Herramienta de Gestión de Proyectos

Una estructura de análisis de trabajo (EDT, por sus siglas en español, estructura de desglose de trabajo; o WBS, por sus siglas en inglés, work breakdown structure;) es una herramienta de gestión de proyectos que se utiliza para definir y gestionar los entregables de un proyecto. La EDT es una estructura jerárquica que desglosa actividades complejas en partes más manejables y permite que los usuarios vean cada entregable que debe completarse para alcanzar el objetivo general de un proyecto. 

Mientras la mayoría de las herramientas de gestión de proyectos se centran en acciones planificadas, la EDT se centra en resultados previstos. Una WBS cuidadosamente organizada puede ayudar a que el gerente del proyecto supervise más eficientemente la conclusión de tareas complicadas dentro de un proyecto. Una EDT con tareas mensurables y claramente definidas también puede permitir que la gerencia del proyecto asigne costos y fechas de entrega precisos a un proyecto, lo que simplificará la planificación y el seguimiento del proyecto. 

Es un desglose orientado a los resultados de un proyecto que divide los resultados del proyecto en subresultados y paquetes de trabajo que definen el trabajo, la duración y los costos de las tareas que deben llevarse a cabo.

Tiene una estructura jerárquica. Normalmente, es mejor tener tres niveles de descomposición en un EDT. En el caso de un proyecto más complejo, se puede añadir un cuarto y un quinto nivel.

Los beneficios de las estructuras de ruptura de trabajo son:

  • Visualiza el alcance del proyecto, facilitando la planificación
  • Facilita la asignación de responsabilidades con precisión al equipo del proyecto
  • Ayuda a identificar los hitos del proyecto y los puntos de control
  • Ayuda a estimar el tiempo y el costo del proyecto y a asignar recursos
  • Visualiza partes importantes de un proyecto y ayuda a identificar áreas de riesgo
  • Ayuda a establecer plazos claros para el proyecto y asegurar que ningún trabajo se duplique o se pase por alto

Por otro lado, las piezas clave que podrías incluir en la estructura de desglose del trabajo son:

1.- Diccionario de la EDT. El diccionario de la estructura de desglose del trabajo es un excelente punto de partida para comenzar a elaborar la estructura de un proyecto nuevo. A pesar de que no es un diccionario tradicional, el propósito principal de este diccionario es explicar cada tarea en mayor detalle (nombres de las tareas, descripciones, entregas, presupuesto, logos, etc)

2.- Descripción de la tarea. Entre las descripciones de las tareas se incluyen el nombre de la tarea y una breve descripción de los objetivos. El objetivo de la descripción de la tarea es que los miembros del equipo puedan reconocer fácilmente de qué tarea se trata en el menor tiempo posible. Así que no te enredes con agregar muchos detalles. 

3.- Responsable de la tarea. El encargado de la tarea es una pieza importante que hay que incluir, para atender, en esencia, a dos motivos fundamentales: la responsabilidad y las comunicaciones. Mientras más fácil sea encontrar las respuestas, más rápido se terminarán las tareas

4.- Presupuesto de la tarea. Si bien no siempre es necesario, los proyectos para los que se requieren grandes presupuestos también demandan un seguimiento más estrecho. Conviene asignar topes específicos de presupuesto para las tareas, a fin de que sea más sencillo dar seguimiento a cómo te encuentras con respecto al presupuesto asignado. 

5.- Fecha de finalización. No debería llamarnos la atención oír que dar seguimiento a la fecha de finalización esperada es un detalle muy importante. Dicho esto, es fundamental estar preparados para posibles modificaciones a la fecha de finalización. 

6.- Estado de la tarea. Junto con el seguimiento en el cronograma, documenta el estado de tareas. Será importante para hacer controles rápidos del progreso. Hay algunas formas diferentes de registrarlo, pero muchos equipos usan las opciones “activa”, “en progreso” y “finalizada”

Para delinear los EDT podemos utilizar cualquiera de estas estructuras de desglose de trabajo como puede ser:

Hoja de cálculo EDT: puede estructurar su WBS de manera eficiente en una hoja de cálculo, anotando las diferentes fases, tareas o entregas en las columnas y filas.

Diagrama de flujo EDT: puede estructurar su WBS en un flujo de trabajo esquemático. La mayoría de los ejemplos y plantillas de WBS que puede encontrar son diagramas de flujo.

Lista EDT: puede estructurar su WBS como una lista simple de tareas o entregables y subtareas. Este es el enfoque más directo para hacer una EDT.

Diagrama de Gantt de la estructura de desglose del trabajo. Puede estructurar su WBS como un diagrama de Gantt que representa tanto una hoja de cálculo como una línea de tiempo. Con una EDT estructurada en diagramas de Gantt, puede vincular dependencias de tareas y mostrar hitos del proyecto.

Tableros Kanban son similares a los cronogramas, pero difieren en la manera en que están organizados a nivel visual. En vez de estar organizados en líneas horizontales, están diseñados para que se vean como tableros (diferente a como se ven las tareas conectadas en los cronogramas)

Una estructura de desglose del trabajo es, en esencia, el plan condensado de un proyecto organizado visualmente de forma jerárquica. Es decir, contiene todo lo que tendría una buena carta del proyecto, que contiene el 100% del trabajo definido en los elementos de la estructura de desglose del trabajo como los objetivos, las entregas, los cronogramas y los participantes clave. 

«Divide y Vencerás».

Julio Cesar

Pasos para hacer tu plan de negocios

Las buenas intenciones no son suficientes para lograr sacar adelante un proyecto. Si queremos que nuestra empresa llegue a buen puerto hay que planear cada paso con mucho cuidado. No sólo hay que determinar cuál es el producto o servicio, sino también cuál es el público objetivo, cómo llegar a él, averiguar dónde tenemos más oportunidades, cómo posicionar el negocio en el mercado y, por supuesto, cómo financiarlo.

Para iniciar la aventura empresarial es fundamental tener un buen plan de negocio. A menudo, los emprendedores no tienen por escrito un documento que recoja cuáles son sus objetivos, en qué consiste la empresa y qué resultados esperan alcanzar.

Los expertos recuerdan que no es un simple documento, sino que es un instrumento en el que se plasma un plan que recoge el proyecto en sí mismo para identificar las fortalezas y necesidades. El empresario debe tener en cuenta que es una herramienta de comunicación para transferir a potenciales socios e inversores lo interesante que puede ser participar en el negocio. Su valor no es tanto su capacidad predictiva como la de motivarnos y hacernos comprender la relación entre el contexto y los resultados.

Estos son los puntos que debe contener:

Descripción. Información básica de la empresa. Esta parte debe incluir la visión corporativa: quién eres, qué ofrecerás, qué necesidades de mercado intentarás satisfacer y por qué es viable tu idea comercial.

Nichos de mercado. Es una de las partes más importantes y debe partir del tamaño actual y las tendencias del mercado. Una vez que el nicho esté definido, hay que determinar el área geográfica, la dimensión de la empresa, la organización del negocio y el modo y dinámica del trabajo. Pero también hay que hacer un perfil lo más detallado posible de las empresas o consumidores que probablemente compren el producto o utilicen el servicio.

Posicionamiento del negocio. Es la identidad de la empresa en el mercado. Es decir, la forma en que deseas que el mercado y la competencia perciban tu proyecto. Este apartado debe dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Qué hace que tu producto o servicio sea único?, ¿qué necesidades del cliente cubre?, ¿cómo deseas que la gente los perciba? y ¿cómo se posiciona la competencia?

Competencia. Nunca hay que menospreciar a los competidores, al contrario, hay que conocerles muy bien. Si se incluye este apartado, los posibles inversores comprenderán que se está preparado para hacer frente a algunos de los obstáculos de la vorágine empresarial.

Coste de producción y desarrollo. La parte de las finanzas es una pieza fundamental. Deberá incluir una estimación de los potenciales ingresos. Además es recomendable que se calcule la rentabilidad y el valor esperado de cada proyecto para poder escoger entre las alternativas que tengamos. Asimismo es importante incluir un apartado que incluya los principales riesgos y que defina un plan de contingencia para las situaciones más críticas.

Ventas y márketing Descripción de la estrategia y de las tácticas que se emplearán para captar clientes. Las ventas y la comercialización son los eslabones débiles de muchos planes de negocio, de modo que es importante dedicarles especial atención. Una sección sobre ventas y comercialización sólidamente preparada puede servir como hoja de ruta; a la vez que asegura a los posibles inversores que se tiene un plan viable y los recursos necesarios para promover y vender los productos y servicios.

Fortalezas gerenciales Un buen equipo gerencial es capaz de tomar una idea, aunque sea mediocre, y hacerla volar. Este apartado del plan de negocio se refiere a la dirección de la empresa. Es esencial mostrar que se cuenta con un buen equipo, que los profesionales que forman o formarán parte del grupo son los mejores en su campo, y que sus capacidades y habilidades permitirán alcanzar los objetivos fijados y resolver cualquier problema que suja.

Este es el primer paso… ¿Empezamos?

«Las oportunidades grandes nacen de haber sabido aprovechar las pequeñas».

Bill Gates

ARETÉ en nuestra sociedad

La educación desde tiempos antiguos ha sido la forma ineludible para transmitir los valores de una comunidad o sociedad determinada. Un sistema educativo orientado por el Estado para modelar al niño o al adolescente en función de las costumbres nacionales, para alcanzar un perfeccionamiento de las capacidades y vocaciones: al Areté.

Este término griego con el que se designaba la excelencia de alguien o de algo y que, especialmente desde los sofista y Platón, y luego también por Aristóteles, fue utilizado con el significado de virtud.

A partir de la excelencia, de la virtud, del areté se pueden construir una sociedad, donde un elemento fundamental será la idea de mérito constituye un concepto central en las reflexiones contemporáneas acerca de la justicia. En el ámbito anglosajón se asume explícitamente que todo debate sobre la justicia distributiva pasa por el equilibrio entre dos valores en tensión: la igualdad material (o la solidaridad) y el principio del mérito personal.

Valores Podemos: Ser los mejores no es suficiente, buscamos la excelencia |  by fernandoorta | Cultura Podemos | Medium

El mérito personal entendido como acción que hace a una persona merecedora de estatus y posiciones o acreedora de un determinado cargo o beneficio lleva implícita la idea de desigualdad legítima. Efectivamente, muchas de las desigualdades materiales (salariales, o en general, retributivas) que hoy se presentan como legítimas están asociadas a exigencias morales o estratégicas (premios, beneficios, procesos de selección y promoción laboral, acceso a cargos públicos, etc.) relativas a la valoración de méritos personales, entendiendo por estos la capacidad (o capacitación) la inteligencia, el esfuerzo, la aportación o desempeño individual en una empresa privada o en el acceso y promoción en la función pública.

Todo esto remite, como es sabido, a aquel conjunto de ideas que se opuso a los privilegios estamentales de tipo adscriptivo-natalicio que habitualmente situamos en la modernidad. Locke fue de los primeros en asociar el ingenio y esfuerzo individual en la base de la justificación de la desigualdad material. La formulación se encuentra en el Segundo ensayo sobre el gobierno civil: «Cada hombre es propietario de su propia persona […] el trabajo de su cuerpo y la labor de sus manos son también suyos». Más tarde, Adam Smith, asume el desarrollo de ese esfuerzo individual como clave de un proyecto de filosofía político-económica: «El esfuerzo natural de cada individuo por mejorar su propia condición […] es un principio tan poderoso por sí mismo capaz no solo de conducir la sociedad hacia la riqueza y la prosperidad, sino de superar cien obstáculos impertinentes con que la locura de las leyes humanas a menudo dificulta sus operaciones».

Virtud, ego, entrenamiento | Ego de Kaska

La búsqueda del propio interés fue celebrada como pasión benigna (más allá de su corroboración empírica) prácticamente en todas partes, así lo recoge el atractivo ensayo del sociólogo Albert O. Hirschman, Las pasiones y los intereses. Weber subrayó, como es sabido, que fue precisamente el espíritu del ascetismo protestante lo que engendró uno de los elementos constitutivos del moderno espíritu capitalista, y no sólo de éste, sino de la misma civilización moderna: la racionalización de la conducta sobre la base de la idea profesional. Los elementos del espíritu del capitalismo coincidieron con el contenido de la ascesis profesional puritana y con la desigual productividad del trabajador. En lo que toca al ámbito público, la idea quedó perfectamente reflejada en el artículo 6º de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789: «La ley es la expresión de la voluntad general. […] Todos los ciudadanos al ser iguales ante ella son igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según su capacidad y sin otra distinción que sus virtudes y sus talentos».

Entonces, ¿es posible hablar de areté en nuestra sociedad?

«Somos lo que hacemos día a día; de modo que la excelencia no es un acto, sino un habito»

Aristoteles

La gestión de procesos un nuevo desafío

En tiempos de complejidad económica, el éxito de una empresa depende esencialmente de si es capaz de responder de forma rápida y flexible a las cambiantes expectativas de los clientes individuales. Al mismo tiempo, el producto o servicio debe cumplir con los altos estándares de calidad del cliente, de lo contrario, recurrirá al producto de la competencia la próxima vez. Para ser y seguir siendo competitivos, los recursos también deben utilizarse de manera que maximicen las ganancias y, por tanto, de manera eficiente. Esto se aplica en particular a un recurso que es muy caro, el empleado.

La gestión por procesos se confirma como uno de los mejores sistemas de organización empresarial para conseguir magníficos índices de calidad, productividad y excelencia. Sus excelentes resultados han ido extendiendo la aplicación de este enfoque de gestión en empresas y organizaciones de todo tipo, independientemente de su tamaño o sector de actividad.

Ademas, proporciona una visión y unas herramientas con las que se puede mejorar y rediseñar el flujo de trabajo de un centro o servicio para hacerlo más eficiente y adaptado a las necesidades de las personas. Aporta una serie de ventajas a los centros como son la orientación al usuario, la estructuración de las actividades, la mejora de la eficacia y eficiencia de las actividades y uso de recursos, mejora del seguimiento y control de los resultados. Además, facilita la planificación, el establecimiento de objetivos y la consecución de los mismos. En un contexto empresarial y económico tan complejo, globalizado y competitivo como el actual, la gestión de procesos ha convertido en una necesidad de las empresas, no ya para tener éxito, sino incluso para subsistir. 

¿Quién hace qué, cuándo y qué necesita para ello?…… Esa es la pregunta clave que hace un administrador de procesos.

La tarea y competencia de los gestores de procesos profesionales es la capacidad de implementar una gestión eficaz del tiempo y los recursos humanos en la empresa. Al mismo tiempo, aumenta la calidad del producto al reducir – evitables – las fuentes del error mediante la estandarización y reduce los costos al evitar pasos de trabajo innecesarios. De manera, el gerente de procesos contribuye de manera significativa a aumentar la eficiencia, maximizar las ganancias y, por lo tanto, fortalecer de manera sostenible el éxito de la empresa. 

Pese a su incuestionable éxito y la experiencia positiva de las innumerables compañías y empresas que lo están adoptando, la implantación de una gestión por procesos puede resultar complicada fundamentalmente por dos motivos:

a.- Las reticencias de directivos y empleados acostumbrados a una visión más tradicional de la empresa, es decir, vertical y funcional en vez de horizontal o por procesos. A este fenómeno se le conoce como “efecto silo”.

b.- La complejidad organizativa de la gestión de procesos y sus distintos elementos, sobre todo cuando se utiliza como marco de mejora continua, siendo necesario el correcto uso de metodologías concretas y herramientas específicas.

¿Está tu empresa decida a implantar una gestión por procesos?… En ese caso, tendrá que seguir una serie de pasos:

1.- Conseguir el compromiso de la dirección.

2.- Formación de la junta directiva.

3.- Hacer un inventario de los procesos.

4.- Clasificar los procesos en función de si son estratégicos, claves o de apoyo.

5.- Buscar un matriz que relacione los procesos y elaborar un mapa de procesos.

6.- Definir las actividades que componen los procesos y los responsables de cada         proceso.

7.- Identificar los objetivos estratégicos.

8.- Definir y medir los KPls que se ajusten a las expectativas de la empresa.

9.- Antes de implantar definitivamente la gestión por procesos, conviene hacer una prueba piloto.

Las empresas que implantan la gestión por procesos se caracterizan por ser más flexibles. Además, existe una visión global más nítida de la organización, sus trabajadores se relacionan más entre ellos, se optimizan los recursos y se detectan posibles fallos de forma rápida.

Las organizaciones o entidades alcanzan una mayor eficiencia cuando el conjunto de sus actividades se gestiona como un sistema de procesos. La gestión por procesos es una herramienta con la que se analizan los diversos componentes que intervienen en la prestación de un servicio, con el fin de ordenar los diferentes flujos de trabajo, integrar el conocimiento actualizado y obtener unos resultados, teniendo en cuenta las expectativas de las personas receptoras del servicio y del personal que trabaja en un centro u organización.

«Sobrestimamos el evento y subestimamos el proceso, cada sueño realizado ocurrió gracias a la dedicación de un proceso».

John C. Maxwell

Salud Corporativa

La salud está en auge en la sociedad. Desde aplicaciones y relojes inteligentes que se suponen que nos mantendrán en forma, hasta la gestión de la salud corporativa en el sector empresarial, todo el mundo habla de salud, fitness, ergonomía y elimina el estrés. La salud corporativa debería tener muchas consecuencias positivas para el bienestar de los empleados y, por tanto, garantizar indirectamente el éxito de la empresa. Pero ¿Cómo se hace? ¿Es algo más que poner la cesta de frutas sobre la mesa?

Una buena salud puede definirse como el bienestar físico, mental y emocional. La creatividad, la motivación y las ganas de mejorar en el puesto de trabajo requieren de un estado de buena salud. Según la OMS, las principales causas de baja laboral son el estrés y los trastornos musculares.

Se afirma que un trabajador infeliz es hasta un 30% más caro para la empresa. Por estos motivos, cada vez más organizaciones están siendo conscientes de implementar medidas de salud corporativa, dando por tanto importancia a su capital más importante: las personas.

Cuando el trabajador está sano, es más eficiente, está atento y pleno de energía, los riesgos de accidentes disminuyen y las situaciones de estrés son gestionadas más positivamente. Según un informe de la OMS, una alimentación adecuada y la práctica de actividad física en trabajadores pueden incrementar los niveles de productividad en un 20%.

Por regla general, el fomento de la salud en el trabajo aborda distintos temas y, en la práctica, se asocia estrechamente a la evaluación de riesgos. Algunos de los aspectos del fomento de la salud en el trabajo son: 

a.-Participación de los empleados en el proceso de mejora de la organización del trabajo; 

b.-Participación y consulta de los empleados en la mejora del entorno laboral; 

c.-Todas las medidas tienen por objetivo aumentar el bienestar en el trabajo, por ejemplo, introduciendo un sistema de horario flexible o de teletrabajo; 

d.-Poner sobre la mesa el tema de los hábitos alimenticios saludables en el trabajo facilitando para ello información sobre una nutrición sana, ofreciendo una dieta sana en los comedores o poniendo a disposición de los trabajadores instalaciones para que ellos mismos puedan preparar su comida. 

e.-Sensibilización sobre el tabaco, incluida la oferta de participar gratuitamente en programas para dejar de fumar y la prohibición generalizada de fumar en todas las instalaciones e inmuebles de la empresa;

f.-Fomento de la salud mental, ofreciendo a los directivos cursos para que aprendan cómo manejar el estrés y la tensión en su equipo y a los empleados servicios de acompañamiento psicológico de forma totalmente anónima; 

g.-Ejercicio y actividad física, ofreciendo cursos de deporte, fomentado la práctica de actividad física y una mentalidad laboral activa y sana; 

h.-Control de la salud, ofreciendo revisiones médicas en las que se controle la tensión o el colesterol. 

Las empresas “hábiles” se convierten en saludables para enfrentarse a los costes derivados del problema de las enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento de la población y a los hábitos de vida no saludables, y a sus propias deficiencias organizativas, convirtiéndolos en una oportunidad de mejorar su eficiencia y, por tanto, su competitividad.

Y, además, reportan beneficios tanto a los trabajadores, como al empresario y, en definitiva, a toda la sociedad, que se traducen, entre otros en:

  • Reducción de la accidentabilidad y las enfermedades, especialmente las crónicas.
  • Aumento de la productividad empresarial y, correlativamente, disminución del absentismo y del presentismo. Por cada euro invertido en programas de PST se genera un ROI de entre 2,5 a 4,8 euros en absentismo y 2,3 a 5,9 euros en costes de enfermedad (Datos informe Trabajadores sanos en Empresas Saludables de la ENWHP).
  • Mejora del clima laboral, la motivación y la participación.
  • Promueve la identificación con los valores de la empresa y, con ello, la retención de talento y la disminución de la rotación.
  • Mejora la reputación para los trabajadores, para las empresas y para la comunidad donde éstas se ubican.
  • Disminuye los costes sociales sanitarios (hasta un 26%), de seguridad social y de seguros, y contribuye a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. (Datos informe Trabajadores sanos en Empresas Saludables de la ENWHP).

Los empleados de cualquier empresa son el activo más importante de la empresa y todo lo que hagan repercute en la satisfacción del cliente. Es necesario que el departamento de recursos humanos y los directivos sean conscientes de ello y pongan a disposición de sus empleados una serie de comodidades y desarrollen programas de salud corporativa para promover hábitos saludables dentro de sus plantillas.

«La mejor y más eficiente farmacia está dentro de tu propio sistema»

Robert C. Peale

Un nuevo Entorno

VUCA es el acrónimo que se utiliza para describir aquellos entornos caracterizados por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. Este término procede de las siglas de las palabras inglesas Volatility, Uncertainty, Complexity y Ambiguity

Volatilidad: hace alusión a la gran cantidad de cambios producidos, así como a la velocidad a la que se suceden en el entorno laboral

Incertidumbre: se relaciona con el incremento de las situaciones imprevistas. La volatilidad anterior dificulta el hecho de prever los acontecimientos y los cambios y la capacidad de anticiparse a ellos. Esto afecta especialmente a aquellas empresas que trabajan con escenarios futuros a las que cada vez les es más difícil tomar decisiones y elaborar sus modelos de negocio.

Complejidad: alude a los problemas y los conflictos que hay que resolver. Hace referencia a la ausencia de conexión entre las causas y los efectos que afecta hoy a la mayoría de los entornos empresariales. Se trata de la dificultad para entender y manejar el contexto o para distinguir entre causa y efecto.

Ambigüedad: alude a lo complicado de comprender las relaciones entre los distintos elementos que están presentes o que componen el entorno.

De este modo, el concepto de entorno VUCA hace referencia a un contexto cambiante que, por lo tanto, supone un gran desafío. Este escenario VUCA de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad está cambiando la forma que tienen las empresas de interactuar con sus ecosistemas (clientes, empleados y colaboradores). Además, exige tanto a directivos como a managers una adaptación del tipo de liderazgo que ejercían, ya que este se tiene que adecuar al ritmo frenético con el que se suceden los cambios. Los entornos VUCA nos obligan, ahora más que nunca, a forjar un potente equipo de trabajo.

Para que una empresa afronte el reto de adaptarse a un entorno VUCA, hay una serie de medidas que deberá de tomar.

En primer lugar, has de elegir cuidadosamente a los líderes y has de optar por personas con el perfil de Knowmads que sean capaces de afrontar los cambios con calma y sangre fría. Además, los miembros de tu equipo han de tener una fuerte implicación con la empresa y ser perseverantes. Si logras fomentar el estrés o estrés positivo en tu plantilla, estarás más cerca de lograr el éxito.

En segundo lugar, has de poner al alcance de los empleados una herramienta imprescindibleel conocimiento. Si apuestas por una formación constante para tus trabajadores, estarás invirtiendo en el progreso de tu compañía.

En tercer lugar, internacionalización y la incorporación de las nuevas tecnologías las que generan un entorno VUCA, de modo que se hace muy necesario abordar de forma correcta la transformación digital y gestionar bien el talento en la era digital.

El entorno VUCA es una realidad en el ámbito empresarial. El contexto es cada vez más cambiante y obliga a las organizaciones a renovarse a un ritmo muy acelerado. Aunque es cierto que un contexto como el que plantea el VUCA trae consigo un gran número de desafíos, también puede ser enormemente beneficioso

La situación actual que estamos viviendo más que nunca refleja un entorno VUCA 360º. Un entorno VUCA 360º es un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo de 360º, que afecta a todas las áreas de la vida. Personal, Profesional, Familiar, Social, Económico…, sin que podamos hacer nada para controlar ninguna de estas áreas ni lo que sucede o va a suceder en ellas.

Normalmente ya de por sí, todo nuestro entorno es un entorno VUCA, pero tenemos una falsa sensación de control en algunas de estas áreas o aspectos de la vida, gracias entre otros a las rutinas diarias. “rutina controlada “.

Hoy en día por la pandemia del COVID-19, ya no hay ninguna rutina que se pueda mantener de forma segura. De ahí el estar en un entorno VUCA 360º, se mire por donde se mire todo es VUCA.

“La inteligencia de un individuo se mide por la cantidad de incertidumbre que es capaz de soportar”. 

E. Kant

eNPS

Convertir a los empleados en embajadores de la marca es una estrategia que gana adeptos por las notables ventajas que ofrece a las compañías. Eso busca el indicador eNPS. 

Medir la satisfacción de un empleado es una métrica como ninguna otra. No se trata de un indicador relacionado con beneficios, productividad o ningún concepto matemático tradicional. La satisfacción de un trabajador mide emociones, y el eNPS permite convertir esas emociones que el colaborador siente por su empresa en datos analizables. Esto ha hecho que el eNPS se convierta en el indicador de oro para medir el nivel de lealtad que sienten los empleados.

Employee Net Promoter Score (Índice de recomendación del empleado) es una encuesta que valora, en una escala del 1 al 10, la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Recomendarías tu empresa como lugar para trabajar?

A partir de las respuestas obtenidas, el eNPS se calcula con la siguiente fórmula:

eNPS= % Promotores – % Detractores

(el valor % que salga de ENPS luego se le quita el % y si, por ejemplo, el porcentaje es 21%, el valor final del ENPS es 21).

De esta forma, el eNPS no solo mide la calidad de la empresa respecto al trato al equipo, sino también la satisfacción de este. El índice de recomendación del empleado establece que, en función de los resultados, existen tres tipos de trabajadores diferentes: 

Empleados promotores (Si contestan entre 9-10): Es el empleado modélico, satisfecho y feliz que no dudará en recomendar la empresa. Todo un embajador.

Neutrales (Entre 7-8): Este empleado se encuentra satisfecho, pero no recomendaría a la empresa.

Detractores (Entre 0-6): Este empleado no está nada satisfecho con la empresa y, por supuesto, no la recomendaría.

Aunque todavía no es muy conocido, el eNPS trae consigo una gran cantidad de ventajas e información para la empresa:

 Es rápido de calcular:  El principal beneficio del Employee Net promoter Score es que es fácil y rápido de calcular. Los responsables de recursos humanos no tendrán que pasar horas diseñando un cuestionario y, luego, analizando las respuestas. Solamente necesitan plantear una única pregunta para saber cómo se sienten los empleados de la empresa.

Tiene una tasa de participación elevada: Por eso, cuantas más preguntas hacemos más probabilidades hay de que el usuario no quiera participar. Sin embargo, el eNPS es tan fácil y breve que casi nadie se niega a responder y se obtienen tasas de participación altísimas.

 Es una métrica con la que es muy fácil trabajar:  El eNPS se reduce a un único número, por lo que es muy fácil trabajar con esta métrica. Se puede observar cómo progresa su eNPS a lo largo del tiempo y monitorizar los cambios que se producen al ir introduciendo diferentes acciones. Además, el uso de una única variable deja muy poco margen para la confusión o el error.

Casi todo el mundo conoce el NPS:  El Net Promoter Score (NPS) es una métrica tan popular que cualquiera entenderá fácilmente de qué se trata el eNPS con una breve explicación 

Es un método muy rentable: La metodología es tan simple que el coste (en tiempo y dinero) de implantarlo y recopilar la información es bajísimo. Solo hace falta un correo electrónico y un par de recordatorios para medir en el eNPS. Además, existen softwares que permiten automatizar el proceso para dedicar aún menos esfuerzo.

¿Quieres mejorar tu puntuación eNPS? Aumenta el número de promotores entre tu plantilla con estos consejos: 

1. Comparte los resultados obtenidos en el eNPS Si los resultados no son los esperados, puede dar vértigo compartirlos con los empleados. Sin embargo, esto puede considerarse como un primer paso hacia mejorar la situación y ayudar a los trabajadores a involucrarse en el proceso. 

2. Evita crear nuevos detractores. La estrategia debe ir dirigida a evitar que los empleados pasivos o promotores se conviertan en detractores. Para lograr esto, es fundamental entender por qué los detractores han dado una baja puntuación y tratar de evitar que esas condiciones se repitan o se expandan por la empresa.

3. Colabora con los empleados.  El eNPS solo representa la opinión y satisfacción de los empleados en un momento concreto; sin embargo, no refleja los motivos de esa valoración. Es importante profundizar y conocer estas razones pidiendo el feedback de los empleados. Si, además, podemos segmentar por puesto o departamento podremos realizar acciones concretas y dirigidas especialmente a un grupo de empleados para obtener mejores resultados.

4. Crea un plan de acción. Pon en marcha acciones para seguir mejorando tu eNPS. Puedes, por ejemplo, organizar grupos de trabajo dentro de la compañía para obtener más información o idear acciones. También son interesantes los Focus Group con los líderes de cada área o departamento para compartir opiniones e información.

Muchas organizaciones diseñadas tradicionalmente giran en torno a los clientes. Las organizaciones necesitan gestionar la experiencia de sus empleados de una manera que se convierta en un diferenciador de su producto, servicio y marca. Los empleados necesitan el tipo de experiencias que los mantengan comprometidos, conectados y les den un sentido más fuerte de pasión, propósito, etc.

El eNPS, además, resulta una herramienta universal y fácil de utilizar e interpretar, muy intuitiva, que pone el foco en lo que de verdad importa: la satisfacción de los empleados. Un recurso, en definitiva, donde todos ganan.

«Cuida de tus empleados, y ellos cuidaran de tus clientes».

J.W. Marriot

Humildad

La humildad es uno de esos valores esenciales, es saber admitir nuestros errores, saber alcanzar nuestros objetivos sin ser arrogantes, saber aplaudir a aquellos que también logran sus objetivos y sobre todo, acordarte y ser agradecido con quién te ha ayudado a lograr ese éxito.

La persona humilde está dispuesta a aprender de las personas a su alrededor, independientemente de su nivel de estudios o cargos dentro de la organización. El humilde no tiene que proyectar sobre otras personas, lo que ella tiene mejor y sacar ventaja de las cosas; a final de cuentas, los humildes no necesitan mostrar superioridad, ¡ni usar la jerarquía para ser respetado por otras personas! El respeto viene automáticamente de acuerdo con los actos de cada uno y a medida que el tiempo pasa en el trabajo.

Virtudes todas estas que suelen brillar por su ausencia en las redes sociales, en las que el yo se impone a todo lo demás y en las que los logros personales, aunque sean tan banales como tomarse un latte en no sé qué sitio de moda, no dejan de compartirse como trofeos cotidianos.

Pero ser humilde no significa ocultar tu talento. Tomar conciencia sobre las propias fortalezas y debilidades es un rasgo distintivo de las personas humildes.

Y es que la humildad y visibilidad del talento no son condiciones contrarias, sino complementarias. Porque ser humilde no quiere decir renunciar al reconocimiento o esconderse, sino ser consciente de nuestras capacidades, abrazarlas y mostrarlas al mundo sin miedo. Conocer tus fortalezas, pero también tus debilidades y limitaciones. Aceptar que tu visión no es la única y estar abierto a escuchar a los demás. Aprender a colaborar y cuidar a tu equipo. Apreciar el valor de las cosas y las personas. Pedir ayuda, dar las gracias y reconocer los méritos ajenos y propios cuando es necesario.

 

Pero ¿Cuáles son los beneficios ocultos de la humildad?

 a.- Mejores relaciones: Diversos estudios sugieren, que las personas humildes cuidan mucho más sus relaciones, quizá porque son capaces de aceptar a los demás como son. Por ello, son mucho más propensos a reparar y a crear vínculos fuertes con los demás. Y cuidar las relaciones es cuidarse a uno mismo y la propia salud.

b.- Mejor liderazgo: Las personas humildes también son mejores líderes, y la humildad y la honestidad son buenos factores predictivos respecto a los resultados de un empleado en su trabajo.

c.- Menos ansiedad: Ser humilde también es garantía de serenidad, pues varios estudios han señalado que las personas con egos tranquilos sufren menos ansiedad.

d. Mayor autocontrol: Quizá porque también conocen y aceptan mejor sus propios límites, y porque están menos obsesionadas consigo mismas, las personas humildes también poseen una mayor capacidad de autocontrol.

e.- Mas calidad personal y espiritual: Cuando conocemos a alguien que irradia humildad nos sentimos bien de inmediato, quizá porque a su lado nos sentimos vistos, escuchados y aceptados tal y como somos. Las personas humildes pueden regalar este don a los demás porque también son capaces de ver y aceptar sus fortalezas y limitaciones, sin juzgarse ni ponerse a la defensiva.

f.- La vida como escuela: Las personas humildes ven la vida como una oportunidad de aprendizaje para todos, reconociendo que, aunque nadie es perfecto, todos podemos trabajar nuestras limitaciones y abrirnos a recibir nuevas ideas, consejos o críticas. La persona humilde nunca deja de aprender precisamente porque es permeable a los demás y no se considera por encima de nadie.

g.- Mas responsabilidad: Un ego aquietado se traduce en una menor agresividad y manipulación, en más honestidad y espíritu constructivo. Las personas humildes toman responsabilidad por sus acciones, corrigen sus errores, escuchan las ideas de los demás y no sobrestiman sus capacidades.

Finalmente, la clave para ser humilde es preocuparse genuinamente por los demás, es decir, estar atento a las necesidades de las personas que nos rodean intentando ayudarles a resolver sus dudas y, sobre todo, a desarrollar su potencial.

«Un gran líder es ante todo un sirviente, y este simple hecho es la clave de su grandeza”.

Robert K. Greenleaf

¿Agile?

Lo oímos a menudo, sabemos que mejora la productividad y que alivia los flujos de trabajo, pero no sabemos qué tenemos que hacer para aplicar la metodología Agile a nuestra empresa.

Agile tiene su origen en febrero de 2001 cuando 17 expertos en desarrollo de software elaboraron, durante un encuentro en Estados Unidos (Utah), un documento a favor de los nuevos métodos ágiles de actuación.

Las metodologías ágiles son aquellas que permiten adaptar la forma de trabajo a las condiciones del proyecto en cada momento. Por agile entendemos métodos de trabajo donde los requisitos y soluciones evolucionan con el tiempo según la necesidad del proyecto. Es un método que permite respuestas rápidas a las valoraciones que se realizan del propio proyecto, y eso es precisamente lo que define su naturaleza: su carácter ágil. Un carácter, por cierto, que tiene su fundación en un manifiesto de cuatro puntos primordiales…

1.- Las personas y las interacciones son la prioridad siempre, incluso por encima de los procesos y las herramientas.

2.- Que el producto funcione perfectamente es más importante que una documentación extensa al respecto.

3.- Colaborar con el cliente siempre será preferible a establecer una negociación contractual.

4.- El proceso de trabajo siempre debe responder ante el cambio, y nunca envararse en un plan estricto.

Lo interesante de este método, sin embargo, es que no se queda en los cuatro puntos de su manifiesto, sino que los extiende hacia 12 principios que amplían la efectividad de la metodología AGILE.

a.-Satisfacer al cliente entregándole un producto con valor es la prioridad máxima.

b.-Los requisitos pueden (y casi que deben) cambiar, independientemente si nos encontramos al principio o al final del proyecto, ya que esos cambios siempre enriquecerán el producto final.

c.- La idea es entregar un producto funcional en un período corto de tiempo.

d.- Desarrolladores y responsables del negocio deben trabajar hombro con hombro.

e.- La comunicación entre los miembros del equipo ha de ser, cara a cara.

f.- Apreciación, confianza y empoderamiento deben ser las tres coordinadas básicas del ambiente de un equipo que siga la metodología AGILE.

g.- Que el producto sea funcional será el indicativo del progreso del proyecto.

h.- Un desarrollo sostenible siempre será deseable.

i.- Es necesario perseguir la excelencia técnica y la calidad del diseño para mejorar así la agilidad del proyecto.

j.- Simplicidad, tu mejor amiga.

k.- Hay que permitir que los equipos se auto-gestionen para que produzcan mejores productos.

l.- Revisar el proyecto y permitir que este se adapte a los cambios conducirá a un clima en el que el equipo reflexionará sobre el producto.

Las metodologías ágiles y en general la cultura agile tiene su inicio, cuando se observa una reacción en contra de métodos demasiado estructurados y estrictos como el método waterfall. Este tipo de métodos con una estricta planificación inicial no permitían a los equipos de trabajo adaptarse a los cambios ni reaccionar a nuevas peticiones y demandas. En un sector en el que cada vez se producían más cambios, más radicales y de manera más constante, estas metodologías clásicas no se adaptaban y no proporcionaban un método de trabajo efectivo a los equipos de desarrolladores.

Hay una serie de razones por las que tu equipo ya debería estar trabajando con metodología ágil:

El cambio es acogido y menos traumático: es fácil acomodar cambios en cualquier momento y fase del proyecto. De esta manera se eliminan características innecesarias del producto final.

El objetivo final puede ser desconocido. Estas metodologías son ideales para aquellos proyectos que no tienen un objetivo o finalidad concreta. Según avance el proyecto, según las necesidades tanto del cliente como del equipo de trabajo, el resultado final será uno u otro.

Entrega más rápida y de mayor calidad: Agile es un método más eficiente, y por tanto, genera un menor coste y un menor tiempo de trabajo.

Interacción fuerte y continua entre miembros del equipo. El trabajo en equipo mejora la motivación de los trabajadores y su implicación con los proyectos.

Se escucha más a los clientes, ya que se pueden adoptar cambios durante el transcurso del proyecto.

Mejora continua: La metodología ágil favorece la revisión y cooperación de muchos miembros de un equipo y su estructuración más flexible permite detectar y solucionar errores de manera más directa.

Agile es una filosofía de valores que se materializa en diferentes metodologías, como Scrum, XP (Extreme Programming), Kanban, Lean, Crystal o FDD, según el área en la que se apliquen.

Aun así, ser ágil no es una receta que garantice el éxito. La flexibilidad y el poder de adaptación al cambio que ofrece conllevan un coste cultural y de implementación que ha de ser valorado en profundidad antes de decidir su implantación. Habrá ciertas áreas de trabajo en las que no se requiera este sistema, pero sí otras en las que la agilidad sea la llave maestra de muchas puertas.

«Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad”

Gladiator

Virtus

El análisis de la etimología y uso original de la palabra virtus junto con las complejas conexiones con sus paralelos griegos andreia y areté, nos llevan a argumentar que virtus, como concepto profundamente romano, se usó para la autodefinición y jugó un papel importante en la política

En el caso de virtus, la palabra parece haber tenido un paralelo griego exacto en la palabra andreia, ambas provenían de hombre (vir y aner) y estaban relacionadas con la cualidad viril de la valentía. Pero virtus también se usó para traducir areté.

Podrían haber pedido prestado el término griego de ‘excelencia’, como habían hecho con otras palabras griegas con anterioridad. Pero los romanos no veían una gran diferencia entre areté y andreia. En una sociedad altamente militarizada, la excelencia de un hombre se manifestaba en su valentía en la guerra. Un posible nexo entre areté y virtus podría ser que en la guerra se demostraba coraje y valor (andreia) y así se demostraba poseer la excelencia propia del hombre (areté) también de acuerdo con el código de conducta ética de la nobleza. Las guerras habrían dado suficientes oportunidades a los romanos de mostrar la virilidad, la valentía y la excelencia propia del hombre. Los griegos entendieron areté originalmente como excelencia, algo que daba a una criatura viviente la capacidad de ejecutar a la perfección su función propia.

La cultura latina clásica es, sin duda, la que configura a Occidente. El legado cultural, social, político y legal de la Antigua Roma contribuyó a formar algunos de los aspectos más significativos de nuestra cultura y civilización occidental.
Los valores de esta cultura que se prolongó tan extensamente en el tiempo y en el mundo conocido de su época, fueron mutando. Sin embargo, merecen ser destacados aquellos valores que desarrollaron en sus primeras etapas a nivel individual y político, y que luego llevaron al plano de la organización civil pública con su consecuente impacto en su Republica y en sus leyes. Estos valores diferenciaron a la Antigua Roma de otros pueblos, dándoles una supremacía y un lugar único en la historia de la Humanidad.
Nos referimos a las virtudes romanas, una serie de valores estimados en la Antigua Roma como fundamentales para todos los ciudadanos. Y fueron las que le dieron a la República Romana la fuerza moral necesaria para conquistar y civilizar el mundo.


Dichas cualidades configuraron la mentalidad de los primeros romanos –campesinos y soldados herederos de austeras costumbres – , y siguieron siendo modelo propiamente romano por siglos. Eran básicamente las cualidades de vida a las que todos los ciudadanos romanos debían aspirar, pero a la vez suponían una referencia para la sociedad en cuanto a sus valores sociales o morales.

La experiencia profesional te da un grado de seguridad en el terreno laboral que otros no tienen, pero, no lo es todo. La vida da muchas vueltas y puede ser que un día otros ocupen el puesto del que tantos años has sido dueño. Por eso, es importante que sigas formándote y destaques entre el resto. Una forma de conseguirlo es potenciar estas virtudes que todo gran profesional debe de tener y, sobre todo, mantener:

1. Responsabilidad. Tienes que ser consciente de que tendrás que hacer frente a diferentes situaciones y que tu decisión afectará a tus compañeros. Se te verá como una persona con los pies en el suelo que sabe, en todo momento, actuar bajo las pautas que garanticen el bienestar de la empresa.

2. Iniciativa. Es importante que mantengas el espíritu vivo y des alas a todas las ideas que tengas. Se valora mucho que, tras años de experiencia, sigas con el mismo ánimo del principio para afrontar nuevos proyectos y mejorar el día a día con tu trabajo.

3. Curiosidad. Algunos profesionales creen que lo saben todo, pero, se equivocan. Para seguir creciendo es necesario seguir aprendiendo. Muéstrate como una persona con expectativas de futuro que quiere conocer más sobre su empresa. Serás alguien mucho más abierto y con más posibilidades dentro de la compañía.

4. Compromiso. Tu personalidad puede influir en el resultado final de tu trabajo. Si hoy en día estás inmerso en un sector determinado, tienes que conseguir implicarte al máximo en él. Marcará la diferencia con el resto y sabrán que tienes la capacidad para sacar adelante lo que te han confiado. Cumple con tus obligaciones y haz un poco más de lo esperado.

5. Pasión. No pierdas nunca la ilusión y el entusiasmo que te llevó a comenzar tu carrera profesional. Busca siempre las ventajas que te llevaron a intentarlo y demuestra en tu trabajo que la pasión es la que te mueve durante tu jornada laboral.

6. Comunicación. El gran profesional tiene que gozar de la facilidad de palabra para trasmitir sus ideas al resto de compañeros. Además, tienes que adaptarse a las nuevas formas de comunicación a través de las redes sociales. Te dará puntos de cara a continuar en la empresa.

7. Valores. Lleva por delante aquellos valores que has adoptado durante tu formación en la universidad y los que te enseñaron en casa. Sé fiel a ellos y, además de ser un gran profesional, serás un gran ser humano con el que todos querrán contar.

8. Creatividad. Tener ideas originales, nuevas y diferentes es de vital importancia para las empresas que quieren seguir ganando clientes. Mantente alerta y no dejes de pensar cómo mejorar el producto actual o, al menos, reinventarlo. Se valora de forma positiva porque favorece a la empresa.

9. Insistente. A lo largo de todo este tiempo, recibirás muchas negativas. Saca de ellas lo mejor y vuelve a intentarlo. Los jefes suelen tener en cuenta a las personas que no se dan por vencidos. Muéstrate ambicioso por alcanzar tus metas y hazlo visible entre tu equipo.

10. Flexibilidad. No pongas excusas para no hacer el horario establecido. Como profesional tienes que saber que las empresas buscan a un equipo de personas dedicadas al 100% a su trabajo y que sepan adaptarse a todo tipo de situaciones. Pon facilidades siempre.

La virtud no consiste en hacer grandes cosas, sino en hacer bien las pequeñas.

Michel E. De Montaigne