corporativa será una gran fortaleza de la organización en la medida que esté alineada con sus objetivos y estrategias, de lo contrario podrá convertirse en su principal debilidad.

Es la responsabilidad del líder defender los valores y las creencias de la cultura organizacional, a través de sus acciones y decisiones. Esta forma de actuar hace posible la ejecución de la estrategia. La cultura corporativa, el liderazgo y la estrategia son los tres componentes requeridos para dirigir a la organización hacia la excelencia, por lo que deben estar en sincronía para una relación de trabajo efectiva.

Un líder que no se alinea con los valores de la organización, que no actúa en concordancia con ellos o que no los defiende puede encontrar obstáculos que afectan su capacidad para impulsar los resultados. Un liderazgo pobre puede reforzar valores, comportamientos y actitudes incongruentes, crear interferencias que pueden dar como resultado una cultura tóxica y propiciar un conflicto entre la imagen de la organización y su forma de operar.

Los dos factores para el éxito, el liderazgo y la cultura, deben de empoderar a todos los ámbitos de la empresa y ser capaces de que cada uno de los miembros de la organización puedan: “Sentir que el proyecto le pertenece a cada una de las personas de la empresa”

«La tarea del líder es llevar a la gente desde donde están hasta donde no han estado».

Henry A. Kissinger

La eficiencia agrícola

La palabra “hidroponía” proviene de los vocablos griegos ὑδρο (agua) y πόνος (labor, trabajo). Se trata de un método de cultivo en el cual las raíces de las plantas reciben los nutrientes esenciales para su desarrollo a partir de soluciones minerales en vez de suelo agrícola. Las plantas pueden crecer únicamente en las soluciones nutritivas, o bien, en un medio inerte como la arena, la arcilla, la grava, la perlita, la vermiculita, la fibra de coco y el peat moss, entre muchos otros.

Hoy en día, la hidroponía ha avanzado gracias al desarrollo del análisis químico, y lo ha hecho hasta tal punto que muchos la consideran una esperanza para el futuro de la humanidad. En concreto, podría ser una herramienta fundamental para combatir el hambre y la inseguridad alimentaria creciente a consecuencia de la superpoblación.

Los países menos desarrollados podrían aprovechar el gran potencial de la hidroponía para acabar con los problemas de escasez de suelo para uso agrícola y de sobrepoblación, en su mayoría sumida en una pobreza no ajena a las hambrunas. Al mismo tiempo, los países ricos, como Estados Unidos o Israel, también elijan esta técnica para ganar espacio y beneficiarse de muchas de sus ventajas.

Además de su eficiencia en el uso de recursos como el agua o los nutrientes, de prescindir de la tierra y de precisar mucho menos espacio, la hidroponía supone un ahorro de mano de obra, un control de plagas más sencillo y económico, así como una cosecha de mayor calidad.

La ausencia de malas hierbas, la baja o nula concentración de pesticidas, el posible uso de áreas desérticas o de casi cualquier otro lugar para su desarrollo y su gran sostenibilidad también son importantes puntos a su favor que nos acercan a un mundo más ecológico.

Algunas ventajas de la hidroponía son:

  • Es una técnica altamente adaptable a los conocimientos, espacios y recursos de los que dispone cada persona.
  • No depende de las condiciones ambientales, por lo tanto, es posible producir cosechas fuera de temporada o cultivar en lugares donde la agricultura tradicional es muy difícil o imposible. Incluso permite el cultivo en las ciudades.
  • Hay una posibilidad de automatización casi completa
  • Usa de 70-90% menos agua que la agricultura tradicional, por lo tanto, constituye una alternativa sustentable ante la crisis del agua que enfrentamos en la actualidad.
  • Permite un gran ahorro de fertilizantes y plaguicidas, ya que las plantas se cultivan en condiciones controladas que favorecen su crecimiento óptimo y libre de parásitos, bacterias fitopatógenas, hongos y toxinas. A su vez, esto hace que los cultivos sean más precoces y uniformes.

Desde un punto de vista económico, la hidroponía conlleva una reducción considerable en los costos de producción debido al ahorro de agua, fertilizantes, pesticidas y maquinaria agrícola. Además, permite ofrecer mejores precios en el mercado, por lo que la inversión inicial se recupera rápidamente.

Desde un punto de vista ecológico, además la hidroponía previene la erosión que resulta de malas prácticas agrícolas. Además, los fertilizantes y los plaguicidas no se incorporan a los mantos freáticos, a los ríos o a los lagos, con lo que se evita una fuente importante de contaminación.

La hidroponía se revela como una solución para luchar contra el cambio climático, la degradación del medio ambiente y la extinción de especies producidas por la sobreexplotación y los cultivos intensivos. También permite un uso más racional del agua, un bien cada vez más escaso. Asimismo, los cultivos hidropónicos son más rentables y fáciles de controlar, lo que los convierte en un arma para combatir el hambre y reforzar la seguridad alimentaria, especialmente en países en desarrollo

La hidroponía también forma parte de las últimas tendencias dentro del Smart Farming, o agricultura de precisión, que consiste en emplear herramientas tecnológicas, desde la geolocalización hasta el big data, la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas o los drones, para obtener el mayor rendimiento de los cultivos.

“Que tu medicina sea tu alimento, y alimento tu medicina”.

Hipócrates

Un Framework para innovar

Definitivamente vivimos una era de diseño. Comprarse un nuevo smartphone, echar un ojo por tiendas, centros comerciales, o simplemente salir a la calle, vemos diseño por todas partes. El Design Thinking y la comunicación visual están de moda y lo seguirá estando. Cafeterías, relojerías, telefonía móvil, patinetes eléctricos, tecnología, muebles, y en general, el diseño se ha puesto al alcance de todos. Y, sobre todo, esa tendencia irá a más y no a menos.

Ningún sector se libra del Design Thinking, desde tiendas de muebles como Ikea, hasta fabricantes de bicicletas como Shimano, no escapan a la ola de aplicaciones que se dan alrededor del mundo.

Design Thinking, en español, pensamiento de diseño, es una metodología o proceso que permite o facilita la solución de problemas, el diseño y desarrollo de productos y servicios de todo tipo y sectores económicos, utilizando para ello equipos altamente motivados, y la innovación y creatividad como motores o mantras. Y siempre teniendo al ser humano como el centro de atención. Es por ello que muchas veces también se conoce como: human-centered design (diseño centrado en lo humano).

El Design Thinking es un proceso aplicable a la resolución creativa de problemas. Este método se centra en las personas y se fundamenta en tres elementos característicos:

  • La inspiración o el acto de conectarse con las necesidades del público objetivo;
  • la creatividad o la acción de generar ideas para ofrecer soluciones a dichas necesidades;
  • la acción o el hecho de volver esas ideas un algo tangible, a partir de modelos o prototipos.

Para lograr los resultados avanzados que vienen con el pensamiento creativo desde una perspectiva de diseño, empoderar al equipo de una organización es de suma importancia. Esto significa que los líderes deben adoptar una gama de funciones fundamentales que pueden facilitar una cultura de inventiva e ideas audaces. Para ello, deberán seguir los siguientes pasos:

  1. Transmitir una visión que los empleados puedan comprender como base. Esta base permitirá una mayor asunción de riesgos en el proceso de experimentación porque los objetivos finales estarán mucho más claros.
  2. Inspirar a los demás. Si bien el design thinking promueve la simplificación como un medio de expansión en nuevas direcciones, no es una tarea fácil. Pero cuando los líderes asumen estos desafíos y determinan formas efectivas de abordar los problemas a medida que surgen, siempre hay margen para el ajuste.
  3. Involucrarse con el trabajo en marcha. Un líder que está en sintonía con el design thinking debe estar en el campo en todo momento, no sólo cuando los problemas amenazan con detener el progreso.

Podría decirse que la clave para fomentar el design thinking en la organización está en el liderazgo, que deberá fomentar un crecimiento significativo y animar a probar soluciones alternativas y nuevas vías, desde la aceptación de que es probable que sea necesario introducir cambios y adaptar los resultados para generar mayor valor.

A la hora de desarrollar esta metodología es importante considerar cinco características esenciales del proceso:

• Empatizar. Es clave entender las circunstancias, los problemas y las necesidades de los clientes para adquirir conocimiento y profundizar en la relación, entendiendo sus verdaderas motivaciones y haciéndolas propias. Una herramienta muy buena en este paso es el mapa de empatía, que ayuda a comprender el contexto del cliente y orienta hacia la oferta de valor correcta.

• Definir. Al comprender al cliente estamos listos para definir el problema y concentrarnos en el objetivo. Las soluciones de los problemas identificados serán la clave para obtener el resultado.

• Idear. En esta etapa debemos generar una gran cantidad de ideas y opciones, así que la primera idea no será la última, no desestimar ninguna ya que alguna de las ideas más descabelladas podría ser aquellas visionarias.

• Prototipar. Bajar las ideas a la realidad. Al construir nuestras ideas podemos identificar mejoras hasta conseguir el mejor resultado final.

• Testar. El probar el prototipo es una de las fases cruciales, en esta etapa seguimos identificando mejoras en el funcionamiento ya desarrollado y algunas carencias de la versión, esta etapa permite ver la idea evolucionada y convertida en solución.

La innovación llega cuando combinamos las ideas con resultados y en ese proceso de diseño el ‘design thinking’ puede ayudar en gran manera ya que sirve para la generación de ideas y productos con base en las necesidades de los propios clientes o usuarios. Así, el proceso de análisis de situaciones laborales a partir de los preceptos del Design Thinking, se convierte en una poderosa herramienta para concebir soluciones centradas en las personas y sus necesidades, lo que termina por traducirse en una ventaja competitiva para el negocio.

“La innovación constante es la única forma de mantenerse competitivo, porque ninguna ventaja es sostenible en el largo plazo”.

Jorge Gonzalez Moore

Integridad mas que un valor

Una persona íntegra es aquella que siempre hace lo correcto y no lo que le conviene. Ser integro significa vivir con honradez, honestidad, lealtad, sinceridad, respeto por los demás y por uno mismo y saber controlar nuestras emociones.
Los valores humanos claves expresados en una cultura organizacional son fundamentales para hacer de ésta una organización no solo productiva sino comprometida con su comunidad.

La Integridad es: «El conjunto de características de una empresa y/u organización que la hacen fiable para la sociedad y justifica la fiabilidad que ésta última le otorga a través de su confiabilidad». En nuestro entorno empresarial, donde es imposible lograr los objetivos sin participar y cooperar con otros, generar confianza es clave. Y para ello, es básica la integridad.

La gente a menudo define la integridad como hacer lo correcto, incluso cuando no hay nadie más cerca y cuando nadie te está mirando. Es la capacidad de actuar con honestidad y ser congruente entre las palabras, decisiones y acciones en función de la brújula moral, de valor o de creencias particulares que cada persona tenga. Las creencias, los valores y la moral se relacionan con la cultura en la que opera ese individuo o ese grupo, ¡por lo que dicha cultura definida con claridad, desempeñan un papel para determinar exactamente qué implica la integridad en cada organización

Buscar la integridad en los negocios asegura mayor eficiencia y estabilidad.  Ademas mantiene alta la retención de empleados y clientes obliga a otras compañías a reevaluar sus propios sistemas y modelos. Pero todo ello podemos resumirlo en las siguientes razones:

– Una reputación más fuerte – Satisfacción de los empleados

– Calidad – Enfoque claro

– Mejor cultura en la empresa

Por otro lado, debemos de poner esto a nivel practico y personal, en un equipo y a través de toda la empresa. Pero para asegurarte que eres una persona con integridad puedes usar estas técnicas:

– Definir tus principios morales. – Mirar con honestidad

– Tratar a todos de la misma manera – Recompensa la honestidad

– Mantén las manos en alto – Encuentra el balance correcto.

La integridad personal es un valor fundamental que consiste en hacer lo correcto, acorde con nuestros más altos valores éticos y morales. Es la virtud de una persona de actuar según el dictamen de su conciencia; para hacer lo bueno, lo justo y lo honesto.

En mi opinión la integridad no es tanto un valor, es el valor que garantiza todos los demás. La integridad, la honestidad, la confiabilidad y la transparencia son los fundamentos de una vida exitosa. Estos son los valores que garantizan el respeto y la honra propia, y la de los demás.

En la vida, en los negocios y en el empleo siempre existirá la tentación de evadir los deberes y aprovecharse de la situación. Sin embargo, la gente íntegra piensa en el largo plazo, piensan en conservar su reputación. Las grandes empresas y las compañías exitosas reconocen que una buena reputación, y la confianza de la gente son su mayor activo.

En un entorno empresarial como el actual, donde no es posible lograr los objetivos sin la participación y cooperación de otros departamentos, ser considerado íntegro es muy ventajoso para lograr los objetivos personales, aunque a veces suponga un tropiezo por “tirar piedras contra tu propio tejado”, porque se genera confianza sobre las intenciones con las que se hacen las observaciones en un comité de dirección. Ahora que algunas compañías están bajo extrema presión para sobrevivir, las normas éticas pueden flaquear. En tiempos difíciles, es más importante que nunca un profundo compromiso para medir y monitorear la integridad personal y corporativa.

Las organizaciones no son máquinas. Son sistemas complejos formados por humanos con instintos y comportamientos individuales que están influenciados por su entorno. «Entender a las personas que componen su organización y el entorno en el que operan es fundamental para protegerse de conductas poco éticas», dice Stefan Heissner.

Buscar la integridad en los negocios hace más que solo hacer que la empresa sea eficiente y estable. También influye, tarde o temprano, en el estándar general de integridad por el cual operan otras compañías del mercado. La integridad en el negocio mantiene alta la retención de empleados y clientes, obliga a otras compañías a reevaluar sus propios sistemas y modelos; el hecho de no hacerlo podría significar la incapacidad de ofrecer un entorno, servicio, o producto similar.

«La integridad es hacer lo correcto, aun cuando nadie te ve».

Jim Stovall

Herramienta de Gestión de Proyectos

Una estructura de análisis de trabajo (EDT, por sus siglas en español, estructura de desglose de trabajo; o WBS, por sus siglas en inglés, work breakdown structure;) es una herramienta de gestión de proyectos que se utiliza para definir y gestionar los entregables de un proyecto. La EDT es una estructura jerárquica que desglosa actividades complejas en partes más manejables y permite que los usuarios vean cada entregable que debe completarse para alcanzar el objetivo general de un proyecto. 

Mientras la mayoría de las herramientas de gestión de proyectos se centran en acciones planificadas, la EDT se centra en resultados previstos. Una WBS cuidadosamente organizada puede ayudar a que el gerente del proyecto supervise más eficientemente la conclusión de tareas complicadas dentro de un proyecto. Una EDT con tareas mensurables y claramente definidas también puede permitir que la gerencia del proyecto asigne costos y fechas de entrega precisos a un proyecto, lo que simplificará la planificación y el seguimiento del proyecto. 

Es un desglose orientado a los resultados de un proyecto que divide los resultados del proyecto en subresultados y paquetes de trabajo que definen el trabajo, la duración y los costos de las tareas que deben llevarse a cabo.

Tiene una estructura jerárquica. Normalmente, es mejor tener tres niveles de descomposición en un EDT. En el caso de un proyecto más complejo, se puede añadir un cuarto y un quinto nivel.

Los beneficios de las estructuras de ruptura de trabajo son:

  • Visualiza el alcance del proyecto, facilitando la planificación
  • Facilita la asignación de responsabilidades con precisión al equipo del proyecto
  • Ayuda a identificar los hitos del proyecto y los puntos de control
  • Ayuda a estimar el tiempo y el costo del proyecto y a asignar recursos
  • Visualiza partes importantes de un proyecto y ayuda a identificar áreas de riesgo
  • Ayuda a establecer plazos claros para el proyecto y asegurar que ningún trabajo se duplique o se pase por alto

Por otro lado, las piezas clave que podrías incluir en la estructura de desglose del trabajo son:

1.- Diccionario de la EDT. El diccionario de la estructura de desglose del trabajo es un excelente punto de partida para comenzar a elaborar la estructura de un proyecto nuevo. A pesar de que no es un diccionario tradicional, el propósito principal de este diccionario es explicar cada tarea en mayor detalle (nombres de las tareas, descripciones, entregas, presupuesto, logos, etc)

2.- Descripción de la tarea. Entre las descripciones de las tareas se incluyen el nombre de la tarea y una breve descripción de los objetivos. El objetivo de la descripción de la tarea es que los miembros del equipo puedan reconocer fácilmente de qué tarea se trata en el menor tiempo posible. Así que no te enredes con agregar muchos detalles. 

3.- Responsable de la tarea. El encargado de la tarea es una pieza importante que hay que incluir, para atender, en esencia, a dos motivos fundamentales: la responsabilidad y las comunicaciones. Mientras más fácil sea encontrar las respuestas, más rápido se terminarán las tareas

4.- Presupuesto de la tarea. Si bien no siempre es necesario, los proyectos para los que se requieren grandes presupuestos también demandan un seguimiento más estrecho. Conviene asignar topes específicos de presupuesto para las tareas, a fin de que sea más sencillo dar seguimiento a cómo te encuentras con respecto al presupuesto asignado. 

5.- Fecha de finalización. No debería llamarnos la atención oír que dar seguimiento a la fecha de finalización esperada es un detalle muy importante. Dicho esto, es fundamental estar preparados para posibles modificaciones a la fecha de finalización. 

6.- Estado de la tarea. Junto con el seguimiento en el cronograma, documenta el estado de tareas. Será importante para hacer controles rápidos del progreso. Hay algunas formas diferentes de registrarlo, pero muchos equipos usan las opciones “activa”, “en progreso” y “finalizada”

Para delinear los EDT podemos utilizar cualquiera de estas estructuras de desglose de trabajo como puede ser:

Hoja de cálculo EDT: puede estructurar su WBS de manera eficiente en una hoja de cálculo, anotando las diferentes fases, tareas o entregas en las columnas y filas.

Diagrama de flujo EDT: puede estructurar su WBS en un flujo de trabajo esquemático. La mayoría de los ejemplos y plantillas de WBS que puede encontrar son diagramas de flujo.

Lista EDT: puede estructurar su WBS como una lista simple de tareas o entregables y subtareas. Este es el enfoque más directo para hacer una EDT.

Diagrama de Gantt de la estructura de desglose del trabajo. Puede estructurar su WBS como un diagrama de Gantt que representa tanto una hoja de cálculo como una línea de tiempo. Con una EDT estructurada en diagramas de Gantt, puede vincular dependencias de tareas y mostrar hitos del proyecto.

Tableros Kanban son similares a los cronogramas, pero difieren en la manera en que están organizados a nivel visual. En vez de estar organizados en líneas horizontales, están diseñados para que se vean como tableros (diferente a como se ven las tareas conectadas en los cronogramas)

Una estructura de desglose del trabajo es, en esencia, el plan condensado de un proyecto organizado visualmente de forma jerárquica. Es decir, contiene todo lo que tendría una buena carta del proyecto, que contiene el 100% del trabajo definido en los elementos de la estructura de desglose del trabajo como los objetivos, las entregas, los cronogramas y los participantes clave. 

«Divide y Vencerás».

Julio Cesar

Pasos para hacer tu plan de negocios

Las buenas intenciones no son suficientes para lograr sacar adelante un proyecto. Si queremos que nuestra empresa llegue a buen puerto hay que planear cada paso con mucho cuidado. No sólo hay que determinar cuál es el producto o servicio, sino también cuál es el público objetivo, cómo llegar a él, averiguar dónde tenemos más oportunidades, cómo posicionar el negocio en el mercado y, por supuesto, cómo financiarlo.

Para iniciar la aventura empresarial es fundamental tener un buen plan de negocio. A menudo, los emprendedores no tienen por escrito un documento que recoja cuáles son sus objetivos, en qué consiste la empresa y qué resultados esperan alcanzar.

Los expertos recuerdan que no es un simple documento, sino que es un instrumento en el que se plasma un plan que recoge el proyecto en sí mismo para identificar las fortalezas y necesidades. El empresario debe tener en cuenta que es una herramienta de comunicación para transferir a potenciales socios e inversores lo interesante que puede ser participar en el negocio. Su valor no es tanto su capacidad predictiva como la de motivarnos y hacernos comprender la relación entre el contexto y los resultados.

Estos son los puntos que debe contener:

Descripción. Información básica de la empresa. Esta parte debe incluir la visión corporativa: quién eres, qué ofrecerás, qué necesidades de mercado intentarás satisfacer y por qué es viable tu idea comercial.

Nichos de mercado. Es una de las partes más importantes y debe partir del tamaño actual y las tendencias del mercado. Una vez que el nicho esté definido, hay que determinar el área geográfica, la dimensión de la empresa, la organización del negocio y el modo y dinámica del trabajo. Pero también hay que hacer un perfil lo más detallado posible de las empresas o consumidores que probablemente compren el producto o utilicen el servicio.

Posicionamiento del negocio. Es la identidad de la empresa en el mercado. Es decir, la forma en que deseas que el mercado y la competencia perciban tu proyecto. Este apartado debe dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Qué hace que tu producto o servicio sea único?, ¿qué necesidades del cliente cubre?, ¿cómo deseas que la gente los perciba? y ¿cómo se posiciona la competencia?

Competencia. Nunca hay que menospreciar a los competidores, al contrario, hay que conocerles muy bien. Si se incluye este apartado, los posibles inversores comprenderán que se está preparado para hacer frente a algunos de los obstáculos de la vorágine empresarial.

Coste de producción y desarrollo. La parte de las finanzas es una pieza fundamental. Deberá incluir una estimación de los potenciales ingresos. Además es recomendable que se calcule la rentabilidad y el valor esperado de cada proyecto para poder escoger entre las alternativas que tengamos. Asimismo es importante incluir un apartado que incluya los principales riesgos y que defina un plan de contingencia para las situaciones más críticas.

Ventas y márketing Descripción de la estrategia y de las tácticas que se emplearán para captar clientes. Las ventas y la comercialización son los eslabones débiles de muchos planes de negocio, de modo que es importante dedicarles especial atención. Una sección sobre ventas y comercialización sólidamente preparada puede servir como hoja de ruta; a la vez que asegura a los posibles inversores que se tiene un plan viable y los recursos necesarios para promover y vender los productos y servicios.

Fortalezas gerenciales Un buen equipo gerencial es capaz de tomar una idea, aunque sea mediocre, y hacerla volar. Este apartado del plan de negocio se refiere a la dirección de la empresa. Es esencial mostrar que se cuenta con un buen equipo, que los profesionales que forman o formarán parte del grupo son los mejores en su campo, y que sus capacidades y habilidades permitirán alcanzar los objetivos fijados y resolver cualquier problema que suja.

Este es el primer paso… ¿Empezamos?

«Las oportunidades grandes nacen de haber sabido aprovechar las pequeñas».

Bill Gates

ARETÉ en nuestra sociedad

La educación desde tiempos antiguos ha sido la forma ineludible para transmitir los valores de una comunidad o sociedad determinada. Un sistema educativo orientado por el Estado para modelar al niño o al adolescente en función de las costumbres nacionales, para alcanzar un perfeccionamiento de las capacidades y vocaciones: al Areté.

Este término griego con el que se designaba la excelencia de alguien o de algo y que, especialmente desde los sofista y Platón, y luego también por Aristóteles, fue utilizado con el significado de virtud.

A partir de la excelencia, de la virtud, del areté se pueden construir una sociedad, donde un elemento fundamental será la idea de mérito constituye un concepto central en las reflexiones contemporáneas acerca de la justicia. En el ámbito anglosajón se asume explícitamente que todo debate sobre la justicia distributiva pasa por el equilibrio entre dos valores en tensión: la igualdad material (o la solidaridad) y el principio del mérito personal.

Valores Podemos: Ser los mejores no es suficiente, buscamos la excelencia |  by fernandoorta | Cultura Podemos | Medium

El mérito personal entendido como acción que hace a una persona merecedora de estatus y posiciones o acreedora de un determinado cargo o beneficio lleva implícita la idea de desigualdad legítima. Efectivamente, muchas de las desigualdades materiales (salariales, o en general, retributivas) que hoy se presentan como legítimas están asociadas a exigencias morales o estratégicas (premios, beneficios, procesos de selección y promoción laboral, acceso a cargos públicos, etc.) relativas a la valoración de méritos personales, entendiendo por estos la capacidad (o capacitación) la inteligencia, el esfuerzo, la aportación o desempeño individual en una empresa privada o en el acceso y promoción en la función pública.

Todo esto remite, como es sabido, a aquel conjunto de ideas que se opuso a los privilegios estamentales de tipo adscriptivo-natalicio que habitualmente situamos en la modernidad. Locke fue de los primeros en asociar el ingenio y esfuerzo individual en la base de la justificación de la desigualdad material. La formulación se encuentra en el Segundo ensayo sobre el gobierno civil: «Cada hombre es propietario de su propia persona […] el trabajo de su cuerpo y la labor de sus manos son también suyos». Más tarde, Adam Smith, asume el desarrollo de ese esfuerzo individual como clave de un proyecto de filosofía político-económica: «El esfuerzo natural de cada individuo por mejorar su propia condición […] es un principio tan poderoso por sí mismo capaz no solo de conducir la sociedad hacia la riqueza y la prosperidad, sino de superar cien obstáculos impertinentes con que la locura de las leyes humanas a menudo dificulta sus operaciones».

Virtud, ego, entrenamiento | Ego de Kaska

La búsqueda del propio interés fue celebrada como pasión benigna (más allá de su corroboración empírica) prácticamente en todas partes, así lo recoge el atractivo ensayo del sociólogo Albert O. Hirschman, Las pasiones y los intereses. Weber subrayó, como es sabido, que fue precisamente el espíritu del ascetismo protestante lo que engendró uno de los elementos constitutivos del moderno espíritu capitalista, y no sólo de éste, sino de la misma civilización moderna: la racionalización de la conducta sobre la base de la idea profesional. Los elementos del espíritu del capitalismo coincidieron con el contenido de la ascesis profesional puritana y con la desigual productividad del trabajador. En lo que toca al ámbito público, la idea quedó perfectamente reflejada en el artículo 6º de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789: «La ley es la expresión de la voluntad general. […] Todos los ciudadanos al ser iguales ante ella son igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según su capacidad y sin otra distinción que sus virtudes y sus talentos».

Entonces, ¿es posible hablar de areté en nuestra sociedad?

«Somos lo que hacemos día a día; de modo que la excelencia no es un acto, sino un habito»

Aristoteles

La gestión de procesos un nuevo desafío

En tiempos de complejidad económica, el éxito de una empresa depende esencialmente de si es capaz de responder de forma rápida y flexible a las cambiantes expectativas de los clientes individuales. Al mismo tiempo, el producto o servicio debe cumplir con los altos estándares de calidad del cliente, de lo contrario, recurrirá al producto de la competencia la próxima vez. Para ser y seguir siendo competitivos, los recursos también deben utilizarse de manera que maximicen las ganancias y, por tanto, de manera eficiente. Esto se aplica en particular a un recurso que es muy caro, el empleado.

La gestión por procesos se confirma como uno de los mejores sistemas de organización empresarial para conseguir magníficos índices de calidad, productividad y excelencia. Sus excelentes resultados han ido extendiendo la aplicación de este enfoque de gestión en empresas y organizaciones de todo tipo, independientemente de su tamaño o sector de actividad.

Ademas, proporciona una visión y unas herramientas con las que se puede mejorar y rediseñar el flujo de trabajo de un centro o servicio para hacerlo más eficiente y adaptado a las necesidades de las personas. Aporta una serie de ventajas a los centros como son la orientación al usuario, la estructuración de las actividades, la mejora de la eficacia y eficiencia de las actividades y uso de recursos, mejora del seguimiento y control de los resultados. Además, facilita la planificación, el establecimiento de objetivos y la consecución de los mismos. En un contexto empresarial y económico tan complejo, globalizado y competitivo como el actual, la gestión de procesos ha convertido en una necesidad de las empresas, no ya para tener éxito, sino incluso para subsistir. 

¿Quién hace qué, cuándo y qué necesita para ello?…… Esa es la pregunta clave que hace un administrador de procesos.

La tarea y competencia de los gestores de procesos profesionales es la capacidad de implementar una gestión eficaz del tiempo y los recursos humanos en la empresa. Al mismo tiempo, aumenta la calidad del producto al reducir – evitables – las fuentes del error mediante la estandarización y reduce los costos al evitar pasos de trabajo innecesarios. De manera, el gerente de procesos contribuye de manera significativa a aumentar la eficiencia, maximizar las ganancias y, por lo tanto, fortalecer de manera sostenible el éxito de la empresa. 

Pese a su incuestionable éxito y la experiencia positiva de las innumerables compañías y empresas que lo están adoptando, la implantación de una gestión por procesos puede resultar complicada fundamentalmente por dos motivos:

a.- Las reticencias de directivos y empleados acostumbrados a una visión más tradicional de la empresa, es decir, vertical y funcional en vez de horizontal o por procesos. A este fenómeno se le conoce como “efecto silo”.

b.- La complejidad organizativa de la gestión de procesos y sus distintos elementos, sobre todo cuando se utiliza como marco de mejora continua, siendo necesario el correcto uso de metodologías concretas y herramientas específicas.

¿Está tu empresa decida a implantar una gestión por procesos?… En ese caso, tendrá que seguir una serie de pasos:

1.- Conseguir el compromiso de la dirección.

2.- Formación de la junta directiva.

3.- Hacer un inventario de los procesos.

4.- Clasificar los procesos en función de si son estratégicos, claves o de apoyo.

5.- Buscar un matriz que relacione los procesos y elaborar un mapa de procesos.

6.- Definir las actividades que componen los procesos y los responsables de cada         proceso.

7.- Identificar los objetivos estratégicos.

8.- Definir y medir los KPls que se ajusten a las expectativas de la empresa.

9.- Antes de implantar definitivamente la gestión por procesos, conviene hacer una prueba piloto.

Las empresas que implantan la gestión por procesos se caracterizan por ser más flexibles. Además, existe una visión global más nítida de la organización, sus trabajadores se relacionan más entre ellos, se optimizan los recursos y se detectan posibles fallos de forma rápida.

Las organizaciones o entidades alcanzan una mayor eficiencia cuando el conjunto de sus actividades se gestiona como un sistema de procesos. La gestión por procesos es una herramienta con la que se analizan los diversos componentes que intervienen en la prestación de un servicio, con el fin de ordenar los diferentes flujos de trabajo, integrar el conocimiento actualizado y obtener unos resultados, teniendo en cuenta las expectativas de las personas receptoras del servicio y del personal que trabaja en un centro u organización.

«Sobrestimamos el evento y subestimamos el proceso, cada sueño realizado ocurrió gracias a la dedicación de un proceso».

John C. Maxwell