Creatividad e Innovación

Muchas personas confunden creatividad e innovación o dudan a la hora de explicar en qué consisten. Una de las mejore definiciones que podemos encontrar de innovación y creatividad es la de William Coyne:

“La creatividad es pensar en ideas nuevas y apropiadas, mientras que la innovación es la aplicación con éxito de las ideas dentro de una organización. En otras palabras, la creatividad es el concepto y la innovación es el proceso”

La principal diferencia entre la creatividad y la innovación es el enfoque. La creatividad tiene que liberar el potencial creativo del cerebro para generar nuevas ideas. Los conceptos que puede manifestar tienen distintas formas o pueden considerarse experimentos dentro de la propia mente. La creatividad es subjetiva, por lo que es difícil de medir. 

La innovación, por otra parte, es completamente medible. La innovación consiste en introducir cambios en un sistema existente. Es utilizar nuestra capacidad para llevar a la realidad una idea. A partir de la identificación de un problema o una necesidad no satisfecha, una persona o una organización puede utilizar la innovación para aplicar sus capacidades creativas (generación de nuevas ideas) para diseñar una solución adecuada, aportar valora a alguien y obtener un retorno normalmente económico.

Tradicionalmente siempre se ha hablado de la creatividad desde el punto de vista individual. Sin embargo, cualquier esfuerzo creativo es mucho mas eficaz si se realiza en conjunto, y lo podemos fomentar, por ejemplo:

1. Vive en la posibilidad. Debes saber que todo problema tiene muchas soluciones posibles. Mantente en la creencia de que tú y tu equipo de trabajo pueden encontrar una mejor forma de hacer cualquier cosa en la que pongan sus mentes a trabajar.

2. Siempre cuestiona qué es lo que haces y porqué lo haces. Continuamente nuestras tareas y proyectos no se dirigen hacia la consecución de nuestras metas y propósito en la vida. Asegúrate de que todo lo que hagas se alinea con tus metas y produce los resultados que deseas.

3. Desafía las creencias que has tenido desde hace mucho tiempo. Solamente porque algo se ha hecho de cierta manera durante largo tiempo no quiere decir que todavía sea la mejor manera de hacerlo. Es necesario aprender nuevas formas de hacer las cosas, debemos ser flexibles y abrirnos a nuevas posibilidades.

4. No aceptes la primera solución inmediatamente. Hay muchas posibilidades de solución para cada problema. La mayoría de las personas se van con la primera que surge que parece la más adecuada y se pierden del valor que implica el pensar un poco más de tiempo y encontrar soluciones más efectivas y elegantes.

5. Lee. Cuanto más sabes acerca de algo, más te das cuenta de que no sabes. Incrementando tu base de conocimientos encuentras más y más asociaciones. Y hacer asociaciones es donde aparentemente cosas mágicas suceden. El conocimiento es esencial y nunca termina. Si te mantienes preparado puedes ir al ritmo de todo lo que te rodea, si no lo haces puedes quedar rezagado.

6. Diviértete. Descubriendo nuevas ideas sobre cómo hacer las cosas más rápido, más fácil, con menos recursos y mejor es realmente divertido. Y las cosas que son divertidas de hacerse se hacen más seguido. Planea sesiones dedicadas a crear ideas, lo que en inglés llaman “brainstorming”, y que significa tormenta de ideas. Reúne a tu grupo de trabajo y elijan un tema sobre el que trabajar. Concéntrense y generen tantas ideas como se les ocurran sobre ese asunto. La práctica hace al maestro. Si lo practican regularmente lograrán entrenarse y para cuando surja un problema estarán preparados para generar muchas soluciones creativas.

7. Conoce a gente de diferentes industrias. Saliéndote del territorio con el que estás familiarizado, abres la posibilidad para nuevos y diferentes puntos de vista que puedes utilizar en tu favor. No te circunscribas solamente al ambiente que te rodea, ábrete y conoce otras cosas y otras formas de trabajar, puedes aprender mucho.

8. Desafía a tu grupo a llegar más profundo. Cuando Henry Ford pidió a sus ingenieros diseñar el motor V-8. Ellos contestaron que no se podía hacer. Él dijo pues se HARÁ y eventualmente se hizo. No permitas que tu equipo llegue rápidamente a la conclusión de que algo no puede hacerse. Empújalos a buscar soluciones y hagan una lista de todas las ideas que surjan, después cuando la revisen más calmadamente, se darán cuenta de que entre ellas hay alguna idea valiosa.

9. Asegúrate de tener tiempo para relajarte y no hacer nada. Cuando constantemente estamos ocupados haciendo cosas, no creamos el terreno fértil para que las ideas se fortalezcan. Es necesario descansar y soltar, dejar el tema al menos conscientemente, porque nuestra mente seguirá trabajando en ello. Al soltar le damos a nuestro cerebro la libertad y el tiempo de asimilar la nueva idea.

10. Dale tareas a tu inconsciente. Dale a tu mente algo en que pensar mientras duermes. Selecciona un problema que deseas resolver, un proceso que deseas mejorar o el nuevo producto que deseas crear antes de irte a dormir y luego olvídalo.

Un buen proceso empieza con creatividad y termina con innovación. Lo que a menudo falta no es creatividad en el sentido de la idea de creación, es la innovación en el sentido de la acción, es decir, poniendo ideas a trabajar.

«CREATIVIDAD es pensar en nuevas ideas. INNOVACION es hacer cosas nuevas».

Theodore Levitt

Economía Circular como modelo

La economía circular plantea un modelo económico y productivo caracterizado por la sostenibilidad y el ahorro de recursos y fuentes de energía. Los bienes se producen, se consumen, se reciclan, se producen y se vuelven a consumir, entrando en un ciclo de vida circular. Es un concepto reciente y cada vez más extendido basado en los principios económicos y otros aspectos como el medio ambiente.

En ese sentido, la economía circular propone un modelo productivo austero en términos de utilización de los recursos. De esta manera, a través del respeto al medio ambiente se pretende posibilitar la máxima reparación y reutilización de las materias primas y las fuentes energéticas del planeta, imitando el trabajo desarrollado por la naturaleza.

La Economía circular es un modelo que prima el aprovechamiento de recursos y la reducción de las materias primas. Este sistema se convierte así en una alternativa al actual modelo de extracción, producción, consumo y eliminación, el modelo económico lineal.

Todos los procesos de fabricación de bienes o servicios implican un coste ambiental, tanto a la hora de producir como al acabar su ciclo de vida. Para minimizarlo, la economía circular aboga por la optimización de los materiales y residuos, alargando su vida útil. De este modo se huye del actual sistema lineal de ‘usar y tirar’ y se apuesta por otro respetuoso con el medio ambiente y basado en la prevención, la reutilización, reparación y reciclaje. Este modelo permite extender la vida útil de los productos y dotarlos de una segunda vida.

Para ello es necesario el concepto de las 7Rs Rediseño, Reducir, Reutilizar, Reparar, Renovar, Recuperar y Reciclar, que los productos sean diseñados para ser reutilizados. El ecodiseño considera la variable ambiental como un criterio más a la hora de tomar decisiones en el proceso de diseño de los productos.

Con el modelo de producción actual estamos agotando nuestros recursos naturales, por lo que la economía circular propone un nuevo modelo de sociedad que utilice y optimice los materiales y residuos, dándoles una segunda vida. Para tener un desarrollo sostenible, el producto debe ser diseñado para ser reutilizado y reciclado. Gracias al ecodiseño, desde la primera pieza hasta la última pueden reutilizarse o reciclarse una vez terminada su vida útil. 

Pero la Economía circular no afecta solo a los envases y al gran consumo sino también a otros sectores como la construcción (en los estudios del ciclo de vida de los materiales y en el uso optimizado de los espacios construidos), en la gestión del agua (con procesos de mejora y reutilización) o la movilidad (análisis de los costes de un vehículo en relación con su vida útil y los tiempos de uso).

La economía circular trata de convertir los residuos en nuevas materias primas. Y, además, generar empleo en el contexto de la llamada economía verde

Hay diez rasgos configuradores que definen cómo debe funcionar la economía circular:

El residuo se convierte en recurso: es la principal característica. Todo el material biodegradable vuelve a la naturaleza y el que no es biodegradable se reutiliza.

El segundo uso: reintroducir en el circuito económico aquellos productos que ya no corresponden a las necesidades iniciales de los consumidores.

La reutilización: reusar ciertos residuos o partes de los mismos, que todavía pueden funcionar para la elaboración de nuevos productos.

La reparación: encontrar una segunda vida a los productos estropeados.

El reciclaje: utilizar los materiales que se encuentran en los residuos.

La valorización: aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar.

Economía de la funcionalidad: la economía circular propone eliminar la venta de productos en muchos casos para implantar un sistema de alquiler de bienes. Cuando el producto termina su función principal, vuelve a la empresa, que lo desmontará para reutilizar sus piezas válidas.

Energía de fuentes renovables: eliminación de los combustibles fósiles para producir el producto, reutilizar y reciclar.

La eco-concepción: considera los impactos medioambientales a lo largo del ciclo de vida de un producto y los integra desde su concepción.

La ecología industrial y territorial: establecimiento de un modo de organización industrial en un mismo territorio caracterizado por una gestión optimizada de los stocks y de los flujos de materiales, energía y servicios.

Facultad de Contaduría y Administración - UNAM on Twitter: "Economía lineal  vs economía circular El modelo de economía actual tiene como objetivo  principal el consumo;Actualmente, las organizaciones deben entender que es  necesario

No contamines, los buenos planetas son difíciles de encontrar….