Un nuevo Entorno

VUCA es el acrónimo que se utiliza para describir aquellos entornos caracterizados por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. Este término procede de las siglas de las palabras inglesas Volatility, Uncertainty, Complexity y Ambiguity

Volatilidad: hace alusión a la gran cantidad de cambios producidos, así como a la velocidad a la que se suceden en el entorno laboral

Incertidumbre: se relaciona con el incremento de las situaciones imprevistas. La volatilidad anterior dificulta el hecho de prever los acontecimientos y los cambios y la capacidad de anticiparse a ellos. Esto afecta especialmente a aquellas empresas que trabajan con escenarios futuros a las que cada vez les es más difícil tomar decisiones y elaborar sus modelos de negocio.

Complejidad: alude a los problemas y los conflictos que hay que resolver. Hace referencia a la ausencia de conexión entre las causas y los efectos que afecta hoy a la mayoría de los entornos empresariales. Se trata de la dificultad para entender y manejar el contexto o para distinguir entre causa y efecto.

Ambigüedad: alude a lo complicado de comprender las relaciones entre los distintos elementos que están presentes o que componen el entorno.

De este modo, el concepto de entorno VUCA hace referencia a un contexto cambiante que, por lo tanto, supone un gran desafío. Este escenario VUCA de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad está cambiando la forma que tienen las empresas de interactuar con sus ecosistemas (clientes, empleados y colaboradores). Además, exige tanto a directivos como a managers una adaptación del tipo de liderazgo que ejercían, ya que este se tiene que adecuar al ritmo frenético con el que se suceden los cambios. Los entornos VUCA nos obligan, ahora más que nunca, a forjar un potente equipo de trabajo.

Para que una empresa afronte el reto de adaptarse a un entorno VUCA, hay una serie de medidas que deberá de tomar.

En primer lugar, has de elegir cuidadosamente a los líderes y has de optar por personas con el perfil de Knowmads que sean capaces de afrontar los cambios con calma y sangre fría. Además, los miembros de tu equipo han de tener una fuerte implicación con la empresa y ser perseverantes. Si logras fomentar el estrés o estrés positivo en tu plantilla, estarás más cerca de lograr el éxito.

En segundo lugar, has de poner al alcance de los empleados una herramienta imprescindibleel conocimiento. Si apuestas por una formación constante para tus trabajadores, estarás invirtiendo en el progreso de tu compañía.

En tercer lugar, internacionalización y la incorporación de las nuevas tecnologías las que generan un entorno VUCA, de modo que se hace muy necesario abordar de forma correcta la transformación digital y gestionar bien el talento en la era digital.

El entorno VUCA es una realidad en el ámbito empresarial. El contexto es cada vez más cambiante y obliga a las organizaciones a renovarse a un ritmo muy acelerado. Aunque es cierto que un contexto como el que plantea el VUCA trae consigo un gran número de desafíos, también puede ser enormemente beneficioso

La situación actual que estamos viviendo más que nunca refleja un entorno VUCA 360º. Un entorno VUCA 360º es un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo de 360º, que afecta a todas las áreas de la vida. Personal, Profesional, Familiar, Social, Económico…, sin que podamos hacer nada para controlar ninguna de estas áreas ni lo que sucede o va a suceder en ellas.

Normalmente ya de por sí, todo nuestro entorno es un entorno VUCA, pero tenemos una falsa sensación de control en algunas de estas áreas o aspectos de la vida, gracias entre otros a las rutinas diarias. “rutina controlada “.

Hoy en día por la pandemia del COVID-19, ya no hay ninguna rutina que se pueda mantener de forma segura. De ahí el estar en un entorno VUCA 360º, se mire por donde se mire todo es VUCA.

“La inteligencia de un individuo se mide por la cantidad de incertidumbre que es capaz de soportar”. 

E. Kant

eNPS

Convertir a los empleados en embajadores de la marca es una estrategia que gana adeptos por las notables ventajas que ofrece a las compañías. Eso busca el indicador eNPS. 

Medir la satisfacción de un empleado es una métrica como ninguna otra. No se trata de un indicador relacionado con beneficios, productividad o ningún concepto matemático tradicional. La satisfacción de un trabajador mide emociones, y el eNPS permite convertir esas emociones que el colaborador siente por su empresa en datos analizables. Esto ha hecho que el eNPS se convierta en el indicador de oro para medir el nivel de lealtad que sienten los empleados.

Employee Net Promoter Score (Índice de recomendación del empleado) es una encuesta que valora, en una escala del 1 al 10, la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Recomendarías tu empresa como lugar para trabajar?

A partir de las respuestas obtenidas, el eNPS se calcula con la siguiente fórmula:

eNPS= % Promotores – % Detractores

(el valor % que salga de ENPS luego se le quita el % y si, por ejemplo, el porcentaje es 21%, el valor final del ENPS es 21).

De esta forma, el eNPS no solo mide la calidad de la empresa respecto al trato al equipo, sino también la satisfacción de este. El índice de recomendación del empleado establece que, en función de los resultados, existen tres tipos de trabajadores diferentes: 

Empleados promotores (Si contestan entre 9-10): Es el empleado modélico, satisfecho y feliz que no dudará en recomendar la empresa. Todo un embajador.

Neutrales (Entre 7-8): Este empleado se encuentra satisfecho, pero no recomendaría a la empresa.

Detractores (Entre 0-6): Este empleado no está nada satisfecho con la empresa y, por supuesto, no la recomendaría.

Aunque todavía no es muy conocido, el eNPS trae consigo una gran cantidad de ventajas e información para la empresa:

 Es rápido de calcular:  El principal beneficio del Employee Net promoter Score es que es fácil y rápido de calcular. Los responsables de recursos humanos no tendrán que pasar horas diseñando un cuestionario y, luego, analizando las respuestas. Solamente necesitan plantear una única pregunta para saber cómo se sienten los empleados de la empresa.

Tiene una tasa de participación elevada: Por eso, cuantas más preguntas hacemos más probabilidades hay de que el usuario no quiera participar. Sin embargo, el eNPS es tan fácil y breve que casi nadie se niega a responder y se obtienen tasas de participación altísimas.

 Es una métrica con la que es muy fácil trabajar:  El eNPS se reduce a un único número, por lo que es muy fácil trabajar con esta métrica. Se puede observar cómo progresa su eNPS a lo largo del tiempo y monitorizar los cambios que se producen al ir introduciendo diferentes acciones. Además, el uso de una única variable deja muy poco margen para la confusión o el error.

Casi todo el mundo conoce el NPS:  El Net Promoter Score (NPS) es una métrica tan popular que cualquiera entenderá fácilmente de qué se trata el eNPS con una breve explicación 

Es un método muy rentable: La metodología es tan simple que el coste (en tiempo y dinero) de implantarlo y recopilar la información es bajísimo. Solo hace falta un correo electrónico y un par de recordatorios para medir en el eNPS. Además, existen softwares que permiten automatizar el proceso para dedicar aún menos esfuerzo.

¿Quieres mejorar tu puntuación eNPS? Aumenta el número de promotores entre tu plantilla con estos consejos: 

1. Comparte los resultados obtenidos en el eNPS Si los resultados no son los esperados, puede dar vértigo compartirlos con los empleados. Sin embargo, esto puede considerarse como un primer paso hacia mejorar la situación y ayudar a los trabajadores a involucrarse en el proceso. 

2. Evita crear nuevos detractores. La estrategia debe ir dirigida a evitar que los empleados pasivos o promotores se conviertan en detractores. Para lograr esto, es fundamental entender por qué los detractores han dado una baja puntuación y tratar de evitar que esas condiciones se repitan o se expandan por la empresa.

3. Colabora con los empleados.  El eNPS solo representa la opinión y satisfacción de los empleados en un momento concreto; sin embargo, no refleja los motivos de esa valoración. Es importante profundizar y conocer estas razones pidiendo el feedback de los empleados. Si, además, podemos segmentar por puesto o departamento podremos realizar acciones concretas y dirigidas especialmente a un grupo de empleados para obtener mejores resultados.

4. Crea un plan de acción. Pon en marcha acciones para seguir mejorando tu eNPS. Puedes, por ejemplo, organizar grupos de trabajo dentro de la compañía para obtener más información o idear acciones. También son interesantes los Focus Group con los líderes de cada área o departamento para compartir opiniones e información.

Muchas organizaciones diseñadas tradicionalmente giran en torno a los clientes. Las organizaciones necesitan gestionar la experiencia de sus empleados de una manera que se convierta en un diferenciador de su producto, servicio y marca. Los empleados necesitan el tipo de experiencias que los mantengan comprometidos, conectados y les den un sentido más fuerte de pasión, propósito, etc.

El eNPS, además, resulta una herramienta universal y fácil de utilizar e interpretar, muy intuitiva, que pone el foco en lo que de verdad importa: la satisfacción de los empleados. Un recurso, en definitiva, donde todos ganan.

«Cuida de tus empleados, y ellos cuidaran de tus clientes».

J.W. Marriot

Humildad

La humildad es uno de esos valores esenciales, es saber admitir nuestros errores, saber alcanzar nuestros objetivos sin ser arrogantes, saber aplaudir a aquellos que también logran sus objetivos y sobre todo, acordarte y ser agradecido con quién te ha ayudado a lograr ese éxito.

La persona humilde está dispuesta a aprender de las personas a su alrededor, independientemente de su nivel de estudios o cargos dentro de la organización. El humilde no tiene que proyectar sobre otras personas, lo que ella tiene mejor y sacar ventaja de las cosas; a final de cuentas, los humildes no necesitan mostrar superioridad, ¡ni usar la jerarquía para ser respetado por otras personas! El respeto viene automáticamente de acuerdo con los actos de cada uno y a medida que el tiempo pasa en el trabajo.

Virtudes todas estas que suelen brillar por su ausencia en las redes sociales, en las que el yo se impone a todo lo demás y en las que los logros personales, aunque sean tan banales como tomarse un latte en no sé qué sitio de moda, no dejan de compartirse como trofeos cotidianos.

Pero ser humilde no significa ocultar tu talento. Tomar conciencia sobre las propias fortalezas y debilidades es un rasgo distintivo de las personas humildes.

Y es que la humildad y visibilidad del talento no son condiciones contrarias, sino complementarias. Porque ser humilde no quiere decir renunciar al reconocimiento o esconderse, sino ser consciente de nuestras capacidades, abrazarlas y mostrarlas al mundo sin miedo. Conocer tus fortalezas, pero también tus debilidades y limitaciones. Aceptar que tu visión no es la única y estar abierto a escuchar a los demás. Aprender a colaborar y cuidar a tu equipo. Apreciar el valor de las cosas y las personas. Pedir ayuda, dar las gracias y reconocer los méritos ajenos y propios cuando es necesario.

 

Pero ¿Cuáles son los beneficios ocultos de la humildad?

 a.- Mejores relaciones: Diversos estudios sugieren, que las personas humildes cuidan mucho más sus relaciones, quizá porque son capaces de aceptar a los demás como son. Por ello, son mucho más propensos a reparar y a crear vínculos fuertes con los demás. Y cuidar las relaciones es cuidarse a uno mismo y la propia salud.

b.- Mejor liderazgo: Las personas humildes también son mejores líderes, y la humildad y la honestidad son buenos factores predictivos respecto a los resultados de un empleado en su trabajo.

c.- Menos ansiedad: Ser humilde también es garantía de serenidad, pues varios estudios han señalado que las personas con egos tranquilos sufren menos ansiedad.

d. Mayor autocontrol: Quizá porque también conocen y aceptan mejor sus propios límites, y porque están menos obsesionadas consigo mismas, las personas humildes también poseen una mayor capacidad de autocontrol.

e.- Mas calidad personal y espiritual: Cuando conocemos a alguien que irradia humildad nos sentimos bien de inmediato, quizá porque a su lado nos sentimos vistos, escuchados y aceptados tal y como somos. Las personas humildes pueden regalar este don a los demás porque también son capaces de ver y aceptar sus fortalezas y limitaciones, sin juzgarse ni ponerse a la defensiva.

f.- La vida como escuela: Las personas humildes ven la vida como una oportunidad de aprendizaje para todos, reconociendo que, aunque nadie es perfecto, todos podemos trabajar nuestras limitaciones y abrirnos a recibir nuevas ideas, consejos o críticas. La persona humilde nunca deja de aprender precisamente porque es permeable a los demás y no se considera por encima de nadie.

g.- Mas responsabilidad: Un ego aquietado se traduce en una menor agresividad y manipulación, en más honestidad y espíritu constructivo. Las personas humildes toman responsabilidad por sus acciones, corrigen sus errores, escuchan las ideas de los demás y no sobrestiman sus capacidades.

Finalmente, la clave para ser humilde es preocuparse genuinamente por los demás, es decir, estar atento a las necesidades de las personas que nos rodean intentando ayudarles a resolver sus dudas y, sobre todo, a desarrollar su potencial.

«Un gran líder es ante todo un sirviente, y este simple hecho es la clave de su grandeza”.

Robert K. Greenleaf

¿Agile?

Lo oímos a menudo, sabemos que mejora la productividad y que alivia los flujos de trabajo, pero no sabemos qué tenemos que hacer para aplicar la metodología Agile a nuestra empresa.

Agile tiene su origen en febrero de 2001 cuando 17 expertos en desarrollo de software elaboraron, durante un encuentro en Estados Unidos (Utah), un documento a favor de los nuevos métodos ágiles de actuación.

Las metodologías ágiles son aquellas que permiten adaptar la forma de trabajo a las condiciones del proyecto en cada momento. Por agile entendemos métodos de trabajo donde los requisitos y soluciones evolucionan con el tiempo según la necesidad del proyecto. Es un método que permite respuestas rápidas a las valoraciones que se realizan del propio proyecto, y eso es precisamente lo que define su naturaleza: su carácter ágil. Un carácter, por cierto, que tiene su fundación en un manifiesto de cuatro puntos primordiales…

1.- Las personas y las interacciones son la prioridad siempre, incluso por encima de los procesos y las herramientas.

2.- Que el producto funcione perfectamente es más importante que una documentación extensa al respecto.

3.- Colaborar con el cliente siempre será preferible a establecer una negociación contractual.

4.- El proceso de trabajo siempre debe responder ante el cambio, y nunca envararse en un plan estricto.

Lo interesante de este método, sin embargo, es que no se queda en los cuatro puntos de su manifiesto, sino que los extiende hacia 12 principios que amplían la efectividad de la metodología AGILE.

a.-Satisfacer al cliente entregándole un producto con valor es la prioridad máxima.

b.-Los requisitos pueden (y casi que deben) cambiar, independientemente si nos encontramos al principio o al final del proyecto, ya que esos cambios siempre enriquecerán el producto final.

c.- La idea es entregar un producto funcional en un período corto de tiempo.

d.- Desarrolladores y responsables del negocio deben trabajar hombro con hombro.

e.- La comunicación entre los miembros del equipo ha de ser, cara a cara.

f.- Apreciación, confianza y empoderamiento deben ser las tres coordinadas básicas del ambiente de un equipo que siga la metodología AGILE.

g.- Que el producto sea funcional será el indicativo del progreso del proyecto.

h.- Un desarrollo sostenible siempre será deseable.

i.- Es necesario perseguir la excelencia técnica y la calidad del diseño para mejorar así la agilidad del proyecto.

j.- Simplicidad, tu mejor amiga.

k.- Hay que permitir que los equipos se auto-gestionen para que produzcan mejores productos.

l.- Revisar el proyecto y permitir que este se adapte a los cambios conducirá a un clima en el que el equipo reflexionará sobre el producto.

Las metodologías ágiles y en general la cultura agile tiene su inicio, cuando se observa una reacción en contra de métodos demasiado estructurados y estrictos como el método waterfall. Este tipo de métodos con una estricta planificación inicial no permitían a los equipos de trabajo adaptarse a los cambios ni reaccionar a nuevas peticiones y demandas. En un sector en el que cada vez se producían más cambios, más radicales y de manera más constante, estas metodologías clásicas no se adaptaban y no proporcionaban un método de trabajo efectivo a los equipos de desarrolladores.

Hay una serie de razones por las que tu equipo ya debería estar trabajando con metodología ágil:

El cambio es acogido y menos traumático: es fácil acomodar cambios en cualquier momento y fase del proyecto. De esta manera se eliminan características innecesarias del producto final.

El objetivo final puede ser desconocido. Estas metodologías son ideales para aquellos proyectos que no tienen un objetivo o finalidad concreta. Según avance el proyecto, según las necesidades tanto del cliente como del equipo de trabajo, el resultado final será uno u otro.

Entrega más rápida y de mayor calidad: Agile es un método más eficiente, y por tanto, genera un menor coste y un menor tiempo de trabajo.

Interacción fuerte y continua entre miembros del equipo. El trabajo en equipo mejora la motivación de los trabajadores y su implicación con los proyectos.

Se escucha más a los clientes, ya que se pueden adoptar cambios durante el transcurso del proyecto.

Mejora continua: La metodología ágil favorece la revisión y cooperación de muchos miembros de un equipo y su estructuración más flexible permite detectar y solucionar errores de manera más directa.

Agile es una filosofía de valores que se materializa en diferentes metodologías, como Scrum, XP (Extreme Programming), Kanban, Lean, Crystal o FDD, según el área en la que se apliquen.

Aun así, ser ágil no es una receta que garantice el éxito. La flexibilidad y el poder de adaptación al cambio que ofrece conllevan un coste cultural y de implementación que ha de ser valorado en profundidad antes de decidir su implantación. Habrá ciertas áreas de trabajo en las que no se requiera este sistema, pero sí otras en las que la agilidad sea la llave maestra de muchas puertas.

«Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad”

Gladiator

Virtus

El análisis de la etimología y uso original de la palabra virtus junto con las complejas conexiones con sus paralelos griegos andreia y areté, nos llevan a argumentar que virtus, como concepto profundamente romano, se usó para la autodefinición y jugó un papel importante en la política

En el caso de virtus, la palabra parece haber tenido un paralelo griego exacto en la palabra andreia, ambas provenían de hombre (vir y aner) y estaban relacionadas con la cualidad viril de la valentía. Pero virtus también se usó para traducir areté.

Podrían haber pedido prestado el término griego de ‘excelencia’, como habían hecho con otras palabras griegas con anterioridad. Pero los romanos no veían una gran diferencia entre areté y andreia. En una sociedad altamente militarizada, la excelencia de un hombre se manifestaba en su valentía en la guerra. Un posible nexo entre areté y virtus podría ser que en la guerra se demostraba coraje y valor (andreia) y así se demostraba poseer la excelencia propia del hombre (areté) también de acuerdo con el código de conducta ética de la nobleza. Las guerras habrían dado suficientes oportunidades a los romanos de mostrar la virilidad, la valentía y la excelencia propia del hombre. Los griegos entendieron areté originalmente como excelencia, algo que daba a una criatura viviente la capacidad de ejecutar a la perfección su función propia.

La cultura latina clásica es, sin duda, la que configura a Occidente. El legado cultural, social, político y legal de la Antigua Roma contribuyó a formar algunos de los aspectos más significativos de nuestra cultura y civilización occidental.
Los valores de esta cultura que se prolongó tan extensamente en el tiempo y en el mundo conocido de su época, fueron mutando. Sin embargo, merecen ser destacados aquellos valores que desarrollaron en sus primeras etapas a nivel individual y político, y que luego llevaron al plano de la organización civil pública con su consecuente impacto en su Republica y en sus leyes. Estos valores diferenciaron a la Antigua Roma de otros pueblos, dándoles una supremacía y un lugar único en la historia de la Humanidad.
Nos referimos a las virtudes romanas, una serie de valores estimados en la Antigua Roma como fundamentales para todos los ciudadanos. Y fueron las que le dieron a la República Romana la fuerza moral necesaria para conquistar y civilizar el mundo.


Dichas cualidades configuraron la mentalidad de los primeros romanos –campesinos y soldados herederos de austeras costumbres – , y siguieron siendo modelo propiamente romano por siglos. Eran básicamente las cualidades de vida a las que todos los ciudadanos romanos debían aspirar, pero a la vez suponían una referencia para la sociedad en cuanto a sus valores sociales o morales.

La experiencia profesional te da un grado de seguridad en el terreno laboral que otros no tienen, pero, no lo es todo. La vida da muchas vueltas y puede ser que un día otros ocupen el puesto del que tantos años has sido dueño. Por eso, es importante que sigas formándote y destaques entre el resto. Una forma de conseguirlo es potenciar estas virtudes que todo gran profesional debe de tener y, sobre todo, mantener:

1. Responsabilidad. Tienes que ser consciente de que tendrás que hacer frente a diferentes situaciones y que tu decisión afectará a tus compañeros. Se te verá como una persona con los pies en el suelo que sabe, en todo momento, actuar bajo las pautas que garanticen el bienestar de la empresa.

2. Iniciativa. Es importante que mantengas el espíritu vivo y des alas a todas las ideas que tengas. Se valora mucho que, tras años de experiencia, sigas con el mismo ánimo del principio para afrontar nuevos proyectos y mejorar el día a día con tu trabajo.

3. Curiosidad. Algunos profesionales creen que lo saben todo, pero, se equivocan. Para seguir creciendo es necesario seguir aprendiendo. Muéstrate como una persona con expectativas de futuro que quiere conocer más sobre su empresa. Serás alguien mucho más abierto y con más posibilidades dentro de la compañía.

4. Compromiso. Tu personalidad puede influir en el resultado final de tu trabajo. Si hoy en día estás inmerso en un sector determinado, tienes que conseguir implicarte al máximo en él. Marcará la diferencia con el resto y sabrán que tienes la capacidad para sacar adelante lo que te han confiado. Cumple con tus obligaciones y haz un poco más de lo esperado.

5. Pasión. No pierdas nunca la ilusión y el entusiasmo que te llevó a comenzar tu carrera profesional. Busca siempre las ventajas que te llevaron a intentarlo y demuestra en tu trabajo que la pasión es la que te mueve durante tu jornada laboral.

6. Comunicación. El gran profesional tiene que gozar de la facilidad de palabra para trasmitir sus ideas al resto de compañeros. Además, tienes que adaptarse a las nuevas formas de comunicación a través de las redes sociales. Te dará puntos de cara a continuar en la empresa.

7. Valores. Lleva por delante aquellos valores que has adoptado durante tu formación en la universidad y los que te enseñaron en casa. Sé fiel a ellos y, además de ser un gran profesional, serás un gran ser humano con el que todos querrán contar.

8. Creatividad. Tener ideas originales, nuevas y diferentes es de vital importancia para las empresas que quieren seguir ganando clientes. Mantente alerta y no dejes de pensar cómo mejorar el producto actual o, al menos, reinventarlo. Se valora de forma positiva porque favorece a la empresa.

9. Insistente. A lo largo de todo este tiempo, recibirás muchas negativas. Saca de ellas lo mejor y vuelve a intentarlo. Los jefes suelen tener en cuenta a las personas que no se dan por vencidos. Muéstrate ambicioso por alcanzar tus metas y hazlo visible entre tu equipo.

10. Flexibilidad. No pongas excusas para no hacer el horario establecido. Como profesional tienes que saber que las empresas buscan a un equipo de personas dedicadas al 100% a su trabajo y que sepan adaptarse a todo tipo de situaciones. Pon facilidades siempre.

La virtud no consiste en hacer grandes cosas, sino en hacer bien las pequeñas.

Michel E. De Montaigne

Los principios sobre la medición de la resiliencia

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) en su Food Security Information Network establece los Principios sobre la medición de la resiliencia. Y así para la FAO y PMA :

La resiliencia es la capacidad que asegura que los factores de estrés y las situaciones de crisis no provoquen consecuencias adversas a largo plazo en el desarrollo

Resilencia: capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades  de la vida, superarse e inclusive, ser… | Frases, Frases y poemas, Frases  pensamientos

Una de las principales características de esta definición es que la resiliencia se comprende y mide en función de los efectos instrumentales que ejerce sobre resultados previstos en materia de desarrollo, que pueden verse afectados por factores de estrés y situaciones de crisis. Definir la resiliencia como una capacidad significa que esta comprende un conjunto de atributos y apoyos ex ante que deberían impulsar favorablemente la función de verosimilitud que describe la relación entre las situaciones de crisis y los resultados en materia de desarrollo, entre ellos, la seguridad alimentaria (ver Barrett y Constas, 2013).

Si bien el concepto de resiliencia está estrechamente ligado al de vulnerabilidad, es importante señalar que la resiliencia no es simplemente lo opuesto a la vulnerabilidad. La vulnerabilidad describe un conjunto de condiciones que impiden a las personas afrontar las adversidades, mientras que la resiliencia comprende una serie de respuestas que pueden oponerse a los factores estructurales y estocásticos que dejan vulnerable a un hogar u otra unidad al exponerse a una serie de situaciones de crisis y factores de estrés. En este sentido, la vulnerabilidad se refiere a un conjunto de características que aumentan la probabilidad de abatimiento cuando se está expuesto a riesgos.

América Latina y el Caribe ante el cambio climático | EternomadE

En la siguiente fórmula simplificada, se resalta la relación existente entre resiliencia, vulnerabilidad y situaciones de crisis, por ejemplo, en relación con la seguridad alimentaria:

Seguridad alimentaria = a (vulnerabilidad, capacidad de resiliencia, situaciones de crisis)

Es importante también definir la resiliencia como una capacidad que evita que las personas, los hogares y las comunidades se sitúen por debajo de un nivel definido normativamente para un resultado dado en materia de desarrollo (ej., seguridad alimentaria, nivel de pobreza, bienestar). Estos argumentos que presentan la resiliencia como una capacidad instrumental vinculada a una norma de referencia se traducen en el primer principio para la medición de la resiliencia:

Principio de medición 1: la resiliencia como una capacidad indexada normativamente.

 La resiliencia es una capacidad que debería indexarse en función de un resultado específico en materia de desarrollo (ej., seguridad alimentaria, pobreza, salud) según un umbral normativo. Por lo tanto, deberían elaborarse mediciones de la resiliencia en relación con el valor instrumental que tiene dicha capacidad para un resultado específico. El resultado de interés debería incluir un límite normativo que defina una condición de umbral bajo la cual se considera inaceptable el bienestar de una persona, un hogar o una comunidad.

En el contexto del desarrollo, tanto en el caso de la asistencia humanitaria como de desarrollo, la resiliencia se valorará en la medida en que mejore el bienestar de las poblaciones. El supuesto tácito de que la resiliencia es una respuesta a una situación de crisis o a un factor de estrés evidencia la necesidad de recopilar datos relacionados con el simple reconocimiento de que las condiciones objetivas que podrían categorizarse como situaciones de crisis son compatibles con las percepciones subjetivas de que esas condiciones se reconozcan como perturbaciones que amenazan algún elemento del bienestar de la persona. El carácter fuertemente personalizado y profundamente situado (en historias personales y contextos locales) de tales percepciones exige el uso de indicadores cualitativos además de cuantitativos:

Principio de medición 2: los estados subjetivos y los datos cualitativos.

El papel que desempeñan los estados subjetivos en la resiliencia, por ejemplo, la percepción de las situaciones de crisis, la utilidad percibida de las medidas adoptadas o no adoptadas y las expectativas generales de los futuros estados debe considerarse como un elemento clave en la medición de la resiliencia. El valor potencial de los indicadores cualitativos debería incluirse como un elemento de dichas evaluaciones subjetivas.

«La resiliencia es saber que eres el único que tiene el poder y la responsabilidad de levantarte».

Mary Holloway

Economía Circular como modelo

La economía circular plantea un modelo económico y productivo caracterizado por la sostenibilidad y el ahorro de recursos y fuentes de energía. Los bienes se producen, se consumen, se reciclan, se producen y se vuelven a consumir, entrando en un ciclo de vida circular. Es un concepto reciente y cada vez más extendido basado en los principios económicos y otros aspectos como el medio ambiente.

En ese sentido, la economía circular propone un modelo productivo austero en términos de utilización de los recursos. De esta manera, a través del respeto al medio ambiente se pretende posibilitar la máxima reparación y reutilización de las materias primas y las fuentes energéticas del planeta, imitando el trabajo desarrollado por la naturaleza.

La Economía circular es un modelo que prima el aprovechamiento de recursos y la reducción de las materias primas. Este sistema se convierte así en una alternativa al actual modelo de extracción, producción, consumo y eliminación, el modelo económico lineal.

Todos los procesos de fabricación de bienes o servicios implican un coste ambiental, tanto a la hora de producir como al acabar su ciclo de vida. Para minimizarlo, la economía circular aboga por la optimización de los materiales y residuos, alargando su vida útil. De este modo se huye del actual sistema lineal de ‘usar y tirar’ y se apuesta por otro respetuoso con el medio ambiente y basado en la prevención, la reutilización, reparación y reciclaje. Este modelo permite extender la vida útil de los productos y dotarlos de una segunda vida.

Para ello es necesario el concepto de las 7Rs Rediseño, Reducir, Reutilizar, Reparar, Renovar, Recuperar y Reciclar, que los productos sean diseñados para ser reutilizados. El ecodiseño considera la variable ambiental como un criterio más a la hora de tomar decisiones en el proceso de diseño de los productos.

Con el modelo de producción actual estamos agotando nuestros recursos naturales, por lo que la economía circular propone un nuevo modelo de sociedad que utilice y optimice los materiales y residuos, dándoles una segunda vida. Para tener un desarrollo sostenible, el producto debe ser diseñado para ser reutilizado y reciclado. Gracias al ecodiseño, desde la primera pieza hasta la última pueden reutilizarse o reciclarse una vez terminada su vida útil. 

Pero la Economía circular no afecta solo a los envases y al gran consumo sino también a otros sectores como la construcción (en los estudios del ciclo de vida de los materiales y en el uso optimizado de los espacios construidos), en la gestión del agua (con procesos de mejora y reutilización) o la movilidad (análisis de los costes de un vehículo en relación con su vida útil y los tiempos de uso).

La economía circular trata de convertir los residuos en nuevas materias primas. Y, además, generar empleo en el contexto de la llamada economía verde

Hay diez rasgos configuradores que definen cómo debe funcionar la economía circular:

El residuo se convierte en recurso: es la principal característica. Todo el material biodegradable vuelve a la naturaleza y el que no es biodegradable se reutiliza.

El segundo uso: reintroducir en el circuito económico aquellos productos que ya no corresponden a las necesidades iniciales de los consumidores.

La reutilización: reusar ciertos residuos o partes de los mismos, que todavía pueden funcionar para la elaboración de nuevos productos.

La reparación: encontrar una segunda vida a los productos estropeados.

El reciclaje: utilizar los materiales que se encuentran en los residuos.

La valorización: aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar.

Economía de la funcionalidad: la economía circular propone eliminar la venta de productos en muchos casos para implantar un sistema de alquiler de bienes. Cuando el producto termina su función principal, vuelve a la empresa, que lo desmontará para reutilizar sus piezas válidas.

Energía de fuentes renovables: eliminación de los combustibles fósiles para producir el producto, reutilizar y reciclar.

La eco-concepción: considera los impactos medioambientales a lo largo del ciclo de vida de un producto y los integra desde su concepción.

La ecología industrial y territorial: establecimiento de un modo de organización industrial en un mismo territorio caracterizado por una gestión optimizada de los stocks y de los flujos de materiales, energía y servicios.

Facultad de Contaduría y Administración - UNAM on Twitter: "Economía lineal  vs economía circular El modelo de economía actual tiene como objetivo  principal el consumo;Actualmente, las organizaciones deben entender que es  necesario

No contamines, los buenos planetas son difíciles de encontrar….