Humildad

La humildad es uno de esos valores esenciales, es saber admitir nuestros errores, saber alcanzar nuestros objetivos sin ser arrogantes, saber aplaudir a aquellos que también logran sus objetivos y sobre todo, acordarte y ser agradecido con quién te ha ayudado a lograr ese éxito.

La persona humilde está dispuesta a aprender de las personas a su alrededor, independientemente de su nivel de estudios o cargos dentro de la organización. El humilde no tiene que proyectar sobre otras personas, lo que ella tiene mejor y sacar ventaja de las cosas; a final de cuentas, los humildes no necesitan mostrar superioridad, ¡ni usar la jerarquía para ser respetado por otras personas! El respeto viene automáticamente de acuerdo con los actos de cada uno y a medida que el tiempo pasa en el trabajo.

Virtudes todas estas que suelen brillar por su ausencia en las redes sociales, en las que el yo se impone a todo lo demás y en las que los logros personales, aunque sean tan banales como tomarse un latte en no sé qué sitio de moda, no dejan de compartirse como trofeos cotidianos.

Pero ser humilde no significa ocultar tu talento. Tomar conciencia sobre las propias fortalezas y debilidades es un rasgo distintivo de las personas humildes.

Y es que la humildad y visibilidad del talento no son condiciones contrarias, sino complementarias. Porque ser humilde no quiere decir renunciar al reconocimiento o esconderse, sino ser consciente de nuestras capacidades, abrazarlas y mostrarlas al mundo sin miedo. Conocer tus fortalezas, pero también tus debilidades y limitaciones. Aceptar que tu visión no es la única y estar abierto a escuchar a los demás. Aprender a colaborar y cuidar a tu equipo. Apreciar el valor de las cosas y las personas. Pedir ayuda, dar las gracias y reconocer los méritos ajenos y propios cuando es necesario.

 

Pero ¿Cuáles son los beneficios ocultos de la humildad?

 a.- Mejores relaciones: Diversos estudios sugieren, que las personas humildes cuidan mucho más sus relaciones, quizá porque son capaces de aceptar a los demás como son. Por ello, son mucho más propensos a reparar y a crear vínculos fuertes con los demás. Y cuidar las relaciones es cuidarse a uno mismo y la propia salud.

b.- Mejor liderazgo: Las personas humildes también son mejores líderes, y la humildad y la honestidad son buenos factores predictivos respecto a los resultados de un empleado en su trabajo.

c.- Menos ansiedad: Ser humilde también es garantía de serenidad, pues varios estudios han señalado que las personas con egos tranquilos sufren menos ansiedad.

d. Mayor autocontrol: Quizá porque también conocen y aceptan mejor sus propios límites, y porque están menos obsesionadas consigo mismas, las personas humildes también poseen una mayor capacidad de autocontrol.

e.- Mas calidad personal y espiritual: Cuando conocemos a alguien que irradia humildad nos sentimos bien de inmediato, quizá porque a su lado nos sentimos vistos, escuchados y aceptados tal y como somos. Las personas humildes pueden regalar este don a los demás porque también son capaces de ver y aceptar sus fortalezas y limitaciones, sin juzgarse ni ponerse a la defensiva.

f.- La vida como escuela: Las personas humildes ven la vida como una oportunidad de aprendizaje para todos, reconociendo que, aunque nadie es perfecto, todos podemos trabajar nuestras limitaciones y abrirnos a recibir nuevas ideas, consejos o críticas. La persona humilde nunca deja de aprender precisamente porque es permeable a los demás y no se considera por encima de nadie.

g.- Mas responsabilidad: Un ego aquietado se traduce en una menor agresividad y manipulación, en más honestidad y espíritu constructivo. Las personas humildes toman responsabilidad por sus acciones, corrigen sus errores, escuchan las ideas de los demás y no sobrestiman sus capacidades.

Finalmente, la clave para ser humilde es preocuparse genuinamente por los demás, es decir, estar atento a las necesidades de las personas que nos rodean intentando ayudarles a resolver sus dudas y, sobre todo, a desarrollar su potencial.

«Un gran líder es ante todo un sirviente, y este simple hecho es la clave de su grandeza”.

Robert K. Greenleaf

Bioeconomía

En un mundo amenazado por el cambio climático, el impulso hacia una economía más respetuosa con el medio ambiente no es una opción, es una obligación. Para alcanzar dicho desarrollo sostenible, la bioeconomía, que la FAO define como “la producción, utilización y conservación de los recursos biológicos, incluidos los conocimientos relacionados, la ciencia, la tecnología y la innovación, para proporcionar información, productos, procesos y servicios a todos los sectores económicos con el objetivo de avanzar hacia una economía sostenible», se torna fundamental.

La bioeconomía se fundamenta en el uso de la investigación, la innovación y el desarrollo, específicamente en las ciencias biológicas para generar desarrollo económico y beneficio público. El eje de la bioeconomía se encuentra rodeado de distintas posibilidades de producción, que posibilitan el desarrollo de biocombustibles con propósito de reducción de uso de combustibles fósiles y mejora en el impacto ambiental negativo causado por la generación de gases de efecto invernadero, así como la producción de nuevos medicamentos que contribuyan a la salud humana, alimentos de mejor rendimiento nutricional, por nombrar solo algunos, pero su uso se extiende a otros campos.

De igual forma, se trata de un proceso con múltiples conexiones en lo económico, social y ambiental, cuyo desarrollo requiere de transformación política, social y procedimental de largo plazo, en contextos nacionales y regionales diferenciados. La intención es estimular el crecimiento sostenible de las economías desarrolladas, pero también de las economías en vías de desarrollo. Su principal propósito se centra en reducir la dependencia de los recursos naturales y transformar los procesos de producción, de tal forma que se logre la sostenibilidad de recursos renovables y no renovables del planeta.

El objetivo de la Bioeconomía es mantener la naturaleza tal y como es para que las generaciones futuras la disfruten es uno de los principales objetivos de la bioeconomía. Esto se consigue de forma colectiva. Si existe una cooperación entre las personas, el medio ambiente convergerá hacia un mismo objetivo, el de la sostenibilidad.

La bioeconomía consiste en saber utilizar los recursos que la naturaleza nos ofrece. Sin embargo, también consiste en saber utilizar los deshechos de las industrias. Un ejemplo de esta idea puede ser el sector maderero que aprovecha el serrín de la madera para la fabricación de pellets, usados en algunas calderas. También encontramos ejemplo en los océanos: las algas marinas pueden convertirse en combustible y el plástico que contamina los mares puede recogerse y convertirse en prendas de vestir. 

El enfoque de la bioeconomía tiene una gran cantidad de ventajas positivas:

Promueve la producción sostenible y renovable de recursos naturales, fomentando sociedades respetuosas con el medio ambiente y utilizando cadenas de producción cíclicas que reciclan y reducen los residuos. Según esta visión, los productos agrícolas son recursos infinitos (y por tanto sostenibles) que se pueden cultivar de forma continua.

Crea empleos más sostenibles al aprovechar la mano de obra local y aumentar las oportunidades en el sector agrícola. La bioeconomía emplea actualmente a 22 millones de personas solo en la UE.

Genera crecimiento económico mediante la expansión de industrias (como la biotecnología y la agricultura) que después se pueden usar para el desarrollo nacional.

Se centra en la energía sostenible al incrementar el uso de biocombustibles de combustión más limpia y reducir la dependencia de combustibles fósiles, rebajando así las emisiones de carbono y los niveles de contaminación, e incrementando la seguridad energética nacional.

Aumenta la exportación de bienes, lo cual genera crecimiento económico y fortalece las relaciones comerciales internacionales, que a su vez mejora la competitividad nacional en los mercados globales. Esto también da lugar al aumento de los niveles de producción agrícola en general, lo cual fortalece la seguridad alimentaria nacional. 

Capitaliza el valor local al sustituir cultivos que antes se transportaban desde largas distancias por cultivos locales. Entre estos, se encuentran aditivos para piensos y combustibles. En Noruega, por ejemplo, se está estudiando la posibilidad de que la madera y distintos tipos de algas marinas sustituyan las importaciones de soja de Sudamérica

En definitiva, la bioeconomía aborda una visión global del proceso de utilización de los recursos biológicos. Engloba muchos sectores económicos y se va a desarrollar a través de todos y cada uno de ellos. La aproximación global es perfecta, y necesariamente, compatible con la necesidad de desplegar cada una de las cadenas de valor que la integran.

La bioeconomía agrupa a todas las actividades relacionadas con el uso de los recursos biológicos, aportando una visión global e integrada de su utilización, en la que la generación del conocimiento y su aplicación por las empresas, teniendo en consideración la opinión de la sociedad, nos llevarán a responder a las políticas y a los retos sociales con herramientas que garanticen la utilización sostenible y eficiente de aquellos.

«Es imposible un crecimiento exponencial indefinido en un medio ambiente que es finito»

Georgescu-Roegen

Work-life Balance

Internet, las redes sociales, el teletrabajo y whatsapp son herramientas que han buscado conectarnos y facilitarnos la vida, pero, al tiempo, han logrado que nos volvamos aún más esclavos del trabajo y que se desdibuje la línea entre éste y la vida personal.   Podemos acceder al trabajo ahora desde cualquier lugar y somos fáciles de contactar sin importar el día de la semana, la hora, ni las vacaciones.

El mundo va cada vez más rápido, y es por eso que la búsqueda del equilibrio se ha venido convirtiendo en una fuerte tendencia del mercado, especialmente entre la generación de los millenials. Conformarse con aplazar los placeres de la vida hasta llegar a la pensión resulta ser hoy un paradigma impensable.

El equilibrio es experimentar esa sensación de calma, sosiego, estabilidad, presencia, armonía, paz, ecuanimidad y sustento a todos los niveles físico, emocional, mental y espiritual. En cuanto algo no está en equilibrio, detectamos que algo no está en su lugar pues podemos sentir y/o percibir sus efectos en nuestro ser tales como malestar, tensiones, trastornos, estados mentales y/o emocionales alterados, etc.

Hay dos estrategias complementarias que son clave para alcanzar una vida en equilibrio.

La primera es una proporción suficiente del tiempo dedicada al mundo interior (desarrollo personal) y al social (relaciones) que será diferente para cada persona.

La segunda, tener un propósito de vida claro, que incluya retos personales y profesionales, y un buen balance de nuestra dedicación a ambos intereses.

Hay personas que tienen un mundo interior muy rico y otras que son más relacionales, también las hay volcadas en el trabajo o en su vida personal, y todo vale, aunque es importante tener claro lo que nos hace felices para definir ese equilibrio único y personal.

Entonces, ¿cómo logramos el equilibrio? ¿Se puede tener un equilibrio entre la vida laboral y personal? Para lograr equilibrar nuestro aspecto profesional y personal deberemos de:

Organizar las cosas que son prioridad. Darles un orden a las cosas importantes de cada día contribuirá a manejar con mayor efectividad el tiempo.

Establecer y respetar los horarios. Cumple con el tiempo que se debe dedicar a la oficina, no se lleve trabajo a casa, no incluya actividades laborales en el tiempo destinado para usted, ni viceversa.

Programar tiempo para descansar en las actividades diarias. Es importante que en la agenda de la semana se incluya espacio y tiempo para realizar actividades que ayuden a recargar energía, como hacer ejercicio, leer, caminar, etc.

Fijarse metas reales. El pensar que el trabajo y la familia son las metas cumplidas y con ello se cumplió el equilibrio en la vida es un error que se suele cometer. Por ello el fijarse metas que se lleven a la práctica y se logren los mejores resultados, serán causa de satisfacción y equilibrio.

Cuidar los días libres. Este tiempo es solo para sí mismo, para los seres queridos y aquellas actividades que se desean llevar a cabo de forma personal. Si se tiene hijos es recomendable organizar varias actividades con ellos.

Las empresas más punteras del mundo y con mayor crecimiento lo son porque apuestan por los trabajadores, su bienestar y su felicidad; ello conlleva facilitar una conciliación de la vida personal y profesional, en las que la flexibilidad en la gestión del tiempo y el espacio de trabajo son necesarias.

De esta forma se conseguirá disfrutar de la vida (del tiempo de vida) durante más años y no solo durante la jubilación, que cada vez se nos presenta más lejana en el tiempo.

Un 95% de los directores de RR.HH. considera que un buen equilibrio entre vida personal y profesional beneficia tanto a la empresa como al empleado, aunque un porcentaje similar de los directivos manifiesta tener dificultades para compaginar estos dos aspectos. Además, las medidas de flexibilidad que ofrecen las empresas españolas son, en su mayoría, minoritarias. 

Ésta es una de las principales conclusiones del estudio Work and Life balance que Creade y la Asociación de Antiguos Alumnos de ESADE han llevado a cabo con el objetivo de conocer cómo las empresas y sus profesionales gestionan el equilibrio entre la vida personal y profesional. (Capital Humano: revista para la integración y desarrollo de los Recursos Humanos), ISSN 1130-8117.

La vida es como montar en bicicleta; para mantener el equilibrio debes seguir moviéndote.

Albert Einstein.

Comunicar con Estilo

Para comenzar definiéndolo de manera sencilla, podríamos decir que el Branding es la ciencia o disciplina de crear y gestionar marcas. Es una disciplina que nace de la necesidad manejar conceptos estratégicos más perdurables que las propias campañas de comunicación.

Una marca es un activo para cualquier empresa. El branding es la disciplina que se encarga de la creación, gestión y activación de marcas. Pero ¿Qué define exactamente a una marca?

Por tanto, la marca no es lo que tienes, es lo que dejas, es la suma de todo lo que haces, pero también es lo que piensan los clientes sobre ti. El éxito del branding se produce cuando lo que quieres ser para los demás y lo que las personas piensan sobre ti, coinciden. No basta con serlo, tienen que verlo, ya que las marcas no son de las empresas sino de la gente que las usa.

Tu marca es la experiencia que rodea a tu compañía, todo lo que la compone y cómo se interrelaciona con las personas. Por lo que el objetivo del branding es construir una relación fuerte con las personas, conseguir engagement, y finalmente el éxito de tu estrategia es que se conviertan en promotores de tu marca.

El poder diferenciarse y resaltar en un mercado tan saturado y competitivo como el nuestro en el que compiten de tú a tú factores como la calidad, los costos y accesibilidad, debemos buscar la manera de sobresalir sobre nuestra competencia, esto es un trabajo arduo y de cuidado, debemos trabajar y cuidar mucho nuestra imagen, algo de vital importancia pues nos define y diferencia visualmente de los demás, nos ayuda a transmitir valores tan importantes como lo pueden ser la innovación, elegancia, calidad entre otros.

Pero para esto debemos empezar desde el principio… Nuestro Logo, nuestra identidad, la cara con la que nos venderemos en los diferentes medios con los que podamos llegar a nuestro Target, en medios tan ágiles y amplios como la internet.

Nuestro logotipo es la expresión de la personalidad de una empresa o producto; la define visualmente y la diferencia de las demás. Es un elemento de fundamental importancia para su posicionamiento, si atrae la atención, es fácil de comprender y expresa credibilidad y confianza, entonces será fácil de recordar y en consecuencia su posicionamiento será sólido y duradero.

Es el elemento central de la identidad visual de toda empresa, el cual está conformado de tres elementos básicos como lo son el color, la tipografías y los gráficos.

En conclusión, el objetivo del branding es gestionar el proceso de una marca para que se coloque en la mente y los corazones de los consumidores.

Existen diferentes tipos de branding:

1.- Branding personal: consiste en trabajar la marca personal de cada individuo.

2.- Branding corporativo: consiste en trabajar la marca de una empresa. Este es el tipo de branding en el que nos vamos a centrar en el post.

3.- Employer branding: consiste en trabajar la marca de un empleado.

4.- Cobranding: consiste en juntar las estrategias de marca de dos empresas para crear una imagen más consistente en cada una de ellas.

Al contrario de lo que mucha gente piensa, una marca no es un simple logotipo. Más bien es un conjunto de sentimientos y experiencias que se generan en la gente a partir de la estrategia de branding que sigue una empresa. La creación de este conjunto de emociones se consigue por aquellas compañías que tienen claros cuales son sus valores y quiénes componen su público objetivo.

Antes de nada, toda empresa debe tener claro cuáles son sus valores y cuál es su personalidad. Es decir, debe tener claro cuál es su identidad corporativa, que va a guiar cada comunicación que lleve a cabo, independientemente del canal que utilice. Así va a poder crear una estrategia de branding bien definida desde el principio y todos sus mensajes van a ser coherentes y claros.

Para ello, a la hora de construir un plan de branding para nuestra marca, debemos seguir estos tres pasos:

PASO 1: LA IDEA.  Una marca debe representar una idea clara y concreta en la mente de sus clientes. Es la ‘percepción’ que los clientes tendrán de ella. Esta idea debe representar asociaciones en la mente del cliente que supongan su preferencia frente a otras marcas del mercado y que afiancen su fidelidad. La idea debe ser: distintiva, creíble, relevante y sostenible.

PASO 2: LA EXPRESIÓN. Una vez definida la idea, se debe expresar de una forma gráfica y reconocible para el cliente. El nombre y el logotipo de una marca constituyen la forma más esencial y duradera de representación de una empresa con sus clientes y es el vehículo principal de representación de la idea.

PASO 3: LA GESTIÓN.  Creada la marca, hay que gestionarla de forma estratégica cada día, entendiendo que cada acción mensaje o decisión que se tomen, inciden en la marca y son oportunidades para dar credibilidad a la marca o quitársela. Para lograrlo hay que crear un plan de gestión integral de la marca que debe ocuparse de:

  • Crear un equipo interno con responsabilidad y visión transversal.
  • Trasladar la proposición de valor de la marca adecuándola a cada audiencia.
  • Garantizar que la marca es el punto de referencia de toda la empresa.
  • Gestionar y evaluar la ‘experiencia’ que la marca proporciona.
  • Corregir cualquier planteamiento desviado de la esencia de la marca.

Los consumidores cada vez son más exigentes y conscientes.  Ellos son el centro, y las empresas han de estar al nivel. El branding es un proceso de seducción: hay que situar al cliente en el punto de mira, conquistarlo, y demostrarle lealtad.

Una marca que llega a la mente, produce una reacción. Una marca que llega al corazón, genera un compromiso.

Andy Stalman

¿Agile?

Lo oímos a menudo, sabemos que mejora la productividad y que alivia los flujos de trabajo, pero no sabemos qué tenemos que hacer para aplicar la metodología Agile a nuestra empresa.

Agile tiene su origen en febrero de 2001 cuando 17 expertos en desarrollo de software elaboraron, durante un encuentro en Estados Unidos (Utah), un documento a favor de los nuevos métodos ágiles de actuación.

Las metodologías ágiles son aquellas que permiten adaptar la forma de trabajo a las condiciones del proyecto en cada momento. Por agile entendemos métodos de trabajo donde los requisitos y soluciones evolucionan con el tiempo según la necesidad del proyecto. Es un método que permite respuestas rápidas a las valoraciones que se realizan del propio proyecto, y eso es precisamente lo que define su naturaleza: su carácter ágil. Un carácter, por cierto, que tiene su fundación en un manifiesto de cuatro puntos primordiales…

1.- Las personas y las interacciones son la prioridad siempre, incluso por encima de los procesos y las herramientas.

2.- Que el producto funcione perfectamente es más importante que una documentación extensa al respecto.

3.- Colaborar con el cliente siempre será preferible a establecer una negociación contractual.

4.- El proceso de trabajo siempre debe responder ante el cambio, y nunca envararse en un plan estricto.

Lo interesante de este método, sin embargo, es que no se queda en los cuatro puntos de su manifiesto, sino que los extiende hacia 12 principios que amplían la efectividad de la metodología AGILE.

a.-Satisfacer al cliente entregándole un producto con valor es la prioridad máxima.

b.-Los requisitos pueden (y casi que deben) cambiar, independientemente si nos encontramos al principio o al final del proyecto, ya que esos cambios siempre enriquecerán el producto final.

c.- La idea es entregar un producto funcional en un período corto de tiempo.

d.- Desarrolladores y responsables del negocio deben trabajar hombro con hombro.

e.- La comunicación entre los miembros del equipo ha de ser, cara a cara.

f.- Apreciación, confianza y empoderamiento deben ser las tres coordinadas básicas del ambiente de un equipo que siga la metodología AGILE.

g.- Que el producto sea funcional será el indicativo del progreso del proyecto.

h.- Un desarrollo sostenible siempre será deseable.

i.- Es necesario perseguir la excelencia técnica y la calidad del diseño para mejorar así la agilidad del proyecto.

j.- Simplicidad, tu mejor amiga.

k.- Hay que permitir que los equipos se auto-gestionen para que produzcan mejores productos.

l.- Revisar el proyecto y permitir que este se adapte a los cambios conducirá a un clima en el que el equipo reflexionará sobre el producto.

Las metodologías ágiles y en general la cultura agile tiene su inicio, cuando se observa una reacción en contra de métodos demasiado estructurados y estrictos como el método waterfall. Este tipo de métodos con una estricta planificación inicial no permitían a los equipos de trabajo adaptarse a los cambios ni reaccionar a nuevas peticiones y demandas. En un sector en el que cada vez se producían más cambios, más radicales y de manera más constante, estas metodologías clásicas no se adaptaban y no proporcionaban un método de trabajo efectivo a los equipos de desarrolladores.

Hay una serie de razones por las que tu equipo ya debería estar trabajando con metodología ágil:

El cambio es acogido y menos traumático: es fácil acomodar cambios en cualquier momento y fase del proyecto. De esta manera se eliminan características innecesarias del producto final.

El objetivo final puede ser desconocido. Estas metodologías son ideales para aquellos proyectos que no tienen un objetivo o finalidad concreta. Según avance el proyecto, según las necesidades tanto del cliente como del equipo de trabajo, el resultado final será uno u otro.

Entrega más rápida y de mayor calidad: Agile es un método más eficiente, y por tanto, genera un menor coste y un menor tiempo de trabajo.

Interacción fuerte y continua entre miembros del equipo. El trabajo en equipo mejora la motivación de los trabajadores y su implicación con los proyectos.

Se escucha más a los clientes, ya que se pueden adoptar cambios durante el transcurso del proyecto.

Mejora continua: La metodología ágil favorece la revisión y cooperación de muchos miembros de un equipo y su estructuración más flexible permite detectar y solucionar errores de manera más directa.

Agile es una filosofía de valores que se materializa en diferentes metodologías, como Scrum, XP (Extreme Programming), Kanban, Lean, Crystal o FDD, según el área en la que se apliquen.

Aun así, ser ágil no es una receta que garantice el éxito. La flexibilidad y el poder de adaptación al cambio que ofrece conllevan un coste cultural y de implementación que ha de ser valorado en profundidad antes de decidir su implantación. Habrá ciertas áreas de trabajo en las que no se requiera este sistema, pero sí otras en las que la agilidad sea la llave maestra de muchas puertas.

«Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad”

Gladiator

Un nuevo estilo de vida mas ecológico

La permacultura es un método de agricultura que es muy diferente de la agricultura tradicional. Tiende a ser mas complejo y más ecológico que la agricultura convencional, y esta muy orientado a largo plazo. Implica la diversificación de cultivos, el cultivo de múltiples cultivos en la misma área y el uso de plantas perennes.

Pero la definición básica y tradicional de la Permacultura sería la siguiente:

«Permacultura (Agricultura Permanente) es el diseño consciente y mantenimiento de ecosistemas agrícolas productivos, los cuales tienen la diversidad, estabilidad y resistencia de los ecosistemas naturales. Es la integración armónica del paisaje y la gente produciendo comida, energía, cobijo y otras necesidades y no materiales de una manera sostenible»

Este novedoso estilo de vida, combina de manera armónica el conocimiento científico con la sabiduría de los pueblos primitivos para generar todo lo que necesita el hombre partiendo de mejoras en los recursos existentes y empleando todos los desechos de plantas, animales y las actividades humanas para beneficiar a otras partes del sistema.

Aunque la raíz de la palabra venga de agricultura y/o cultura permanente, la Permacultura engloba conceptos aparentemente tan alejados de si como son la agricultura, la bioconstrucción, la economía, las energías renovables, o el tratamiento natural de las aguas, todo lo que envuelve y define, por otra parte, nuestras relaciones sociales y desarrollo comunitario, tan exentas hoy en día de Sostenibilidad. La Permacultura se puede ver como una ciencia social, popular y participativa, se trata de dar al ciudadano herramientas técnicas y metodologías para diseñar entornos sostenibles. La Permacultura considera el entorno con sus propios flujos de energía, recursos e interacciones y trata de crear ecosistemas humanos que se comporten como los naturales, viendo los patrones recurrentes y replicándolos en los diseños. 

Los principios éticos de la permacultura son:

Cuidar a la tierra. La Tierra es una entidad viva. Sin un cuidado constante, habrá consecuencias muy grandes como para ignorarlas. Nuestros bosques y ríos son los pulmones y venas de nuestro planeta, que ayudan a la Tierra a vivir y respirar, manteniendo una gran diversidad de formas de vida. Todas ellas tienen su propio valor intrínseco, y necesitan respetarse por las funciones que realizan, aún si nosotros no las vemos útiles para nuestras necesidades.

Cuidar a la gente. Si las necesidades de las personas se cubren de una forma simple y sencilla, el medio ambiente que las rodea. El cuidado de las personas comienza con nosotros mismos, pero se expande para incluir a nuestras familias, vecinos, comunidades locales y lejanas. El reto es crecer a través de la confianza en sí mismo y en la responsabilidad personal.

Compartir con equidad. Celebrar la abundancia en la naturaleza y aceptar sus límites. Cuando un árbol fructifica, usualmente produce mucho más de lo que una persona puede comer. Tiene sentido compartir lo que no podemos usar. Toma tiempo cosechar, comer, compartir y conservar la cosecha y hay límites de cuánta fruta podemos producir y usar. El crecimiento en el consumo humano y la acelerada extinción de especies pone claro la imposibilidad de un crecimiento continuo.

Por otro lado, las principales ventajas de la permacultura:

  • Permite vivir de forma más saludable.
  • Se cultiva y se consume por temporadas según cada estación del año.
  • Los recursos utilizados provienen de la naturaleza y del entorno inmediato, por lo que los costes iniciales son menores.
  • No es necesario usar grandes máquinas ni trabajo intensivo para aumentar la productividad del terreno.
  • La tierra que se trabaja con permacultura es muy fértil, ya que se trata y cuida de forma natural, tanto con procesos como con producto totalmente naturales, lo que permite que a la larga se autorregule sola e incluso se proteja de enfermedades.
  • Ayuda a la economía personal de quienes siguen este estilo de vida, ya que los gastos son menores.
  • Se estimula la economía del área local.
  • Las energías renovables que se usan reducen la contaminación.
  • Ayuda a concienciar a la sociedad, de que hay que cuidar el planeta.

La permacultura es un marco innovador para crear formas de vida sostenibles. Es método practico para desarrollar sistemas ecológicamente armoniosos, eficientes y productivos. Podemos ser más productivos por menos esfuerzo, cosechando beneficios para nuestro medio ambiente y para nosotros mismos, por ahora y por las generaciones futuras.

Esta es la esencia de la permacultura, el diseño de una forma de vida más racional ecológicamente, en nuestros hogares y negocios. Se crea cooperando con la naturaleza y cuidando la tierra y su gente.

La permacultura nos anima a ser ingeniosos y autosuficientes. No es un dogma o una religión, sino un sistema de diseño ecológico que nos ayuda a encontrar soluciones a los muchos problemas que enfrentamos, tanto a nivel local como global.

«La tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos»

Proverbio Indio

Virtus

El análisis de la etimología y uso original de la palabra virtus junto con las complejas conexiones con sus paralelos griegos andreia y areté, nos llevan a argumentar que virtus, como concepto profundamente romano, se usó para la autodefinición y jugó un papel importante en la política

En el caso de virtus, la palabra parece haber tenido un paralelo griego exacto en la palabra andreia, ambas provenían de hombre (vir y aner) y estaban relacionadas con la cualidad viril de la valentía. Pero virtus también se usó para traducir areté.

Podrían haber pedido prestado el término griego de ‘excelencia’, como habían hecho con otras palabras griegas con anterioridad. Pero los romanos no veían una gran diferencia entre areté y andreia. En una sociedad altamente militarizada, la excelencia de un hombre se manifestaba en su valentía en la guerra. Un posible nexo entre areté y virtus podría ser que en la guerra se demostraba coraje y valor (andreia) y así se demostraba poseer la excelencia propia del hombre (areté) también de acuerdo con el código de conducta ética de la nobleza. Las guerras habrían dado suficientes oportunidades a los romanos de mostrar la virilidad, la valentía y la excelencia propia del hombre. Los griegos entendieron areté originalmente como excelencia, algo que daba a una criatura viviente la capacidad de ejecutar a la perfección su función propia.

La cultura latina clásica es, sin duda, la que configura a Occidente. El legado cultural, social, político y legal de la Antigua Roma contribuyó a formar algunos de los aspectos más significativos de nuestra cultura y civilización occidental.
Los valores de esta cultura que se prolongó tan extensamente en el tiempo y en el mundo conocido de su época, fueron mutando. Sin embargo, merecen ser destacados aquellos valores que desarrollaron en sus primeras etapas a nivel individual y político, y que luego llevaron al plano de la organización civil pública con su consecuente impacto en su Republica y en sus leyes. Estos valores diferenciaron a la Antigua Roma de otros pueblos, dándoles una supremacía y un lugar único en la historia de la Humanidad.
Nos referimos a las virtudes romanas, una serie de valores estimados en la Antigua Roma como fundamentales para todos los ciudadanos. Y fueron las que le dieron a la República Romana la fuerza moral necesaria para conquistar y civilizar el mundo.


Dichas cualidades configuraron la mentalidad de los primeros romanos –campesinos y soldados herederos de austeras costumbres – , y siguieron siendo modelo propiamente romano por siglos. Eran básicamente las cualidades de vida a las que todos los ciudadanos romanos debían aspirar, pero a la vez suponían una referencia para la sociedad en cuanto a sus valores sociales o morales.

La experiencia profesional te da un grado de seguridad en el terreno laboral que otros no tienen, pero, no lo es todo. La vida da muchas vueltas y puede ser que un día otros ocupen el puesto del que tantos años has sido dueño. Por eso, es importante que sigas formándote y destaques entre el resto. Una forma de conseguirlo es potenciar estas virtudes que todo gran profesional debe de tener y, sobre todo, mantener:

1. Responsabilidad. Tienes que ser consciente de que tendrás que hacer frente a diferentes situaciones y que tu decisión afectará a tus compañeros. Se te verá como una persona con los pies en el suelo que sabe, en todo momento, actuar bajo las pautas que garanticen el bienestar de la empresa.

2. Iniciativa. Es importante que mantengas el espíritu vivo y des alas a todas las ideas que tengas. Se valora mucho que, tras años de experiencia, sigas con el mismo ánimo del principio para afrontar nuevos proyectos y mejorar el día a día con tu trabajo.

3. Curiosidad. Algunos profesionales creen que lo saben todo, pero, se equivocan. Para seguir creciendo es necesario seguir aprendiendo. Muéstrate como una persona con expectativas de futuro que quiere conocer más sobre su empresa. Serás alguien mucho más abierto y con más posibilidades dentro de la compañía.

4. Compromiso. Tu personalidad puede influir en el resultado final de tu trabajo. Si hoy en día estás inmerso en un sector determinado, tienes que conseguir implicarte al máximo en él. Marcará la diferencia con el resto y sabrán que tienes la capacidad para sacar adelante lo que te han confiado. Cumple con tus obligaciones y haz un poco más de lo esperado.

5. Pasión. No pierdas nunca la ilusión y el entusiasmo que te llevó a comenzar tu carrera profesional. Busca siempre las ventajas que te llevaron a intentarlo y demuestra en tu trabajo que la pasión es la que te mueve durante tu jornada laboral.

6. Comunicación. El gran profesional tiene que gozar de la facilidad de palabra para trasmitir sus ideas al resto de compañeros. Además, tienes que adaptarse a las nuevas formas de comunicación a través de las redes sociales. Te dará puntos de cara a continuar en la empresa.

7. Valores. Lleva por delante aquellos valores que has adoptado durante tu formación en la universidad y los que te enseñaron en casa. Sé fiel a ellos y, además de ser un gran profesional, serás un gran ser humano con el que todos querrán contar.

8. Creatividad. Tener ideas originales, nuevas y diferentes es de vital importancia para las empresas que quieren seguir ganando clientes. Mantente alerta y no dejes de pensar cómo mejorar el producto actual o, al menos, reinventarlo. Se valora de forma positiva porque favorece a la empresa.

9. Insistente. A lo largo de todo este tiempo, recibirás muchas negativas. Saca de ellas lo mejor y vuelve a intentarlo. Los jefes suelen tener en cuenta a las personas que no se dan por vencidos. Muéstrate ambicioso por alcanzar tus metas y hazlo visible entre tu equipo.

10. Flexibilidad. No pongas excusas para no hacer el horario establecido. Como profesional tienes que saber que las empresas buscan a un equipo de personas dedicadas al 100% a su trabajo y que sepan adaptarse a todo tipo de situaciones. Pon facilidades siempre.

La virtud no consiste en hacer grandes cosas, sino en hacer bien las pequeñas.

Michel E. De Montaigne

Inteligencia Colaborativa

La inteligencia colaborativa es un paso evolutivo de la inteligencia colectiva. Mientras que la inteligencia colectiva se basa en la suma de acciones realizadas por mentes individuales en torno a un proyecto nuevo -sirva a modo de ejemplo la Wikipedia-, la colaborativa se diferencia por involucrar a personas que interactúen y establezcan diálogos para el intercambio de ideas, opiniones y reacciones sobre un tema relevante para un grupo, organización o colectivo y, como resultado, co-crear ideas y soluciones realizables.

La inteligencia colaborativa se da en equipos de trabajo de cualquier ámbito, orientados a la acción y la toma de decisiones. Justamente se trata de co-laborar, y por ello la deliberación tiene foco, un tema concreto, tiene una duración específica, no es indefinida ni genérica. Tampoco es aplicable a masas de personas: es necesariamente por “clusters” o grupos que pueden leerse y pensar juntos.

Por ello, podemos definir la inteligencia colaborativa como una deliberación ordenada, facilitada por tecnologías sociales, que permite a un conjunto de personas compartir, crear y depurar conocimiento, y tomar decisiones con mayores posibilidades de superar los retos que plantea un entorno cada vez más complejo y cambiante.

Es necesaria la humildad y la honradez intelectual suficiente para aceptar que los demás me aportan algo que no sé y para crear algo que tiene algo de mí, pero no es mío.


La Inteligencia Colaborativa  es una excelente estrategia para mejorar la interacción entre los miembros de equipos, ser más eficaces y eficientes, involucrarlos en nuevos desafíos, potenciar su creatividad, y socializar y aprovechar de mejor forma el conocimiento. Para tener mayor claridad del alcance y aplicación práctica veamos los cuatro modos básicos de la IC:

  • Modo Fusión: cada individuo aporta conocimientos, y el producto final es la fusión de todos, Un ejemplo es Wikipedia en Internet.
  • Molecular: cada uno hace su aporte, que complementa y potencia el de los demás. Por ejemplo, un libro con capítulos escritos por varios autores.
  • Colección: el aporte de una mente individual contribuye al saber colectivo, en muchos casos, público y abierto, como se da en YouTube, o páginas web de distintas mentes alrededor de un mismo tema y en las que se citan unos a otros.
  • Agregador: donde las mentes aportan comentarios y visiones propias y de otros, a partir de blogs, artículos de opinión, webs de noticias, videos, e incluso comentarios en las mismas redes sociales o herramientas de comunicación interna en una empresa.

Los beneficios de aplicar la Inteligencia Colaborativa en las organizaciones son inestimables. Y no solo a nivel de resultados, sino de gestión de las personas, de reputación, etc. Así, mejora la eficiencia, el rendimiento y la productividad; permite que la empresa saque más provecho de los conocimientos de sus colaboradores y potencia su creatividad; fomenta el trabajo en equipo y la gestión del talento; favorece la integración en la organización de todos sus miembros y los conecta; facilita el aprendizaje continuo y mejora la comunicación y la distribución de la información a nivel interno. Además, los trabajadores se sienten más implicados y comprometidos con la empresa, lo que también redunda en una mayor motivación y satisfacción.

Los principales pasos que debe seguir una empresa para aplicar la Inteligencia Colaborativa en un proyecto son:

  • Crear el reto.
  • Definir el equipo.
  • Crear el espacio colaborativo.
  • Introducir las herramientas 2.0.
  • Establecer una dinámica de trabajo.
  • Elaborar el informe final, con conclusiones, aportaciones y solución final.

Las empresas deben incorporar hoy en día la Inteligencia Colaborativa como un estilo de vida, para poder alcanzar un objetivo colectivo, compartiendo conocimiento y aprendizaje mientras se construye en consenso, así como para construir confianza que ayude a ganar conocimiento y reputación no solo de la empresa u organización, sino también de la persona, del profesional de hoy que tiene claro que grandes mentes no piensan siempre igual, pero pueden aprender a pensar juntos para construir un mejor futuro.

Es el mismo IE Business School quien afirma que el objetivo más profundo de la inteligencia colaborativa es crear conocimiento útil y válido sobre la premisa de información fiable y diálogo abiertoPor ello, todas las aportaciones son fundamentales, ya que la colaboración de todas las personas permite una toma de decisiones consensuada. La Inteligencia Colaborativa lleva el intercambio del conocimiento a otro nivel, permitiendo potenciar la capacidad de reflexión, dando voz a todas las personas implicadas y, sobre todo, mejorando el rendimiento de la empresa.

“Si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina con otros”.

Mentores mas que guías

Probar algo y cometer errores es inevitable, pero no es la única forma de aprender algo de por vida. Aristóteles escribió:

«Los que  saben ,  hacen . Aquellos que  entienden ,  enseñan . «

Coach VS mentor, ¿qué los diferencia en una startup? - El argumento del  capital

Por ello un mentor es alguien que trabaja en la misma empresa o sector similar a la tuya, pero está más avanzado en su carrera. Debido a que los mentores tienen un mayor conocimiento y experiencia, pueden enseñarte lecciones invaluables que de lo contrario tendría que aprender de la manera difícil. En última instancia, en un mentor encontrará satisfacción al hacer avanzar a su aprendiz y tú puede beneficiarse de su enseñanza y apoyo específicos. Aquí hay cuatro cosas que un mentor puede hacer por ti:

Te ayuda a evitar errores: Los errores son sin duda instructivos. Pero no todos los errores tienen que ser cometidos imperativamente. Un mentor tiene muchos errores y caminos equivocados detrás de él. 

Crea una conexión: La ironía de la era de la tecnología es que, de alguna manera, estamos más conectados que nunca, pero las conexiones reales y significativas parecen estar desapareciendo. Incluso en una oficina, la cultura puede ser anónima. Al consultar con un mentor, puedes adquirir habilidades específicas y relevantes, hacer preguntas específicas sobre su área de especialización y recibir consejos que te ayuden a tener éxito. 

Crea autosuficiencia: : “Dale a un  hombre  un  pescado y lo alimentarás por un  día . Enseña a un  hombre  a  pescar y lo alimentarás para su  vida ”. En lugar de tomar todas las decisiones para tener éxito, el trabajo de un mentor es ayudarte a trabajar por cuenta propia. En definitiva, esto es lo que te ayudará a progresar en tu carrera y desarrollar tus propias habilidades para resolver problemas y lograr tus objetivos.

Optimización del aprendizaje: La imagen tradicional de un mentor es la de una persona omnisciente, pero esa no es la verdad. Un mentor continua en su aprendizaje, y aunque no ha aprendido todo, definitivamente sabe más que su discípulo. Al buscar la orientación de un mentor, puede optimizar y acelerar su proceso de aprendizaje inicial a medida que aprende sobre su materia. Esto significa que puede beneficiarse de su conocimiento adquirido con tanto esfuerzo y avanzar de forma rápida en su propia carrera profesional.

Método Gas - ¿Cómo elegir el mentor que te interesa?

En un contexto de máxima competitividad como el que vive en este momento el mercado, las empresas necesitan de profesionales con capacidades para concebir y desarrollar nuevas estrategias, dar soluciones rápidas a posibles problemas operativos, liderar equipos, adaptarse y adaptar a las empresas a los continuos cambios del entorno, y finalmente, que estén motivados y motiven a sus equipos. Aunque en un primer momento pudiera parecer imposible alcanzar este prototipo de profesional perfecto, lo cierto es que el reto es posible gracias a la puesta en marcha de un programa de mentoring.

Sin duda, el mentoring es una de las claves para el crecimiento de cualquier empresa. Nos referimos a la práctica de aprendizaje y desarrollo de los trabajadores en las organizaciones a través de un mentor o tutor que enseña, aconseja, ayuda y guía al discípulo invirtiendo energía y tiempo y aportando todos sus conocimientos. Impulsar los retos del aprendiz, estimular su aprendizaje y ayudar a establecer o conseguir metas profesionales son solo algunos de los múltiples beneficios que puede aportar el mentor.

“Uno de los mayores valores de los mentores es la capacidad de ver con anticipación lo que otros no pueden ver y ayudarlos a navegar un curso hacia su destino”.

John C. Maxwell

La cadena de valor

La cadena de valor es un concepto teórico, definido y popularizado por el profesor Michael Porter en su obra Competitive Advantage, que describe el modo en que se desarrollan las acciones y actividades en una empresa.

Dicho concepto tiene una gran relevancia para la gestión basada en procesos, puesto que distingue distintos eslabones interrelacionados entre sí en todo circuito productivo. De esta forma, existirían las actividades primarias, enfocadas a la elaboración física de los productos y las acciones de apoyo, que no proporcionan valor en sí mismas, pero no por ello carecen de importancia.

Según esta teoría, la elaboración de la materia prima sería un valor primario y el marketing secundario, pero todo tiene importancia en el proceso económico porque cada eslabón de la cadena añade algún tipo de valor añadido. La gestión basada en procesos tiene en cuenta toda la cadena de valor en su conjunto y de manera horizontal.

Una óptima gestión basada en procesos implica poder representar, a través de un mapa de procesos, cuál es la cadena de valor de una empresa u organización, definiendo sus distintos elementos y las personas implicadas.

Cada eslabón de la cadena tiene una serie de subprocesos y en el correcto análisis de sus relaciones y vinculaciones, a través de los indicadores adecuados se encuentra la clave del éxito de una gestión por procesos.

Por otra parte, es fundamental delimitar y asumir cuál es la responsabilidad de cada profesional en el proceso productivo lineal y continuo, lo que se conoce como process owner.

En cuanto a las fases de la gestión por procesos, podemos comentar que en primer lugar hay que analizar la situación de la que se parte. Después es necesario analizar la cadena de valor y posteriormente rediseñar los procesos. Por último, habrá que llevar a cabo un seguimiento a través de medidas corporativas. Una vez tengamos el diseño de las medidas será fundamental aplicarlas, analizar los resultados que se han obtenido y finalmente tomar las decisiones oportunas para intentar mejorar dichos resultados lo máximo posible.


El modelo de gestión de procesos constituye el entorno o marco organizativo ideal para llevar a cabo planes de mejora continua, optimización de gastos y aprovechamiento de recursos. Para ello, es fundamental planificar y tomar siempre todas y cada una de las decisiones empresariales en función del proceso en su conjunto, pensando en el bien general de la empresa. Aunque los departamentos se mantengan en funcionamiento, la visión y el interés debe ser, en todo momento, lineal y general.  

Para lograr un flujo eficaz y constante de mejora continua es necesario seleccionar adecuadamente los proyectos de mejora y gestionarlos de manera óptima con la metodología adecuada y las herramientas más idóneas. Sin olvidar hacer un correcto análisis y uso de la información de la empresa (datos, estadísticas, comparativas, etc.) con el objeto de tomar de las mejores decisiones.

Con la metodología y organización adecuada, sumado a una implicación decisiva de la dirección y los empleados, es factible solucionar la mayor parte de conflictos y obstáculos, logrando así unos proyectos de mejora exitosos y alineados con los objetivos y el interés general de la organización.

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Además hay que evitar “efecto silo” de la gestión de procesos, es decir ,una serie de problemas de comunicación y establecimiento de prioridades que se suelen dar en las empresas al pasar de una organización tradicional o funcional a una gestión por procesos.

Dicha situación o «efecto» se opone o dificulta a un enfoque más integral y general de la estructura departamental, donde lo importante debe ser el proceso en conjunto y no los intereses de cada departamento por separado. Muchas veces lo que es positivo para un departamento concreto, por ejemplo, el de marketing, no es la mejor decisión para la empresa u organización en general.

La organización clásica o por departamentos podría representarse gráficamente como una estructura vertical y segmentada. Mientras que la gestión basada en procesos sería una línea horizontal y continua.

La principal diferencia entre ambas es que la gestión por procesos está orientada a satisfacer al cliente, mientras que en el modelo por departamentos a quien se busca agradar es al jefe. Y eso es algo que no tiene cabida en una empresa que quiera seguir siendo competitiva y abrirse a nuevos mercados.

Quienes critican al modelo por departamentos aseguran que en este sistema los diferentes departamentos actúan de forma independiente, lo que provoca que no haya coordinación e incluso que se dupliquen las tareas. También son frecuentes los fallos de comunicación entre los departamentos y la desmotivación de los empleados. Además, los organigramas verticales potencian que haya jefes y no lideres.

«Tenemos que entender que lo que es bueno para la comunidad es realmente buenos para los negocios»

Michael Porter